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Francia completa su transformación gracias a un meticuloso Deschamps

Por Julien Pretot

PARÍS (Reuters) - Siete meses después de que se acercasen al borde de otro fracaso tras una derrota contra Ucrania, la selección francesa es ahora una firme candidata en el Mundial gracias a la brillante transformación ingeniada por el entrenador Didier Deschamps.

El hombre que capitaneó Francia cuando ganó el Mundial de 1998 y la Eurocopa de 2000 sustituyó a Laurent Blanc hace dos años y tras un comienzo apagado, Deschamps ha construido un equipo armonioso y centrado en los asuntos del terreno y no en los dramas fuera de él.

Cuatro años después de que los "Bleus" saliesen humillados tras caer eliminados en la primera fase del Mundial y dos años después de que los problemas fuera del campo volvieses a ocupar los titulares, Francia es un equipo renacido basado en el trabajo duro y el sentido común del seleccionador.

En Brasil, Francia ha accedido sin dificultad a la fase eliminatoria e invicta tras los tres partidos del Grupo E, pero no ha sido un camino fácil llegar adonde está.

Después de que Francia perdiera por 2-0 en la ida del partido de clasificación contra Ucrania en Kiev en noviembre del año pasado, muy pocos confiaban en la remontada.

Deschamps se la jugó en la vuelta, dejó fuera a Loic Remy, Laurent Koscielny, Eric Abidal y Samir Nasri - los dos últimos no entraron en la lista final para el Mundial.

Entraron Mamadou Sakho, Yohan Cabaye, Raphael Varane y Karim Benzema, y Francia consiguió ganar por 3-0 en París y desde entonces ese cuartero no ha salido del once titular.

"Deschamps controla perfectamente a su equipo. Antes del segundo partido (de grupo), les dio a los jugadores el once titular y jamás fue filtrado", dijo Cyril Haddouche, periodista deportivo en el diario francés Le Figaro.

"Deschamps lo controla todo", dijo Christian Frichet, editor deportivo en el diario francés L'Est Republicain.

"Los jugadores saben que si se salen del camino, serán castigados. Por ahora funciona, dentro y fuera del campo. Hay un ímpetu colectivo, aunque queda por ver cómo van las cosas cuando se ponga más complicado más adelante en la competición", dijo.

FE EN EVRA

Nasri es el mejor ejemplo de la intransigencia de Deschamps, ya que el centrocampista del Manchester City, a pesar de haber tenido una brillante temporada en el club inglés, quedó fuera del equipo por su historial de comportamiento.

En la Eurocopa de 2012, Nasri causó revuelo al insultar a un periodista tras la derrota del equipo por 2-0 en los cuartos de final ante España.

A diferencia de Laurent Blanc, o su predecesor Raymond Domenech, Deschamps jamás permitiría ese tipo de arrebatos, aunque ha mantenido la fe en Patrice Evra, que capitaneó a la Francia del tempestuoso mundial de 2010.

Evra tiene un sitio especial - aunque no un tratamiento preferente - en el equipo de Deschamps desde que el excentrocampita le entrenó en el Mónaco entre 2002 y 2006.

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