Empresas y finanzas

El valor de las empresas españolas: seis casos de firmas de éxito en tiempo de crisis

  • Las compañías Cinfa, Calvo, Pikolinos, Mapfre, Talgo y GMV han logrado ser referente en su sector

El valor de las empresas españolas es indiscutible y muy diferenciable de las del resto del mundo. Partiendo de esta base, seis empresarios de éxito reunidos ayer por elEconomista coincidieron en que, para asegurar su supervivencia y el éxito de sus marcas es necesario que las compañías de nuestro país se fundamenten en la expansión internacional, además de en importantes valores como la calidad, la innovación o la apuesta por las personas. Además recalcan que las empresas necesitan mayor apoyo y protección del Gobierno español. Asimismo, la crisis macroeconómica que ha atravesado nuestro país en los últimos años ha potenciado la presencia de las grandes empresas españolas en el exterior, aunque entrar en otros países es muy complicado pese a las facilidades de entrada en el mercado español, como apuntó ayer el presidente de Cinfa, Enrique Ordieres, en el desayuno organizado por elEconomista, en el que también participaron los representantes de las compañías españolas Mapfre, Talgo, Pikolinos, Grupo Calvo y GMV.

El tejido industrial español tiene un gran valor de cara al extranjero, al igual que la reconocida marca España, la cual "está cuestionada más aquí que fuera, donde es muy buena", como aseguró Rafael Casas, CEO en Latinoamérica de Mapfre. De hecho, todas las empresas presentes en el encuentro son reconocidas marcas tanto en España como en el exterior, ya que basan su éxito en ofertar algo distinto a lo que ya tiene su competencia, lo que les permite acaparar una mayor parte del mercado.

Por otro lado, el reconocimiento de la industria española se fundamenta en el prestigio acaparado por las diferentes marcas durante una larga trayectoria a través de la calidad de sus productos y servicios, así como en la innovación de otros nuevos.

Claves del éxito

La crisis económica ha potenciado que las grandes compañías españolas se hagan más fuertes, potenciando algunos de sus principales valores. De hecho, la mayoría coincidió en que la innovación, la calidad, la reinversión continua y las personas son clave para el reconocimiento de sus marcas. Manuel Calvo, consejero delegado de Grupo Calvo, destacó que "el valor de nuestras empresas es la marca que nos hace ser mejores y nos diferencia", ya que a lo largo de los años han obtenido un gran prestigio tanto en España como en el exterior, logrando ser mejores. Sin duda, la marca es su mejor tarjeta de visita, pero para ello han tenido que trabajar duro y lograr posicionarse como líderes de sus respectivos sectores.

Cada una de las empresas participantes en el desayuno se basan en unas claves para conseguir el éxito, aunque la innovación es una cuestión muy importante para todas ellas. De hecho, para Cinfa es fundamental, por ello "hay que buscar que tus productos sean diferentes en algo a los de otras empresas, para prestar así un mejor servicio al cliente", según afirmó su presidente Enrique Ordieres. Asimismo, todas ellas también han apostado por la calidad, así como por la confianza en las personas con las que trabajan porque las trabajadores de cada empresa son un factor clave para el éxito conjunto. Por ello, Miguel Ángel Martínez, director de desarrollo de negocio de la compañía tecnológica GMV, destacó que en "España hay muy buenos profesionales". De hecho, "si algo diferencia a Pikolinos de otras empresas del sector son las personas y los valores que tenemos", según indicó Rosana Perán, consejera del grupo. Además, el cumplimiento de los plazos de los contratos también ha ayudado a que se puedan consolidar en el exterior.

Algunas empresas, como Talgo y GMV, han intensificado su apuesta por la innovación y la tecnología, claves para ser más competitivos en sus respectivos segmentos de actividad. "Hay que aplicar los mejores avances tecnológicos para que el producto sea mejor", afirmó José Luis López Gómez, asesor técnico de presidencia de Talgo.

En los últimos años muchas compañías españolas han logrado grandes contratos en el exterior, que han consolidado su posición, como es el caso del megacontrato obtenido por el consorcio integrado por Talgo para la construcción y la operación del AVE La Meca-Medina en Arabia Saudí. A ello etá contribuyendo que "los españoles somos buenos y fáciles negociadores, porque somos transparentes, honestos y flexibles", afirmó Manuel Calvo, consejero delegado del Grupo Calvo.

