Pymes y Emprendedores

La prevención de riesgos laborales se traduce en una mejora de la productividad

Imagen de Thinkstock

El objetivo fundamental de la prevención de riesgos laborales (PRL) es la reducción de la siniestralidad. Los empresarios españoles y las organizaciones que les representan comparten este objetivo y subrayan la importancia de la prevención para el conjunto de la sociedad.

Dicha importancia se demuestra en hechos, y la labor desempeñada por el tejido empresarial español registra un balance positivo: tomando como referencia los índices de siniestralidad de los años 2000 y 2010 se observa una reducción, en términos generales, en más de un 50%.

Este objetivo se ha alcanzado gracias al considerable esfuerzo económico y de organización realizado por parte de las empresas españolas; así como por el debido cumplimiento de las tareas de divulga- ción, información y asesoramiento de las organizaciones empresariales, herramientas preventivas útiles tanto para las empresas como para sus trabajadores.

La prevención de riesgos laborales útil, proporcionada, bien gestionada y sin sobredimensionarse puede traducirse en una mejora de la productividad y en beneficios que redundan en los trabajadores, las empresas y la sociedad en general. Pero para ello es necesario ayudar a las empresas en el cumplimiento de dichas obligaciones con sencillez, pragmatismo y eficacia en lo que a reducción de siniestralidad se refiere. Deben definirse claramente los objetivos y facilitar su consecución.

Responsabilidad de todos

Las empresas no son las únicas que obtienen beneficios de la prevención de riesgos laborales, y no deben ser las únicas con obligaciones y responsabilidades en esta materia. Los trabajadores tienen un papel determinante en la eficacia de la prevención de riesgos laborales, siendo imprescindible su responsabilidad efectiva y el uso adecuado y eficaz de los recursos preventivos de las empresas. La mejora en la seguridad y salud en el trabajo debe dirigirse a maximizar la utilidad de los esfuerzos que se han llevado a cabo, con el consecuente beneficio no solo para los trabajadores, sino también para sus familias y la sociedad en su conjunto. Empresarios y trabajadores han de seguir aunando esfuerzos, asumiendo y compartiendo responsabilidades en materia preventiva.

Recientemente, la Fundación para la Prevención de Riesgos Laborales de la Confederación Española de Organizaciones Empresariales (CEOE) realizó una encuesta en los cuatro sectores más importantes de nuestra economía (industria, servicios, construcción y agricultura, pesca y ganadería) para obtener una visión general de la situación de la organización, planificación y gestión de la acción preventiva en las empresas. Destaca entre los resultados la unanimidad al afirmar la importancia de la integración de la actividad preventiva en la empresa. Además, todas las compañías de los cuatro sectores disponen de algún tipo de organización preventiva siendo destacable que ninguna la asume personalmente. La modalidad más implantada es la concertación de un servicio de prevención ajeno (un 63% en el sector servicios, un 70% en industria y agricultura y un 80% en construcción). Entre las ventajas de concertar este tipo de servicios destaca el que se trata de empresas especializadas, acreditadas y controladas, dotadas con equipos multidisciplinares expertos en prevención de riesgos laborales y con recursos y medios suficientes.

Por otra parte, aproximadamente la mitad de las encuestadas confirmaron la reciente modificación y/o revisión de su evaluación de riesgos.

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