Firmas

Emprender no es para todos

¡Nos han engañado! Nos han dicho por activa y por pasiva que cualquiera puede ser emprendedor, que todos llevamos un emprendedor por dentro. ¡Mentira! Muchos son los llamados y pocos los escogidos.

Si cualquiera pudiera ser emprendedor, las cifras de supervivencia de empresas no serían tan devastadoras. Se dice que el 95% de las empresas fracasan antes de cumplir un año y que tan sólo el 2% soplará dos velas.

Por otro lado, tenemos el dato que el mayor creador de empresas en España suele ser un empresario o un emprendedor consagrado, es decir, alguien que ya ha creado previamente al menos una empresa y no le ha ido mal. Por lo tanto, del 2% de empresas que sobreviven al segundo año muchas pertenecen a alguien que sabe hacer negocios. Así pues, ¿qué tiene ese emprendedor? ¿Qué hace que tenga éxito?

No hay una respuesta única ni una fórmula mágica que haga triunfar a una empresa y a otra no. Pero sí que hay unas características del emprendedor que son las que destacarían como básicas para poder formar parte del club de los supervivientes de la quiebra masiva de empresas recién formadas.

En la actualidad, este modelo de vida pasa, inevitablemente, por la innovación y la tecnología. De este modo, Internet y otras muchas herramientas facilitan el acceso al mundo de la información y redes de contacto, factores determinantes a la hora de iniciar un negocio. Yendo un paso más allá, podemos decir que para llevar a cabo un proyecto empresarial de éxito hoy es imprescindible contar con las mejores herramientas tecnológicas para ponerlas al servicio de las personas.

Mucha gente pensará que lo importante es la idea. ¡Pues no! Una idea es algo muy etéreo que todavía no se ha concretado. Es algo que puede ser bueno o malo… pero no depende de la "idea" en sí misma. Por eso, los business angel, o cualquier fondo invertirá muy poco en una idea. El capital semilla, cosa de poco. Lo suficiente para dar unos meses de vida a un proyecto que puede nacer. Digamos que es el abono necesario para que nazca una planta. Nada más.

Ahora bien, si a una idea interesante le acompaña un buen equipo, aquí las cosas cambian. Y un buen equipo no se compone de un conjunto de personas llenas de títulos extranjeros. Para nada. Un buen equipo es aquel que está cohesionado, que se cree su idea, que está dispuesto a dejar muchas cosas porque su idea siga adelante… y bueno, un equipo con ciertas capacidades, ¡claro!

Pero este equipo debe ser capaz de llevar a cabo su idea con excelencia. ¡Cuántos proyectos tirados por la borda por una terrible ejecución de la idea! Porque aquí es donde está el talón de Aquiles de la mayoría de los emprendedores. En la capacidad de ejecutar su propia idea. Porque para ejecutar una idea hay que bajar mucho al barro. Hay que trabajar muy duro y poseer ese carácter entusiasta que acompaña a todo buen emprendedor. Esta pasión se ve reflejada en el origen de las inversiones económicas, y es que el 57% de los emprendedores españoles invierten su propio dinero en la creación y puesta en marcha de una startup.

Para tener éxito en el emprendimiento hay que escuchar mucho y tener la humildad necesaria para saber rectificar a tiempo. Hay que hacer grandes sacrificios personales. Hay que guiar el timón del barco con firmeza y suavidad a la vez. Y aquí, en este mar lleno de tempestades, es donde zozobran la mayoría de las empresas y sus emprendedores.

Por lo tanto, que no te engañen. El destello del emprendedor exitoso es sólo la parte de un camino duro recorrido con esfuerzo y tesón. ¿Estás dispuesto a pasar por este "desierto" que podría tener una gran recompensa?

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