Hablemos de futuro. En colaboración con Santander
Hablemos de Futuro

Teletrabajo y ayudas a las pymes, primeras medidas de las empresas para paliar los efectos del coronavirus

  • Las entidades financieras impulsan la digitalización para facilitar las relaciones con sus clientes y ofrecen créditos preconcedidos
  • Por su parte, las compañías tecnológicas están ofreciendo servicios gratuitos para transmisiones y reuniones en directo
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"El Gobierno de España va a proteger a todos los ciudadanos y va a garantizar las condiciones de vida adecuadas para frenar la pandemia con la menor afectación posible". Con estas palabras, el pasado sábado 14 de marzo, el presidente del Gobierno español, Pedro Sánchez, anunciaba a toda la población que nuestro país entraba en estado de alarma; una situación excepcional en la que ahora estamos inmersos con el objetivo de combatir la rápida expansión del COVID-19, popularmente conocido como coronavirus. Una situación que tiene una serie de particularidades que han obligado a modificar el día a día de todos los individuos. Así, los ciudadanos se esfuerzan por responder a la limitación de movimientos que exigen las autoridades y a la paralización de cualquier actividad que no esté relacionada con los servicios básicos de primera necesidad.

Está claro que la evolución meteórica de las nuevas tecnologías acontecida en las últimas décadas hace más fácil esta situación. Estos días, más que nunca, en los hogares se está haciendo uso de la comunicación por videollamada, el reparto a domicilio a través de aplicaciones móviles o el visionado de entretenimiento audiovisual gracias a las muchas plataformas digitales que ofrece el mercado. Además, esta crisis ha puesto el foco sobre el denominado teletrabajo.

Y precisamente, las nuevas tecnologías facilitan realizar la actividad profesional fuera de la oficina. Sin embargo, de forma habitual, en España solamente un 4,3% de los ciudadanos ocupados teletrabaja, según datos de Eurostat. En cambio, en otros países europeos como Luxemburgo, Países Bajos y Finlandia este dato supera el 10%.

La necesidad del teletrabajo en estos días ha llevado a las empresas a poner en marcha medidas que aseguren la continuidad de la actividad. Desde las empresas tecnológicas, por ejemplo, se están ofreciendo servicios gratuitos para transmisiones y reuniones en directo, uso compartido y almacenamiento de archivos, datos adicionales para smartphones o soluciones de ciberseguridad.

El sector financiero: clientes y empleados protegidos

Por su parte, las entidades financieras también han desarrollado iniciativas para ayudar tanto a usuarios como a empleados. En el caso de Banco Santander, que cuenta ya con más de 50.000 empleados del Grupo trabajando en remoto: "más de 21.000 empleados están teletrabajando en España; 5.300 en UK; 6.000 en Polonia; 2.100 en Consumer Finance Alemania; 2.500 en Portugal; 2.700 en Argentina; más de 4.000 en Brasil; 5.000 en Estados Unidos y todavía están pendientes de confirmar las cifras de compañeros que están empezando a trabajar en remoto en México, Chile y Uruguay", informan desde Santander. 

Desde el Santander, se esfuerzan por impulsar la digitalización a través de su app y su web

La entidad, además, anima a evitar desplazarse hasta las sucursales si no es estrictamente necesario, siguiendo las recomendaciones del Gobierno de España. Desde el Santander, se esfuerzan por impulsar la digitalización a través de su app y su página web, con el fin de facilitar las relaciones con sus clientes. Como informan desde el propio banco, "a través de Internet se pueden realizar transferencias y traspasos, bloquear tarjetas, pagar recibos no domiciliados, solicitar moneda extranjera, pagar impuestos, consultar el saldo y los movimientos de las cuentas y contratar productos, como préstamos preconcedidos y tarjetas, entre otras operaciones".

Igualmente, siguiendo las indicaciones de las autoridades, se han establecido protocolos estrictos de seguridad en las oficinas bancarias. En este sentido, Banco Santander ha adaptado su red a las circunstancias del estado de alarma, con el fin de garantizar el servicio y preservar, al mismo tiempo, la salud de clientes y empleados. Como consecuencia, la entidad abre las oficinas necesarias para garantizar la atención al público en un contexto de baja afluencia para que su plantilla pueda rotar. Las oficinas que dejan de prestar servicios temporalmente tienen otra próxima o están ubicadas en plazas con menor actividad y no comprometen la prestación del servicio. En estas circunstancias, los cajeros automáticos se revelan como una valiosa alternativa para evitar el contacto directo entre personas, asumiendo las operativas más habituales del día a día. "Nuestros cajeros están plenamente operativos, con la carga de efectivo recomendada, carga de monedas, papel suficiente en la impresora de recibos, etcétera", explican desde Santander. El banco, además, recuerda a sus clientes que es posible "sacar hasta 2.000 euros en una operación actualizando el límite en la app y usar el cajero con el móvil" y que pueden hacerlo de forma gratuita en los 7.000 cajeros que la entidad tiene distribuidos en España.

Las herramientas digitales también son una buena alternativa para que puedan continuar desarrollando su actividad profesional

Para las empresas, las herramientas digitales también son una buena alternativa para que puedan continuar desarrollando su actividad profesional. A través de los canales digitales pueden, por ejemplo, gestionar sus pagos y cobros, realizar la operativa relacionada con el negocio internacional y disponer de liquidez con sus cuentas de crédito a través de la operativa de transferencias o remesas. Otra de las herramientas disponibles para las empresas es la plataforma digital Santander Shopping -que sigue el modelo Business to consumer (B2C)-, mediante la cual las compañías tienen la oportunidad de vender sus productos y servicios online.

Pymes y autónomos, los más perjudicados

Las pequeñas y medianas empresas de nuestro país, que representan el 99 por ciento del tejido empresarial, son junto con los autónomos los colectivos más perjudicados por los efectos del coronavirus. Y es que el teletrabajo es más complejo en una compañía de pequeñas dimensiones, ya sea por la naturaleza de su negocio (comercios, bares y restaurantes, talleres mecánicos...), como por la falta de preparación, dotación, sistemas informáticos y seguridad. Asimismo, según los cálculos de la Federación Nacional de Asociaciones de Trabajadores Autónomos (ATA), la pérdida económica de los próximos dos meses para el colectivo oscilaría entre los 16.000 y 18.000 millones de euros, una media de aproximadamente 3.000 euros al mes para cada autónomo.

Ante estas complicaciones, las entidades financieras han lanzado créditos de más de 70.000 millones de euros para pymes y autónomos. Las medidas adoptadas por la banca van en consonancia con el paquete de medidas económicas anunciado por el Gobierno, entre ellas: aplazamiento y fraccionamiento del pago de impuestos y una línea de financiación a través del Instituto de Crédito Oficial (ICO) por importe de 400 millones de euros para atender las necesidades de liquidez de las empresas y autónomos del sector turístico, transporte y hostelería, que Banco Santander ya tiene a disposición de sus clientes.

"En estos momentos de incertidumbre, queremos estar cerca de las empresas españolas, especialmente de las pymes, acompañándolas y buscando soluciones a sus posibles problemas", explica el consejero delegado de Santander España, Rami Aboukhair. Por eso, Banco Santander fue la primera entidad en dar el paso de lanzar préstamos preconcedidos para pymes y autónomos (por importe de 20.000 millones de euros, con tipos pagaderos a un año) para mitigar el impacto de la pandemia.

Desde luego, estas iniciativas ejemplifican cómo los agentes implicados en todos los ámbitos de la economía reman en la misma dirección. Solamente así se podrán paliar de alguna manera los efectos de esta crisis.

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