Energía

Descubra cómo será la nueva factura de la luz

Una de las principales quejas emitidas por los consumidores domésticos en los últimos tiempos está relacionada con el recibo de la luz, concretamente con las dificultades que encuentran para entender el desglose completo de sus facturas. Y aunque es cierto que las diferentes comercializadoras han ido mejorándolas añadiendo nuevos datos y clarificando algunas partidas, lo cierto es que siguen sin aparecer una serie de conceptos que, probablemente, podrían facilitar su comprensión.

Pero esta situación tiene los días contados. El Ministerio de Industria, Energía y Turismo ha aprobado un nuevo modelo de factura de la luz, según la resolución publicada el pasado 30 de mayo en el Boletín Oficial del Estado. Desde el 1 de junio, las comercializadoras de electricidad ya pueden emitir a sus clientes los recibos de la luz conforme al nuevo modelo, si bien tendrán de plazo hasta el próximo 1 de octubre para adaptarse.

El Gobierno ha diseñado cinco modelos distintos de facturas en función de los diferentes tipos de tarifas: Precio Voluntario al Pequeño Consumidor (PVPC, antigua Tarifa de Último Recurso o TUR); el consumidor vulnerable que está protegido con un descuento o bono social; los consumidores que sin tener derecho al PVPC transitoriamente carezcan de un contrato de suministro en libre mercado; los consumidores con derecho al PVPC acogidos a la oferta a precio fijo anual de la comercializadora de referencia; y el mercado libre.

Los modelos aprobados por el Ministerio de Industria son prácticamente iguales, excepto en alguna pequeña salvedad. La diferencia principal radica en que el contenido y el formato tipo de factura que deberán remitir las comercializadoras en el caso de los tres primeros tipos de tarifas que acabamos de comentar son de obligado cumplimiento, mientras que en los dos últimos casos -tarifa fija y mercado libre- el contenido es obligatorio pero el formato es voluntario.

Principales objetivos: protección y transparencia

Esta resolución da cumplimiento a una directiva europea que, entre otras medidas, busca la protección de los consumidores para que ?reciban información transparente sobre los precios, tarifas y condiciones generales aplicables al acceso y uso de los servicios de electricidad y estén informados adecuadamente de su consumo real y de los costes correspondientes con una frecuencia que les permita regular su propio consumo eléctrico?.

La nueva factura con la que el Gobierno se ha propuesto cumplir los objetivos de transparencia y protección al consumidor supondrá un esfuerzo por parte de las comercializadoras, tanto de adaptación como de costes de impresión y envío de facturas para cumplir con estos objetivos. Incluirá los siguientes conceptos.

En el anverso de la primera hoja aparecerán, tal y como tenemos ahora, el logotipo de la comercializadora; los datos de la factura, es decir, el importe en euros, el número de factura, el periodo de consumo y la fecha de cargo/fecha límite de pago; un resumen de la factura desglosada por potencia contratada y por energía consumida donde también se incluirán el coste del impuesto de electricidad, del alquiler de los equipos de medida y control y el IVA; y los datos del cliente -nombre y dirección-.

Precisamente en el apartado resumen de la factura, la empresa E.ON, tal y como viene anunciando, ha sido la primera en añadir en su recibo un concepto que es el de la devolución de la cuantía correspondiente a los consumos del primer trimestre del año, debido a que el precio fijado por el Gobierno en enero de 2014 para este periodo ha sido superior a la evolución real del mercado.

Continuando en el anverso de la primera página, nos encontraremos con el apartado Información del consumo eléctrico, donde el consumo será el calculado por la diferencia entre los consumos correspondientes a las dos últimas lecturas disponibles realizadas por el encargado de la lectura y deberá indicarse si la lectura es real o estimada. Además, habrá un espacio reservado para el gráfico representativo de la evolución de consumo con un histórico de 14 meses en lugar de los 12 actuales.

La novedad en este apartado radica en el hecho de que el cliente tendrá la posibilidad de comprobar si su consumo ha sido bien facturado de manera externa introduciendo los datos pertinentes en la herramienta incluida en la página web de la Comisión Nacional de los Mercados y la Competencia -CNMC(www.cnmc.es). Esta posibilidad, que existe desde principios de abril, aparecerá recogida ahora en la factura. 

