Empresas y finanzas

El 'banco malo' gana poder en el rescate de inmobiliarias en concurso

  • Su voto se tendrá en cuenta en las negociaciones de los convenios

La Sareb, conocida como banco malo, gana poder en las empresas inmobiliarias en concurso de acreedores. El Gobierno ha aprovechado el cambio normativo de la ley concursal realizado la semana pasada para mejorar la posición de la compañía presidida por Belén Romana con el objetivo de facilitar un acuerdo entre los acreedores y evitar la liquidación de estas empresas, además de facilitarle el cobro de las deudas pendientes.

El Ejecutivo, a través de una disposición en el real decreto aprobado el viernes, permite a la Sociedad de Gestión de Activos Procedentes de la Reestructuración Bancaria (Sareb) que su voto se tenga en cuenta en las negociaciones de los convenios de estas compañías para establecer las mayorías, incluso en el caso de que esté vinculado a las mismas al ser accionista significativo (de al menos el 5% o el 10 por ciento si cotiza o no en bolsa) o haya lazos entre los consejeros.

El cambio es de calado, debido al peso que tiene la Sareb en el sector inmobiliario español. En su balance cuenta con 37.700 millones de créditos de promotoras de mediano y gran tamaño y en buena parte es uno de los principales acreedores.

Su postura a la hora de fijar los criterios de los convenios en las negociaciones será, por tanto, clave. Además, con la eliminación del acreedor especialmente relacionado se iguala a otros, como bancos y fondos de inversión, en el orden de prelación de los cobros de la deuda.

Puntos clave

La nueva regulación aprobada la semana pasada establece que los jueces den el visto bueno al convenio de refinanciación siempre y cuando el 51% de los acreedores esté de acuerdo. Hasta ahora, la normativa que entró en vigor en marzo excluía de este cómputo a la Sareb, porque sólo se tenía en cuenta a las entidades financieras. Con el cambio, el banco malo ya no tendrá esta restricción, por lo que su palabra en la fijación de condiciones de las empresas en concurso será fundamental al tenerse en cuenta en la mayoría.

Desde la Sareb apuntan que se trata de una aclaración de la legislación, ya que en los últimos meses su postura se ha tenido en cuenta en la práctica en la mayor parte de los convenios. Además, resaltan que a día de hoy en ninguna de las empresas en concurso participan en el capital ni tienen ningún tipo de vinculación para que su relación sea considerada especial. No obstante, en el futuro sí podrán hacerse con acciones de inmobiliarias.

La modificación legal, además, permitirá que la decisión de la Sareb arrastre a que todos los acreedores sufran quitas de deuda y la restante se transforme en capital. El decreto aprobado el viernes por el Consejo de Ministros obliga a todos al mismo sacrificio en el caso de que haya mayoría cualificadas, es decir, de entre el 65 y el 75%, en función de los casos y del privilegio de los créditos, de las quitas y de las garantías reales.

Los préstamos privilegiados a partir de ahora serán cuatro. Son los acreedores laborales, los públicos, los financieros y el resto. Dependiendo de esta estructura se requerirá un umbral diferente de adhesiones, en el que también se tendrá en cuenta el impacto de las quitas. Así, por ejemplo, si ésta es superior al 50 por ciento, se requerirá la aprobación de al menos el 65 por ciento del pasivo ordinario. Este mismo nivel se pedirá para la conversión de deuda por acciones.

Desde la Sareb indican que este establecimiento de mayorías puede perjudicarles, siempre y cuando el resto de acreedores se pongan de acuerdo en un proyecto al que se opone. En la configuración de mayorías, la Sareb podrá contar con un aliado relevante, la Administración Pública, que también tendrá ahora voz y voto.

Los expertos consultados por este periódico señalan que el Ejecutivo beneficia de nuevo al banco malo frente a otros acreedores a pesar de que se creó para limpiar los balances de las entidades ayudadas.

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