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La obesidad supera a la desnutrición

Mujer obesa. Foto: Archivo

La obesidad ha superado por vez primera en la historia de la humanidad a la desnutrición, ya que actualmente hay 1.700 millones de personas con sobrepeso de los que en torno a unos 300 millones son obesas, según destacó la responsable de la Unidad de Obesidad de la Clínica Londres, Noemí López-Moreiras.

En el marco de la presentación de un estudio sobre la incidencia de la obesidad en la población española, esta experta advirtió de que España ocupa un lugar intermedio en cuanto a prevalencia de la obesidad, la "mayor epidemia del siglo XXI" que tiene los picos más alto y bajo en Estados Unidos y Japón respectivamente.

Situación en España

En España, más de la mitad de la población padece exceso de peso y en los últimos 15 años la prevalencia de la obesidad ha aumentado de un 6 a un 19 por ciento, destacando el incremento de casos en edad infantil y juvenil, especialmente en hombres. Esto ha propiciado que su tratamiento y el de las enfermedades asociadas constituya el 7 por ciento del total del gasto sanitario, más de 2.500 millones de euros al año.

Además, los pacientes que presentan un alto grado de obesidad tienen una esperanza de vida de entre 10 y 15 años más corta que el resto de la población. De hecho, López-Moreiras aseguró que en España por primera vez la expectativa de vida de los hijos es inferior a la de sus padres, como consecuencia de los deficientes hábitos alimenticios que provocan "un incremento anual de sobrepeso y obesidad en menores".

Según explicó López-Moreiras, su prevalencia varía según las etnias o los países, pero "aumenta en todos los casos a una velocidad de vértigo hasta convertirse un problema sanitario de primer orden". Sin embargo, su incidencia en los países en vías de desarrollo se desarrolla como un problema "más acuciante", ya que por lo general "no tienen medios para tratarla o hacerle frente".

La obesidad está asociada a factores muy diversos, como los ambientales, metabólicos, conductuales, endocrinos o neurológicos. También se habla mucho de su componente genético, aunque para esta experta éste es mínimo porque "el mapa genético de la humanidad no ha cambiado mientras que la obesidad se ha incrementado muchísimo".

A su juicio, se trata mas bien de una combinación entre genes y ambiente, ya que la abundancia de alimentos ha provocado que los genes se hayan despertado. A su vez, incrementa la aparición de otras patologías como las enfermedades cardiovasculares, la diabetes tipo 2, hipertensión o hiperlipemia.

Asimismo, las versiones más severas de la obesidad también pueden ir acompañadas de trastornos psiquiátricos, siendo los más frecuentes los trastornos por atracón, la bulimia atípica, trastornos afectivos, adaptativos o de personalidad. Por contra, según aseguró esta experta, el componente psicológico también juega un papel esencial a la hora de hacer frente a esta enfermedad y cambiar los hábitos alimenticios.

El balón intergástrico

Entre las diferentes alternativas para hacer frente a la obesidad, el director médico de la Clínica Londres, Fernando Saenger, destacó las ventajas que ofrece el balón intragástrico, una técnica no quirúrgica que permite perder entre 21 y 32 kilos tras 6 meses de tratamiento, en torno a un 21,2 por ciento menos del peso inicial.

Dicha técnica consiste en colocar de forma temporal en el estómago un pequeño balón de silicona blando mediante técnica endoscópica, en un proceso que no dura más de 20 minutos, y con el que se consigue que el paciente tenga sensación de saciedad y, en consecuencia, evita el apetito.

Además, este centro acompaña el uso de esta técnica con ayuda psicológica para readaptar los hábitos alimentarios y mantenerlos a lo largo del tiempo ya que, de hecho, de no cambiar los hábitos de vida el paciente puede llegar a recuperar los kilos perdidos "más dos de propina", advirtió la doctora López-Moreiras.

Según esta experta, si se confirman los beneficios de este tratamiento la Sanidad Pública podrá comenzar a financiar este tratamiento. "De momento no apuestan por el balón intragástrico porque es un tratamiento temporal y no hay evidencias científicas de que sea algo definitivo".

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Comentarios 1

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Lucí­a
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En Contra

Me ha parecido muy interesante este artículo. Me ha quedado muy claro el problema de la obesidad. Como estoy afectada de esta enfermedad me gustaría contactar con la Dra López-Moreiras, a la que se menciona en este artículo.

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