De esta manera, según apuntan fuentes del sector, el consumidor podrá acceder a otra fuente de información imparcial y ajena a su comercializadora, lo que le creará mayor seguridad y confianza. Al final de la primera página también irán los datos del contrato que, entre otros conceptos, también incluirá dos novedades.

Por una parte, dentro del epígrafe tipo de contador se especificará si el usuario tiene ya instalado o no el nuevo contador inteligente y, si lo tiene, si está integrado en el sistema de telegestión para poder medir el consumo cada hora y poder así acceder a distintos productos con una tarificación más especializada.

Otra de las novedades que se recogerán en este apartado será un número de teléfono gratuito, una dirección de email y una dirección postal de la comercializadora para realizar reclamaciones. También aparecerán los números de teléfono y las páginas web de los órganos competentes en materia de energía y de consumo para poder reclamar, así como el teléfono de la entidad de resolución alternativa de litigios, lo que refuerza la posibilidad del cliente de poder realizar sus reclamaciones ante otras instancias que no sean solo la propia compañía.

Más novedades: destino del importe de la factura

Seguramente por desconocimiento o debido a una información confusa o errónea, el hecho es que los consumidores tienen la certeza de que el precio del recibo de la luz es excesivo. Es cierto que la factura subió hasta cinco veces en tan sólo un año, pero también es cierto que no todo lo que pagamos se corresponde con el precio de esa electricidad que consumimos.

Quizá para sacar de dudas de una vez por todas a los consumidores y hacerles ver que los costes reales no son tan altos como nos imaginamos o nos han contado, el Gobierno ha introducido otra novedad en el nuevo recibo de la luz que aparecerá en el reverso de la primera hoja bajo el epígrafe Destino del importe de la factura donde, mediante un gráfico, se detallará al cliente qué parte del dinero que paga se destina a cubrir los costes regulados -incentivos a las energías renovables, cogeneración y residuos; costes de redes de transporte y distribución y otros costes regulados, incluida la anualidad del déficit-; qué parte se corresponde con los impuestos -eléctrico y el IVA-; y qué parte va finalmente a cubrir el coste de producción de la electricidad y el margen de comercialización, donde la comercializadora compra al pool general de producción unos kilovatios y los revende al cliente a un precio en el que tiene que incluir dichos márgenes.

En la segunda parte del reverso de la factura también estará el Detalle de la factura, que incluirá como novedad, dentro del apartado de facturación por potencia contratada, el importe por los peajes de acceso (lo que cobra el distribuidor de la zona en la que esté suministrando) y el importe por margen de comercialización por cada kilovatio de potencia; y lo mismo para el apartado facturación por energía consumida -importe por peaje de acceso e importe por coste de la energía-. De esta forma, el cliente podrá ver cuál es el coste que el comercializador le está repercutiendo porque es el que le está cobrando el distribuidor por usar sus redes.

La hoja que acompañará al nuevo recibo y que irá en formato de un tercio de A4, constará de dos apartados: información para el consumidor y origen e impacto ambiental de la electricidad consumida. El primero recogerá, entre otros datos, información sobre otras opciones de contratación alternativas al PVPC y la página web de la CNMC para comparar dichas ofertas.

Un elemento que también ha sido bien acogido y que probablemente ayudará a frenar el grado de desconfianza generado por el ?acoso? telefónico y presencial hacia el consumidor doméstico donde se le incita a cambiar de tarifa o de compañía y que, en muchas ocasiones, siembra tantas dudas que en la mayoría de los casos, prefieren quedarse como están, probablemente rechazando, sin saberlo, algunas opciones más que convenientes que les ayudarían a reducir el importe de su factura.

Con respecto al segundo apartado, se tratará de un espacio reservado para la información relativa al origen de la electricidad consumida -qué tanto por ciento procede de la energía nuclear, fuel/gas, carbón, renovables, cogeneración, gas natural u otro tipo de fuentes-, así como su impacto sobre el medio ambiente a modo de emisiones de dióxido de carbono y residuos, información que, actualmente, ya también tenemos en nuestras facturas.

Artículo incluido en la edición de junio de la revista Energía. Suscríbase gratis

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