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Cotizar pagos en especie: ¿otro palo al trabajador?

  • Cheques restaurante o ayudas para guardería cotizarán a la Seguridad Social
  • Habrá más costes para la empresa y una menor retribución para el trabajador
  • Las compañías tendrán que renegociar paquetes extrasalariales o reducir plantillas
Foto: Archivo.

El Gobierno concretó en Navidad una medida que, las voces más críticas, aseguran ya que en la práctica costará millones de euros para las empresas y supondrá un varapalo en el poder adquisitivo de los trabajadores. Y es que desde el 1 de enero de 2014 se tiene que cotizar para la Seguridad Social por conceptos que hasta ahora estaban totalmente exentos de cotización -o que cotizaban con límites-, como los cheques de comida y de transporte, las ayudas para guardería, o los seguros médicos privados, entre otros, tal y como prevé el Real Decreto-ley 16/2013, de 20 de diciembre, de medidas para favorecer la contratación estable y mejorar la empleabilidad de los trabajadores (que el BOE publicó el día 21 de diciembre).

Así, el Gobierno ha incluido en la base de cotización de los asalariados todas retribuciones cobradas en especie. Se trata de una modificación que tiene carácter inmediato para las empresas, que deberán adoptar la nueva normativa y, por tanto, incluir tales nuevos conceptos en las bases de cotización correspondientes al mes de diciembre que se presentan en enero (si bien aquellas empresas que no puedan incluirlos en las liquidaciones de diciembre y enero que se presentan en enero y/o febrero, podrán presentarlas hasta el 31 de marzo de 2014).

Según el Ejecutivo, las medidas adoptadas, para lo que, nuevamente, ha optado por recurrir a la vía del Real Decreto-ley (reservado aquellas en que concurran "circunstancias de extraordinaria y urgente necesidad" por lo que quedan exentas de debate parlamentario), "obedecen a la necesidad de adoptar medidas urgentes con el objetivo de conseguir la sostenibilidad en el sistema de la Seguridad Social".

Esta modificación ha despertado críticas entre la patronal y los sindicatos, que consideran que supondrán un encarecimiento de los costes para las compañías y una menor retribución para los trabajadores, por lo que incluso, desde algunos frentes, ya han solicitado la retirada de la norma. Por su parte, el Gobierno espera recaudar unos 900 millones de euros anuales.

Gobierno, sindicatos y patronal difieren en sus cálculos

Según el secretario de Estado de Seguridad Social, Tomás Burgos, el impacto de incluir en las bases de cotización las retribuciones en especie, será de unos seis euros al mes para las empresas, si bien el coste laboral sobre la nómina final que reciben los trabajadores, será de 1,09 euros. Sin embargo, los sindicatos y expertos laboralistas no barajan las mismas cifras: según sus cálculos, el coste de las nuevas cotizaciones sociales oscilará, para cada trabajador, entre los 60 y 600 euros anuales.

El Ejecutivo, explica el responsable de la Seguridad Social, tomó la decisión de incluir varios pagos en especie en las bases de cotización al constatar que "gran parte de las retribuciones de los trabajadores estaban derivando hacia conceptos excluidos de la cuota". Esto les generaba "un perjuicio", ya que conceptos excluidos del salario suponen bases de cotización más bajas y, por tanto, menos derechos sociales.

Concretamente, la Disposición Final Tercera del Real Decreto-ley modifica el artículo 109 de la Ley General de la Seguridad Social para incluir en la base de cotización de los asalariados la totalidad del importe abonado a los trabajadores por pluses por mejoras de prestaciones de la Seguridad Social -distintas de la Incapacidad Temporal-; por el uso de bienes destinados a servicios destinados a servicios sociales y culturales del personal; las primas de contratos de seguro de accidentes de trabajo; o la prestación de servicios de educación por centros autorizados a los hijos de los empleados. Conceptos, estos, hasta ahora totalmente exentos de cotización.

Pero además, la norma se refiere a una serie de conceptos que si bien antes estaban exentos con determinados límites, ahora deben incluirse íntegramente: tal es el caso de las donaciones promocionales que, conforme a la normativa anterior, sólo computaban cuando las cantidades eran superiores al doble del Indicador Público de Renta de Efectos Múltiples (IPREM) mensual; o los pluses de transporte y distancia que antes sólo computaban cuando las cantidades excedían del 20 por ciento del IPREM.

También computarán ahora de forma íntegra las entregas gratuitas o rebajadas de acciones o participaciones de la empresa (hasta ahora, únicamente cotizaban en la cantidad que excediera de 12.000 euros anuales); y las entregas de productos a precios rebajados en cantinas o comedores de empresa o economatos (se incluyen aquí los tickets-restaurante), en forma directa o indirecta (conforme a la normativa anterior, únicamente se incluía el exceso sobre 9 euros/día). También pasan a cotizar las primas de contratos de seguro para enfermedad común de los trabajadores, sus cónyuges y descendientes (conforme a la normativa anterior, sólo se incluían las cantidades que excedieran de 500 euros/año por persona).

Ofrecer estos beneficios, ¿seguirá compensando a las empresas?

