Firmas

Algunas puntualizaciones a la crisis

En la imagen, el premio nobel Paul Krugman.

En unas entrevistas al premio nobel Paul Krugman que ha publicado la prensa recientemente, en las que está promocionando su reciente libro ¡Acabad ya con esta crisis!, aparecen unas afirmaciones que pueden generar cierta confusión en los lectores poco familiarizados con los conocimientos económicos. Por eso nos ha parecido conveniente mostrar que hay otros puntos de vista diferentes de los expuestos por el señor Krugman y que en momentos como los actuales, en los que la opinión pública es tan importante, conviene tener claridad de ideas. No se pretende entrar en un debate académico con un autor de tanta reputación, pero sí matizar, con base en los conocimientos de nuestra historia, algunas respuestas que, en la improvisación de una entrevista, pueden resultar discutibles.

En más de una ocasión repite el entrevistado que "el destino del euro y el de España son ahora la misma cosa". Aunque la economía española sea por su dimensión la cuarta de la Eurozona, ¿se puede admitir que la quiebra de nuestra economía arrastraría la del euro, que es un elemento tan importante para otras economías como la alemana? Ciertamente, para nuestro país la salida del euro sería un desastre, pero, en el peor de los casos, Alemania podría contar con países que tienen una cultura económica mucho más afín a la suya que la de los países meridionales. La Eurozona y la Unión Europea serían, pues, otra cosa, pero las ventajas de una unión monetaria más integrada serían evidentes.

En esta relación de España con el euro nos parece que afirmar que habría sido mejor que nuestro país no estuviera en el euro porque entonces podríamos devaluar nuestra moneda y favorecer la competitividad, supone desconocer la experiencia de la primera mitad de la década de los 90. Entonces se llegó a devaluar sucesivamente -cuatro veces- la peseta y, aunque se consiguió una recuperación del ciclo económico, los resultados en cuanto a la sostenibilidad del crecimiento económico y de la creación de empleo no son comparables con los conseguidos en la década posterior a nuestra integración en la moneda única.

Sobre el tema de la competitividad que, con razón, Krugman considera clave para la recuperación de nuestra economía, nos parece que su insistencia en considerar la inflación como el único camino para mejorarla exige algunas precisiones. El autor propone que aumente la inflación en Alemania para mejorar la competitividad española y en ello ve la única alternativa para que no caiga el euro. Resulta extraño que una ideología izquierdista no tenga en cuenta las perniciosas consecuencias de la inflación en las rentas más modestas que no puedan indexar sus ingresos, y que se olviden los efectos beneficiosos del aumento de la productividad.

Convendría, además, que tuviera en cuenta la nefasta experiencia de la inflación que contribuyó al triunfo del nazismo en los años 30. Estos hechos son los que explican el desarrollo de la cultura de estabilidad monetaria en Alemania, para que la moneda pueda cumplir su función de servir al intercambio de los bienes y servicios de la economía real. Por eso nos parece poco afortunada la afirmación de que "la base de la política del euro es la condenación de la deuda y de la inflación". Se condena la inflación porque destruye la función de la moneda estable en un mercado competitivo.

Y, por lo que se refiere a la deuda, en varios trabajos del Banco Central alemán (BB), cuando se debatía la necesidad del Pacto de la Estabilidad y el Crecimiento (PEC), se afirmaba que hay un endeudamiento perfectamente compatible con la estabilidad económica y es aquél que trata de financiar inversiones que permitirán amortizar el crédito recibido y los intereses que devengará hasta su vencimiento. Los alemanes, por tanto, no piensan que "la deuda es siempre malvada".

Finalmente, consideramos que supone un desconocimiento de la realidad de nuestra economía afirmar que "el problema del déficit es sólo un síntoma" y que "el verdadero problema es la falta de competitividad tras el estallido de la burbuja inmobiliaria". Que haya influido en nuestra pérdida de competitividad la burbuja inmobiliaria nos resulta un tanto problemático. La burbuja inmobiliaria permitió un crecimiento de nuestra economía y del empleo en un sector poco expuesto a la competencia exterior y facilitó el desarrollo de industrias proveedoras de las nuevas construcciones y, por tanto, no necesariamente expuestas a la competencia exterior.

Y en cuanto al déficit presupuestario hay que tener en cuenta que los estímulos monetarios que se aplicaron en los años 2008 y 2009 nos han llevado a unos niveles de deuda soberana que impiden recurrir a estos estímulos para superar la recesión actual, obligando a duros recortes y cargas tributarias para poder recuperar el equilibrio presupuestario en unos plazos razonables. El déficit fiscal es, pues, algo más que un síntoma de la pérdida de competitividad, aunque es verdad que una mayor competitividad haría más fácil corregirlo.

Eugenio M. Recio, profesor honorario de ESADE.

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comentariosforum6
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Alfonso
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Creo que el autor del artículo comete un error hablando de las bondades del euro, que frente a 4 devaluaciones de la peseta y ligeros crecimientos posteriores, nos dio una década de gran crecimiento de empleo……pero basado en una burbuja descomunal de crédito y ladrillos. Asi que el argumento me parece falso.

Luego añade que la experiencia de inflación en Alemania termino en el nazismo, y se olvida añadir que la inflación descontrolada fue varios años antes de eso, que la fase final de extrema austeridad en Alemania fue la que finalmente condujo al nazismo.

Todos los extremos son malos, como lo seria una inflación extrema, pero una inflación moderada podría ser muy buena en este momento tal como postula Krugman.

