Empresas y finanzas

La coauditoría apenas permite entrar a un nuevo jugador en el terreno de las 'Big Four'

  • Una coauditoría puede incrementar los costes y supone duplicar esfuerzos
Imagen de Thinkstock

El anteproyecto de la ley de auditoría de cuentas no está teniendo mucho éxito dentro del sector. Entre sus objetivos figuraba reducir la concentración del mercado y, para ello, una de las posibilidades que ofrece el anteproyecto es que las compañías sometan sus cuentas a una coauditoría. Sin embargo, expertos del sector han revelado a elEconomista que esta medida "realmente no abre el mercado".

El mejor ejemplo de ello es el caso del principal índice bursátil de Francia. Desde hace años, estamedida se ha llevado a cabo entre las 40 empresas que cotizan en el CAC "así como para todas aquellas que estén obligadas a publicar estados financieros consolidados". Sin embargo, lejos de abrir el mercado, las compañías francesas que cotizan en este índice son auditadas por las denominadas 'Big Four' (EY,KPMG, Deloitte y PwC) con una nueva incorporación: Mazars, la firma de servicios profesionales que ocupa el quinto puesto en el ranking francés en facturación.

Fuentes del sector explicaron a este diario que "el mercado de la auditoría en las grandes compañías está dominado por las 'Big Four'. Esta medida acabaría siendouna alianza entre las grandes y medianas, ya que las medianas no tienen tantas oportunidades a la hora de auditar a compañías de gran tamaño por cuestiones de medios,no por su cualificación". No obstante, hicieron hincapié en que "para otras Entidades de Interés Público (EIP) no cotizadas sí puede abrir el mercado, ya que da la oportunidad para que entren otros jugadores".

Guiño a los franceses

Por otro lado, otros expertos consultados explicaron que la posibilidad que ofrece el anteproyecto de ley -diez años con el mismo auditor que puede prorrogarse otros cuatro en el caso de la coauditoría- puede ser un guiño a los franceses "para llegar al consenso", ya que es de los pocos países donde se ha implantado este sistema.Por ejemplo, hace años también se realizaba esta "doble auditoría" en Canadá, pero se quitó porque se comprobó que no aseguraba una mayor independencia. Respecto a este punto, algunos expertos consultados por 'elEconomista' explican que "cuatro ojos ven mejor que dos", aunque la opinión generalizada es que "no hay una evidencia clara de que aumente la confianza y la certidumbre. Además, puede que la segunda firma no tenga el mismo nivel de expertos que la primera. Si es por la calidad y la transparencia, esta medida no está justificada".

El otro aspecto a tener en cuenta se sitúa en los costes que supone realizar la coauditoría. En general, las fuentes señalan que "puede incrementar los costes y, además, implica duplicar esfuerzos y equipos". Asimismo, también apuntan a que puede conllevar otros problemas derivados de que "cada firma tiene su propia metodología", aunque todos se rijan por la misma normativa a la hora de verificar cuentas?.

Por otro lado, fuentes de las 'Big Four' revelaron que su "opinión es que las grandes van a seguir con las cuatro grandes. En España no hay cultura ni experiencia con este sistema, esto sólo complica las cosas a las compañías y a los inversores. Las pequeñas y medianas empresas tienen sus públicos y sus redes para crecer, aunque ellos lo ven como una oportunidad y una forma de supervivencia. Además, si reduces la selección de los proveedores de servicios de las empresas, restringes el mercado porque estás concentrando más".

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