El presidente francés, Nicolas Sarkozy, lanzó hoy oficialmente en el Elíseo, en presencia de varios miembros del Gobierno y de los agentes sociales, el Fondo de Inversión Social (FISo) anunciado el pasado 18 de febrero para ayudar a los trabajadores más afectados por la crisis económica que ven sus empleos amenazados o han perdido sus trabajos.
El Estado francés aportará a ese Fondo la cantidad de 1.500 millones de euros de los entre 2.500 y 3.000 millones que tendrá durante los dos próximos años para paliar las consecuencias de la crisis.
Durante la presentación del dispositivo, Sarkozy subrayó que el Estado asume sus responsabilidades y que ahora son los agentes sociales los que deben asumir las suyas para movilizar los recursos y apoyar políticas de empleo y formación profesional.