
Madrid, 6 jun (EFE).- Las organizaciones ecologistas se han preguntado hoy si el Gobierno "pondrá en riesgo a la población" por favorecer el interés económico de las empresas Iberdrola y Endesa, ante la recomendación del Consejo de Seguridad Nuclear de prolongar la autorización de la central nuclear de Garoña diez años más.
Los portavoces de Amigos de la Tierra, Ecologistas en Acción, Greenpeace, SEO/birdlife y WWF han reaccionado así ante la posibilidad de que el Ejecutivo acepte que la central siga en funcionamiento otra década, pese a que su licencia de explotación vence este año.
Estas organizaciones han denunciado que la prolongación de su actividad radiactiva puede ser peligrosa para los ciudadanos y el medio ambiente, y han rechazado que, en lugar de su cierre, se proceda a modernizar la planta así como a mejorar sus medidas de seguridad, como aconseja el CSN.
"Estamos entrando en terreno desconocido porque es una central que no estaba pensada para más de cuarenta años y ahora se piensa que con pequeños parches se puede alargar su vida útil, entrando en un periodo para el que ni siquiera estaba diseñada", ha declarado a EFE el experto en Energía de WWF-Adena, Heikki Willstedt.
Estas plataformas, que el lunes ofrecerán una rueda de prensa conjunta para posicionarse al respecto, advertirán al Ejecutivo que alargar la vida de Garoña sería "arriesgarnos a todos, simplemente para favorecer a Endesa e Iberdrola".
"Al resto de los españoles ni nos va ni nos viene", ha apuntado Willstedt, quien ha insistido en que "los únicos que van a ganar con esta decisión" son las grupos eléctricos que gestionan Nuclenor.
Los ecologistas coinciden en que todos los análisis indican que cerrando Garoña ahora, no sólo no se encarecería la luz, sino que se daría más espacio a las energías renovables que se están instalando en España y que tienen capacidad para sustituir a la electricidad de origen radiactivo.
"Hay que cerrar la central porque es vieja, contaminante y peligrosa", ha aseverado el experto, quien ha declarado que el precio de la electricidad no se verá afectado, ya que quienes marcan las tarifas actualmente son las centrales de ciclo combinado de gas.
Willstedt ha hecho hincapié en que su mantenimiento es "absurdo" porque en este momento en España cada día hay más de quince centrales que no están funcionando, al no haber suficiente demanda de electricidad en este país.
Desde el punto de vista ecológico, ha recordado que clausurar la planta no supondrá tampoco un incremento de emisiones, puesto que su producción se sustituirá por energía renovable.
Los defensores del medio ambiente temen que la Administración adopte una "decisión política" en lugar de técnica, y han recordado que los consejeros del CSN no parecen ser objetivos porque "son todos proclives y afines a la energía nuclear".
"Ahora el Gobierno puede adoptar una decisión política, veremos lo que hace en el Consejo de Ministros; no contemplamos el futuro con mucho optimismo porque la presión de las empresas eléctricas es muy fuerte", ha lamentado el portavoz de WWF.