Industria

Arabia ya tiene cuatro de las cinco corbetas construidas por Navantia, que han revitalizado la Bahía de Cádiz

  • La operación con el país árabe supone para Navantia unos 1.800 millones
  • Entregará en 2024 al país árabe la décima corbeta, de última generación
  • La empresa pública se asegura contratos que rondan los 10.000 millones hasta 2027
Botadura de una de las corbetas encargadas por Arabia a Navantia / Ministerio de Defensa / Navantia

Arabia Saudí sigue destacándose como un cliente vip de Navantia, la sociedad pública española especializada en la construcción naval civil y militar. La empresa tiene clientes en todo el mundo, entre los que también destacan Australia o Noruega, pero su colaboración con Arabia Saudí, que estuvo en peligro, es más que fructífera y dota al país árabe de la mejor tecnología de combate en los nuevos buques adquiridos y crea empleo en España.

Navantia diseña, construye y da soporte a todo tipo de buques de superficie, submarinos y sistemas y ofrece cualquier servicio que demande la industria naval, además de haberse involucrado en los últimos tiempos en las energías renovables y la industria offshore.

Le empresa española acaba de entregar en Jeddah a la Marina Real de Arabia Saudí la cuarta de las últimas cinco corbetas encargadas por el país, bautizada como Jazan, que han sido construidas en las instalaciones de Navantia en la Bahía de Cádiz. Se trata de un buque de última generación que dispone del sistema de combate Catiz, y que ha sido diseñado por Navantia para actuar en las materias de guerra electrónica, antiaérea, antisuperficie, antisubmarina, asimétrica, de minas y de control aéreo, lo que la convierte en una temible herramienta de combate.

Se trata de modernas corbetas que cuentan con el sistema de comunicaciones integradas Hermesys, dirección de tiro Dorna, Sistema Integrado de Control de Plataforma y puente integrado Minerva, además de motores de MTU y cajas reductoras. El contrato incluye, además, el mantenimiento de las corbetas durante los cinco años posteriores a su entrega, que pueden ser prorrogables a cinco más, pero también servicios como el apoyo logístico integrado y el adiestramiento de personal.

Navantia formalizó este contrato en noviembre de 2019 y entregará la última de las cinco corbetas contradas por Arabia en 2024. El contrato ha revitalizado el empleo en la Bahía de Cádiz, donde se emplearán un total de siete millones de horas de trabajo en la construcción de las embarcaciones encargadas por el Gobierno saudí durante los cinco años de duración del programa. Y es que este último encargo árabe ha supuesto la creación de 1.100 puestos de trabajo directos, más de 1.800 empleados de la Industria Auxiliar de Navantia y más de 3.000 empleos indirectos, además de la colaboración de un centenar de empresas auxiliares.

Hasta 17.000 empleos

El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, anuncio el pasado mes de octubre que Navantia contratará a 1.500 trabajadores "durante los próximos años" en distintas instalaciones para garantizar la carga de trabajo en los tres centros de Ferrol, Cartagena y la Bahía de Cádiz, lo cual llenó de optimismo al astillero gaditano.

Además de los buques para Arabia, en Cádiz se desarrolla también el contrato con la Royal Navy del Reino Unido para la construcción de tres buques por 1.800 millones, pero las instalaciones andaluzas igualmente dan cobertura a reparaciones de cruceros civiles y proyectos en eólicas marinas.

En total, serán cerca de 17.000 los nuevos empleos que se generen en España por la actividad de Navantia hasta 2027 contanto contrataciones directas e indirectas.

Contrato de récord: 2.000 millones

El contrato de venta de estas últimas cinco corbetas a Arabia Saudí se cerró hace casi cinco años por un montante de unos 2.000 millones de euros y fue una 'sorpresa' para el Gobierno de España y para Navantia.

La firma española ya construyó otras cinco corbetas para Arabia, cuya entrega se firmó en 2018, por un montante de 1.800 millones de euros, en el que fue el mayor contrato de Navantia para un cliente extranjero. Las nuevas corbetas han batido el récord. Son más caras, pero también incluyen una tecnología de vanguardia con la que no cuentan las anteriores.

Buenas relaciones

Las relaciones entre España y Arabia Saudí gozan actualmente de buena salud. Para el Gobierno de Pedro Sánchez era una prioridad mantener la buena sintonía y seguir suministrando material a Arabia después del incidente que protagonizó la ministra de Defensa, Margarita Torres, cuando en 2018 paralizó la entrega de bombas de precisión a Arabia, cuya adquisición se había gestionado tres años antes.

La intervención directa de Sánchez para tratar de paliar el malestar que generó en Arabia la decisión de Torres, que fue revocada en apenas 48 horas, se torna determinante para la formalización del posterior nuevo contrato para la adquisición de cinco corbetas de última generación, que no se esperaba tras la compra de las cinco primeras.

El presidente del Gobierno se reunió en varias ocasiones con el príncipe heredero de Arabia Saudí, Mohamed bin Salmán, al que acabó convenciendo de que España no iba a negar la venta de armamento y todo tipo de material de guerra a Arabia, y el país árabe promete continuar siendo uno de los principales clientes de Navantia.

Navantia, viento en popa

La sociedad pública Navantia triplicó sus contratos en 2022 con respecto al año anterior, hasta los 1.700 millones de euros, registró ingresos por valor de 1.300 millones y contaba con una cartera valorada en 7.364 millones. La empresa del Grupo SEPI y sus filiales tiene como mejor cliente al Ministerio de Defensa de España en buques nuevos, pero otras líneas de negocio le aportan grandes beneficios, como son los Sistemas y Servicios, que alcanzaron el pasado año una facturación de 241 millones, y el área de Energías Verdes que ostenta bajo la marca Navantia Seanergies, que generó a la compañía pública otros 400 millones de euros.

Navantia tiene actualmente asegurados contratos que rondan los 10.000 millones de euros hasta 2027, aunque, pese a ello, cerró el año pasado con un resultado negativo de 96,9 millones de euros por el aumento de los intereses, el encarecimiento de la energía y de las materias primas, aunque también invirtió en la mejora de sus instalaciones más de 82 millones de euros, buena parte de ellos destinados a la Bahía de Cádiz, donde se han construido, entre otras, las corbetas destinadas a Arabia Saudí.

La empresa ha fortalecido su actividad internacional y para ello ha creado las filiales Navantia UK Limited, que da soporte a su próspera actividad empresarial en el Reino Unido, y Navantia Arabia Limited, una necesidad dada la buena marcha de las relaciones comerciales entre Arabia Saudí y la compañía pública española.

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