Puntuación 8
#1
cas
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A ver cuándo se enteran éstos llamados expertos que la causa de la gran depresión (que en Alemania con un sinfín más de motivos anteriores llevó al nazismo) no fue la inflación, sino la deflación. La inflación, por funesta que pueda ser permite realizar unos cálculos, aunque realmente éstos sean más bien apuestas cada vez más arriesgadas. La deflación causada por la devaluación de las monedas en competencia con sus vecinos fue lo que llevó realmente a la catástrofe de la gran depresión de los años 30.

Puntuación 6
#2
GAG
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Algunas matizaciones. Lo primero recordar que el periódo de bonanza que siguió a las devaluaciones de la peseta ha sido la base de la actual crisis económica y financiera, promoviendo una cultura del beneficio rápido y eliminado el apoyo al tejdo industrial y de investigación que es necesariamente la base del crecimiento futuro.

Segundo, acerca de la inflacción como eemnto empobrecedor de las clases más desfavorecidas no me parece un gran argumento a la luz del RD aprobado el sábado por el gobierno. Este no ha tenido necesidad de utilizasr la inflación para recortar y desproteger a los más débiles.

Tercero, culpar a la inflación de la llegada del nazismo a Alemania significa obviar la historía y negar los acontecimientos del 29 y a eximir a susu verdaderos culpables, los especuladores financieros.

Cuarto, el justificar la falta de competitividad y la nula creación del necesario tejido indutraial y de producción y alabar el crecimiento económico del ladrillo como mínimo es poco afortunado y meno aún en este momento ya que es lo mismo que nombrar la soga en casa del ahorcado. En cualquier caso, resulta diciíl justificar un sistema basado en la especulación y no en la creación de economía real.

Por último es llamtivo que utilice el 2008 y el 2009 para criticar el gasto en inversión y no diga nada de la inyección a los bancos de €150.000M a la banca del 2009/2010/2011. ¿eso no habra provocado un poco de defcít?

Puntuación 7
#3
Erik el Rojo
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La venganza es una plato que se saborea frio, pero desde el fin de la hiperinflación, noviembre 1923, a que Hitler ganara las elecciones, julio 1932, solo pasaron 9 años, un pequeño matiz que casualmente olvida mencionar, no quiero pensar en la frase de Goebbels: Una mentira repetida mil veces se convierte en una realidad. Es como si dice que la elección de Rajoy es para castiguar la cumbre de las Azores de Aznar.

"La burbuja inmobiliaria permitió un crecimiento de nuestra economía y del empleo en un sector poco expuesto a la competencia exterior y facilitó el desarrollo de industrias proveedoras de las nuevas construcciones", viva la autarquía pero de todas formas tarde o tempramo se hubiera terminado a la velocidad de ascenso de los pisos en unos años poca gente se hubiera podido compar, o se estancaba los precios lo cual también pinchaba la burbuja. Volveriamos a estar con una economía poco competitiva.

"El crecimiento económico y de la creación de empleo no son comparables con los conseguidos en la década posterior", se refiere durante la burbuja, porque si obviamos ese paréntesis podemos considerar la situación actual como la prolongación de la que dejamos antes de entra en el Euro.

Se trata del escalador a punto de desfallecer que se le da una "anfeta" y en vez de ir al campo base intenta hacer cima. Ese maravilloso y sólido crecimiento que ha dejado varios miles de jovenes que prefirieron el dinero fácil y que ahora solo sirven para el paro.

"El endeudamiento perfectamente compatible con la estabilidad económica y es aquél que trata de financiar inversiones que permitirán amortizar el crédito recibido y los intereses que devengará hasta su vencimiento", es decir si la economia va bien cualquiera si va mal ninguna.

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#4
Racional
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Miedo me da que el Rucio este sea profesor de nada. ¡Defender la etapa de Ansar como crecimiento economico, cuando se basaba en una burbuja ladrillera alimentada por credito barato, dinero negro y concejales corruptos ¡¡

Por cierto, el Rucio esta en contra de las devaluaciones, movido por su devocion por los pobres, ja ja ja, lastima que haya escrito otros articulos (http://www.ceesocials.org/%C2%ABel-ejemplo-de-los-trabajadores-de-nissan%C2%BB-eugenio-m-recio-cinco-dias-11022011/) en los que felicita a los trabajadores de nissan por bajarse el sueldo para ser mas competitivos, os ea q estara contra la devaluacion clasica, que baja precios salarios y deudas pero le gusta la interna que baja solo salarios (los precios van a bajar por mis c......).

Vayase a zurrir mierdas con un latigo, hombre

Puntuación 6
#5
Bo
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Estimado Sr. Eugenio M. Recio,

No voy a entrar en muchos detalles ya que es muy discutible todo el artículo suyo y no dispongo de tanto tiempo….

Solo una puntualización de base, ya que parece desconocer completamente los hechos históricos de Alemania y de las causas del triunfo de los Nazis.

La Hiperinflación termino en los años 23 gracias a la reforma del Sr. Gustav Stresemann; lo que definitivamente ayudo a la Machtergreifung de Hitler fue la ruina completa después del crack del 29 gracias a la política de austeridad que aplico el Sr. Heinrich Brünning y que es calcada a la política aplicada hoy día en los PIGIS y tiene efectos parecidos… sí no lo cree mírese a Grecia. Es que no aprendemos.

Es muy curioso ver todo un Profesor hablar de hechos históricos que desconoce o bien se inventa.

Puntuación 6
#6