Empresas y finanzas

El PSOE expulsa provisionalmente a 10 militantes por las tarjetas opacas

MADRID (Reuters) - El Partido Socialista ha expulsado provisionalmente a diez de sus militantes que supuestamente usaron las llamadas tarjetas opacas de la antigua Caja Madrid, según informó el martes la formación.

Los socialistas tomaron esta decisión tras una investigación interna iniciada después de conocer que un total de 86 consejeros y directivos de Caja Madrid y luego de Bankia gastaron supuestamente más de 15 millones de euros entre 2003 y 2012 con tarjetas de crédito no declaradas y concedidas al margen de los estatutos de la entidad financiera.

En la investigación, la Comisión Ejecutiva Federal socialista solicitó a los diez implicados que explicaran términos como el concepto en el que se les concedió la tarjeta, los gastos realizados y si estos tenían relación con la representación de la entidad, además del tratamiento fiscal de la tarjeta.

"Vistas las alegaciones presentadas por los militantes que usaron tarjetas opacas en Caja Madrid, la Secretaría de Organización del PSOE ha decidido la expulsión provisional de los 10 militantes socialistas afectados", dijo el partido en un comunicado.

Entre ellos se encuentra Virgilio Zapatero, exministro socialista. Otros seis militantes socialistas habían solicitado previamente su baja voluntaria tras saberse su relación con el uso de las tarjetas.

DIVERSAS INVESTIGACIONES EN MARCHA

El Ministerio de Hacienda ha abierto una investigación para analizar el uso y la finalidad de los gastos de representación de directivos en las grandes empresas españolas. Además de los socialistas, el Gobierno regional del Partido Popular o los sindicatos CCOO y UGT, que contaban con representantes en el Consejo de Caja Madrid, han anunciado pesquisas internas.

Entre los investigados figuran el expresidente de Caja Madrid Miguel Blesa y su sucesor en Bankia Rodrigo Rato, que también fue ministro del Partido Popular y ex director gerente del Fondo Monetario Internacional.

El Partido Popular no ha anunciado qué decisiones tomará y se ha limitado a declarar que esperará a que se cierren "los expedientes abiertos".

El conocimiento de la existencia de las tarjetas opacas ha indignado a una ciudadanía desencantada con la clase política y empresarial y que sitúa la corrupción como la segunda de sus mayores preocupaciones.

El rescate de Bankia fue el desencadenante de que España acabara pidiendo en junio de 2012 ayudas europeas para parte de su sector bancario por algo más de 41.300 millones de euros, de los cuales esta entidad recibió casi la mitad.

La Audiencia Nacional tiene varias investigaciones abiertas sobre la gestión de Bankia antes de su salida a bolsa, un año antes de su colapso en mayo de 2012.

El juez Fernando Andreu ha abierto una pieza separada para investigar las tarjetas opacas y ha citado a declarar a los expresidentes de la entidad Rato y Blesa y al antiguo director general, Ildefonso Sánchez Barcoj, el 16 de octubre.

El escándalo, que ha salpicado a partidos y a sindicatos, ha provocado múltiples dimisiones en diversos ámbitos del mundo empresarial y político español.

El Gobierno de Madrid cesó la pasada semana a su director general de Economía, Pablo Abejas, mientras que el martes dimitió como consejero real Rafael Spottorno.

El Partido Socialista registró la semana pasada en Hacienda una denuncia sobre lo que llamó "las tarjetas de la vergüenza", en la que instaba a una investigación a todos aquellos que las usaron, instando al ministro de Hacienda Cristóbal Montoro a depurar las posibles infracciones tributarias.

WhatsAppFacebookFacebookTwitterTwitterLinkedinLinkedinBeloudBeloudBluesky