Pymes y Emprendedores

Más de 60.000 pymes apuestan por el trueque para no tocar la caja

  • Es una compra más a efectos fiscales

Marcelino Álvarez tiene una empresa dedicada al diseño de postres para eventos: Andrea Dulces Soluciones. "Algunas personas no toleran el gluten, pero nosotros no estamos adaptados para hacer postres que no lo contengan". Así que buscaron una solución a través de una de las tipologías más antiguas de transacción comercial: el trueque. "Nos pusimos en contacto con una empresa en Mallorca que cuenta con maquinaria para hacer postres sin gluten. Llegamos a un acuerdo para que ellos nos los proporcionasen y, a cambio, nosotros les ofrecíamos diseños de tartas y atendíamos su cartera de clientes en la Península".

Lo cierto es que su caso no es un fenómeno aislado. "Cada mes 7.000 nuevas empresas se dan de alta en nuestra web, cuando hace tres o cuatro años se producían unos 2.000 o 3.000 nuevos contactos", explica Jaime Martínez, director general de Acambiode, una plataforma de trueque empresarial que, según datos propios, ha registrado "más de 60.000 operaciones de este tipo entre pymes".

¿A qué se debe este fenómeno? Martínez comenta que "las empresas tienen falta de crédito y liquidez y, a la hora de hacer sus compras, buscan vías alternativas". Por otro lado, "también hay quien tiene un exceso de stock del que desea desprenderse y descubre que puede hacerlo de esta manera".

Cartera de clientes

Los portales de intercambio de productos y servicios se han convertido en un filón para las pymes que buscan reducir sus movimientos en la caja a la hora de adquirir recursos de proveedores. Aunque hay quien ha encontrado otras ventajas añadidas. "Es un canal nuevo para encontrar clientes", sentencia Antonio Sánchez desde Panoramas Huesca, una compañía que se dedica a "realizar visitas virtuales de casas rurales y hoteles", esto es, una recreación en 3D de los alojamientos mediante montajes fotográficos. "Nosotros hemos visto siempre lo del trueque como un medio de publicidad, para darnos a conocer. En su caso, ofrecen sus servicios a cambio de "alojamiento para los empleados que se desplazan a las distintas ciudades a hacer los montajes fotográficos". Y según su experiencia, "funciona".

"Desde el primer día nos empezaron a llegar ofertas, y hay empresas de Colombia y Estados Unidos que nos han llamado para pedir que les hagamos una visita virtual a cambio de otra cosa".

Martínez cuenta a este respecto que precisamente es el sector de los servicios el que más se beneficia de los trueques empresariales, aunque "se intercambia de todo. Nosotros hace poco teníamos en cartera un hotel valorado en dos millones de euros. Cualquier pyme que necesite dar salida a su producto puede ofrecerlo".

El IVA y los pagos parciales

Un detalle que conviene tener en cuenta es el del valor en que esté tasado un producto o servicio. Cuando se adquiere vía mercado, hay un valor económico de por medio. Pero al intercambiarse en una operación de trueque, ¿quién decide si lo que se ofrece tiene el mismo valor que lo que se obtiene a cambio?.

"Soy aparejador autónomo y he ofrecido servicios, como inspecciones de edificios, mediante trueque", relata Manuel García: "A lo mejor un dietista contacta contigo para que le hagas una inspección del local donde tiene su negocio y te ofrece un servicio de dietas a cambio. Pero una inspección técnica puede costar 600 euros y una dieta personalizada 20", añade.

Por eso, en su opinión, es preciso compensar estas diferencias. "La principal ventaja de buscar operaciones de trueque es que conoces a otros profesionales y accedes a nuevos contactos, pero como nadie quiere meter dinero de por medio, hay que buscar mucho para dar con lo que realmente te encaja".

A no ser que el pago en especie se realice de manera parcial, esto es, que una parte se abone con un producto y, el resto, con dinero. Es lo que hace Sabino Liébana desde Atodatinta, su empresa de venta de consumibles de impresión. "Siempre que necesito algún servicio o publicidad, les ofrecemos pagar con consumibles. Es una manera de no tocar la liquidez, aunque es útil para cosas puntuales, porque no puedes convertirlo en una herramienta en la que bases tu estrategia".

A la hora de abonar y registrar la operación, el trueque funciona como una transacción convencional más. Ello quiere decir que se emite una factura con su IVA correspondiente, aunque ajustándola al valor pactado con la empresa con la que se realice el intercambio.

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