Unas nuevas medidas que, según Cepyme, no supone sino "otro incremento impositivo más", en palabras de su presidente, Jesús Terciado, que ha asegurado que "estamos verdaderamente preocupados, ya que esto puede hacer que a las empresas no les merezca la pena ofrecer estos beneficios sociales".

Por su parte, la CEOE no ha dudado en pedir la retirada del Decreto Ley 16/2013 que, hace pocos días envió un comunicado en el que aclaraba que su Junta Directiva y el Comité Ejecutivo "han analizado las consecuencias económicas y jurídicas del Real Decreto Ley 16/2013 y han acordado, de forma unánime, pedir al Gobierno la retirada del mismo y la constitución de una comisión con los agentes sociales para analizar detalladamente el impacto económico y social y las consecuencias legales de integrar en el salario los conceptos que no lo son".

Y es que, en opinión de CEOE, una iniciativa que afecta a las contribuciones sociales de empresarios y trabajadores "debería haber estado precedida de la preceptiva consulta como es habitual en este ámbito, y no de forma precipitada como ha sucedido en este caso, especialmente cuando el coste puede representar, como mínimo, un punto de cotización de Seguridad Social".

Además, recordaba que "el incremento continuo que se está produciendo en las cotizaciones sociales con estas medidas y con el incremento del 5 por ciento de las bases máximas minan la competitividad de las empresas y la creación de empleo y ponen en riesgo la incipiente recuperación".

En este contexto, también hay quien ha visto en la norma adoptada un riesgo de que en un futuro las empresas se vean obligadas a renegociar paquetes extrasalariales o a reducir plantillas, dado que, en un primer momento, la medida va a suponer un incremento del coste laboral.

Nuevas reglas para el trabajador a tiempo parcial

Pero además de la polémica en torno a la inclusión de las retribuciones en especie en las bases de cotización, el Real Decreto incluye un conjunto de ajustes menores a las medidas contenidas en la reforma laboral.

Así, en relación a los trabajadores con contratos a tiempo parcial, introduce varias modificaciones en el Estatuto de los Trabajadores. De este modo, elimina la posibilidad de que puedan realizar horas extraordinarias -salvo en casos de que estén destinadas a prevenir o reparar siniestros o daños urgentes- al tiempo que suprime su preferencia de acceso a un puesto a tiempo completo de los trabajadores que hubieran convertido su contrato a tiempo completo en parcial o que hubieran prestado servicios durante 3 o más años a tiempo parcial.

Además, modifica su régimen de horas complementarias con el objetivo de flexibilizarlo, de modo que se reduce el plazo de preaviso para la realización de tales horas y se incrementa el número de las que pueden realizarse. Dentro de estas horas complementarias el Real Decreto-ley establece una distinción entre las pactadas, de realización obligatoria para el trabajador cuando haya firmado el preceptivo pacto, y las voluntarias, que únicamente pueden ser ofrecidas por la empresa en los contratos que tengan una duración indefinida y que, como su denominación indica, son de realización voluntaria para el trabajador.

Por otra parte, otra novedad es que solo cabe la realización de horas complementarias si la jornada ordinaria establecida en el contrato es de al menos diez horas semanales, en cómputo anual. Por último, se establece una obligación de registro de la jornada de los trabajadores a tiempo parcial, a excepción de los trabajadores al servicio del hogar familiar.

En otro orden de cosas, la nueva normativa que acaba de aprobar el Gobierno extiende el Contrato de Apoyo a Emprendedores a los contratos a tiempo parcial, si bien las bonificaciones inherentes a esta modalidad contractual se aplicarán de manera proporcional a la jornada de trabajo pactada en el contrato. Para ello, el Real Decreto-ley amplía el derecho a las deducciones contempladas en el artículo 43 de la Ley del Impuesto sobre Sociedades, a los contratos de trabajo por tiempo indefinido de apoyo a los emprendedores a tiempo parcial.

Trabajadores autónomos

Por otro lado, y en relación a los trabajadores autónomos, el Real Decreto-ley ha aumentado la base de aquellos que en algún momento de cada ejercicio económico hayan tenido contratados a diez o más trabajadores por cuenta ajena, que, por tanto, cotizarán en el año siguiente al menos por la base mínima de los trabajadores encuadrados en el grupo de cotización 1 del Régimen General (en el 2014 la base mínima de cotización es de 1.051,50, frente a los 872,10 del año 2013).

Según los cálculos hechos por el Ejecutivo, con esta nueva previsión "se aumentarán la recaudación de la Seguridad Social en 100 millones.

Finalmente, cabe destacar una última medida adoptada por el Real Decreto-ley: se amplía el derecho de reducción de jornada de los trabajadores por guarda legal hasta que el menor cumpla 12 años de edad, (antes hasta los 8 años) con la disminución proporcional del salario.

Todas estas medidas son de aplicación inmediata desde la reciente entrada en vigor de la norma el pasado día 22 de diciembre de 2013 (tras su publicación en el BOE el día anterior), si bien en lo relativo a horas complementarias y periodos de prueba, se respetará el régimen establecido en los contratos ya vigentes.

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