Empresas y finanzas

Sacyr sale del bache al aplazar sus deudas y vender la filial de autopistas

Acuerda con la banca reducir a más de la mitad sus obligaciones de pago en los próximos dos años y se quita la presión de tener que vender el 20% de Repsol. Muchos predijeron su debacle, pero Sacyr parece haber conseguido enderezar el rumbo y salir del bache. Al menos, en el corto plazo, un periodo que alcanza hasta el 31 de diciembre de 2010. Para cuando llegue ese día, la compañía deberá haber devuelto 3.138 millones de euros, frente a los 7.116 millones que estaba obligada a pagar al cierre del 2007

Esta sustancial diferencia (un 55% menos) responde a que el grupo presidido por Luis del Rivero ha conseguido llegar a diferentes acuerdos con sus bancos acreedores para que le aplacen las fechas de vencimiento.

Unas prórrogas que, sobre todo, benefician a la promotora Vallehermoso, que ha conseguido refinanciar a diez años la mayor parte de sus compromisos financieros, de manera que sólo deberá hacer frente a 783 millones en los próximos dos años, aplazando el pago de otros 2.104 millones.

Venta de Itínere

Este acuerdo se une al compromiso de venta la filial de autopistas Itínere a Citi Infraestructuras, Abertis y Atlantia. Con esta operación, adelantada ayer por elEconomista y pendiente sólo de puntos legales, la compañía presidida por Luis del Rivero ingresará unos 2.500 millones en efectivo y sacará de su perímetro entre 5.000 y 5.500 millones de deuda asociados a la concesionaria.

Por tanto, con estas dos jugadas, Sacyr consigue salir de bache en que estaba inmersa y se garantiza la gasolina que necesita para los próximos dos años.

Primero, porque con la venta de Itínere también desaparecen 554 millones que debe pagar de aquí a 2010, lo que reduce sus compromisos financieros a 2.584 millones, prácticamente la misma cifra que ingresará con la venta de su concesionaria. Segundo, porque ya no está tan presionada para vender el 20% de Repsol, que le aporta 563,5 millones de beneficio.

Cartera de obra para 20 meses

Además, el grupo de infraestructuras, que ayer presentó sus resultados del tercer trimestre, tiene una cartera de obras de 6.000 millones, que le garantizan 19,8 meses de actividad. Un dato importante, ya que la división constructora tiene por delante dos años de gran responsabilidad, al haberse convertido en pilar del corto plazo.

Hasta septiembre, el grupo Sacyr ha facturado 4.420 millones, un 12,8% más, pero ha sufrido una caída del beneficio bruto operativo (ebitda) del 3,6 por ciento, hasta 808,1 millones. Además, debido al fracasado intento de comprar la francesa Eiffage, la compañía ha sufrido un desplome del 98,9 por ciento en sus ganancias, que han quedado reducidas a 6,1 millones.

La división constructora representa el 57 por ciento de estas ventas y el 18 por ciento del ebitda. Un peso que irá a más tras la venta de Itínere, principal gasolina del ebitda (41 por ciento), y el desplome del sector inmobiliario, que ha dejado fuera de juego a Vallehermoso (16 por ciento de los ingresos y 14 por ciento del ebitda). Valoriza, la actividad de servicios, es todavía muy pequeña (además de estar también en venta) y sólo aporta el cinco por ciento del ebitda.

Consulte la información completa en la edición de fin de semana de diario elEconomista.

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