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¿Está China preparándose para aplicar reformas a largo plazo?

  • El 19º Congreso del Partido Comunista podría ser un giro generacional
Xi Jinping. Foto: Reuters.

El 19º Congreso del Partido Comunista, que se celebrará el 18 de octubre, marca el inicio del segundo mandato quinquenal de Xi Jinping como líder político del gigante asiático. Dado que rotará más del 60% del Comité Central del Partido Comunista y posiblemente se jubilen 5 de los 7 importantísimos miembros del Comité Permanente del politburó, será sin duda alguna un hito para la política china, y brindará a Xi Jinping -ya uno de los líderes chinos más destacados de las últimas décadas- la posibilidad de consolidar si cabe más su poder.

Esta renovación del Gabinete le brinda la oportunidad de favorecer a sus partidarios. Más concretamente, podría constituir un giro generacional para los dirigentes chinos, ya que muchas personalidades de la generación de Hu Jintao -incluido el gobernador del banco central del país- pasarán el relevo.

Tradicionalmente, es durante el segundo mandato de un presidente chino cuando se introducen más cambios. Este es el motivo de su importancia, ya que China se enfrenta a los desafíos estructurales que plantea su elevada y creciente deuda, aunada a un potencial de crecimiento en curso de ralentización, que amenazan con atraparla en la «trampa de la renta media». Cabe recordar que el crecimiento suele percibirse como el principal antídoto contra el endeudamiento. La materialización de la renovación del Partido en cambios políticos concretos para plantar cara a estos desafíos probablemente no se hará patente antes de la Asamblea Popular Nacional, en marzo de 2018. Hasta la fecha, el Gobierno no ha encontrado estrategias convincentes para enfrentarse a sus desafíos económicos. En lugar de poner la prioridad en la estabilidad a largo plazo frenando el apalancamiento, las autoridades chinas parecen preocuparse más por la estabilidad económica a corto plazo y siguen alentando a los bancos estatales a prestar. Es cierto que la actividad de la banca en la sombra se ha enfriado, pero esto es más el resultado de ejercicios contables, como los canjes de deuda, etc. En general, no hay evidencia de una seria reducción del problema de la deuda excesiva de China, al menos aún no. En cambio, parece que las autoridades han limitado la estabilidad a largo plazo y obtenido un crecimiento a corto plazo para preparar el terreno para el 19º congreso del partido.

Ganancia a corto plazo: ¿dolor a largo plazo? Esto dependerá mucho del resultado del congreso. El liderazgo chino es muy consciente de los desafíos a largo plazo a los que se enfrenta China con un modelo de crecimiento impulsado por el crédito. El apalancamiento extremo se ha traducido en una gran sobrecapacidad, especialmente en las entidades estatales. Sin duda, el nuevo liderazgo pondrá de relieve la necesidad de reformas, pero si se está tomando una estrategia clara no se sabrá hasta unos pocos meses o trimestres después del congreso. Por lo tanto, aunque los procesos políticos internos son algo así como una caja negra, este congreso podría verse como un momento de freno o de creación de las reformas del modelo de crecimiento chino que se necesitan desesperadamente.

Dicho esto, desde la perspectiva del mercado, los congresos del Partido no suelen tener demasiada trascendencia. ¿Por qué podría ser diferente esta vez? Desde nuestro punto de vista, China ha liderado en buena medida la recuperación mundial. Por lo tanto, el contexto cíclico mundial probablemente depende más que nunca de China, dado que el país representa la mayor contribución con diferencia al crecimiento mundial. En octubre tendremos más pistas acerca de los cambios en los líderes chinos, es decir, que la atención se centrará principalmente en el aspecto meramente político. Por el contrario, su repercusión económica, si bien es importante, probablemente no se aclarará antes de principios del año que viene. Entretanto, esperamos que los dirigentes den prioridad a las preocupaciones sobre la estabilidad financiera y social a corto plazo frente a la necesidad de reformas a largo plazo que limiten la dependencia en el endeudamiento para estimular el crecimiento. En otras palabras, la deuda seguirá creciendo, aunque su composición variará. El crecimiento perderá fuelle sin llegar a desplomarse. Permanezca atento.

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