La crisis económica ha afectado a todo el tejido industrial de nuestro país, pero las compañías más competentes han logrado sobrevivir gracias a que han apostado por la reinversión continua en sus respectivas empresas, lo que "te permite tener una situación financiera razonable", destacó Enrique Ordieres, presidente de Cinfa. También se han apoyado en la austeridad y en sencillez, así como en financiación propia evitando el endeudamiento. Además, todas ellas ya habían realizado inversiones en algunas líneas de productos, lo que les ha permitido poder crecer y ofrecer nuevos productos a sus clientes, ya que de no haber sido así en estos momentos no podrían hacer frente a estos gastos. Otras compañías, por el contrario, han optado por dar salida a algunos productos que ya tenían, pero que aún no habían comercializado.

Todas ellas apuntaron a que es un buen momento para consolidarse y expandirse en el mercado internacional, aunque no para comenzar una internacionalización en estos momentos. Por ello, Rafael Casas, CEO de Mapfre en Latinoamérica, aseguró que "nos hemos volcado en los países donde más podíamos crecer", sin olvidar el mercado de España.

Algunas empresas como Grupo Calvo o Pikolinos incluso han crecido. De hecho, "en 2006 facturamos 346 millones de euros y en 2013 la facturación se incrementó a unos 700 millones de euros", afirmó Manuel Calvo.

Casos concretos

El grupo de laboratorios farmacéuticos Cinfa apuesta por el canal farmacia, lo que le permite prestar un servicio más cercano a sus clientes. A diferencia de otras empresas ha conseguido diferenciarse de sus competidores no por sus productos, sino por "la agilidad en la toma de decisiones", según indicó su presidente Enrique Ordieres, ya que la industria del medicamento cambia "de la noche a la mañana".

Mapfre, por su parte, ha logrado convertirse en la principal aseguradora de nuestro país y una de las más importantes de todo el mundo debido a su visión de futuro. De hecho, Casas destacó que "no vivimos del mercado local", por lo que se ha convertido en una empresa muy internacionalizada, cuyo primer mercado es Brasil, que supone "el 20 por ciento de negocio", afirmó el representante de la compañía de seguros.

A su vez, Grupo Calvo quiso desacar su apuesta por la innovación. De hecho, fue "el primero en utilizar la lata redonda", reseñó su consejero delegado Manuel Calvo. Esta innovación le ha permitido junto con la calidad de sus productos estar presente en más de 65 países de todo el mundo, y obtener una facturación de 720 millones de euros en el pasado año.

En el caso de Talgo, la compañía cuenta con una fuerte presencia internacional, donde ha obtenido un gran número de contratos en los últimos años, no sólo de fabricación sino también de mantenimiento de trenes, donde centra gran parte de su actividad. Asimismo, "Talgo no ha incumplido los plazos de ningún contrato", destacó José Luis López Gómez, asesor técnico de presidencia de la compañía. Sin duda, lo que mejor define a la empresa es "la confianza, las personas, la tecnología y el cumplimiento de los plazos", aseguró también.

El peculiar caso de Pikolinos

La empresa familiar de calzado Pikolinos cuenta con una estrategia diferente para cada país en los que está presente. Pese a que el 80 por ciento de su facturación procede del exterior, "pensamos que si España es nuestro país de origen, tenemos que ser líderes en él", afirmó Rosana Perán, consejera de la compañía. Asimismo, su estrategia para los próximos años es abrir nuevas tiendas propias o franquicias.

Todos los ejecutivos coincidieron en señalar que las grandes empresas españolas llevan varias décadas apostando por la internacionalización. De hecho, el 30 por ciento del Producto Interior Bruto (PIB) español procede de las exportaciones y más de la mitad de la facturación de la mayoría de las grandes empresas depende del mercado exterior. Por ejemplo, el 70 por ciento de la facturación de Mapfre procede del exterior, frente al 80 por ciento de Pikolinos. Aún así, no todo ha sido tan sencillo, de hecho todas ellas han tenido que trabajar muy duro para conseguir hacerse un hueco en el exterior, ya que "cuando entras en otros países o cuando intentas entrar en otros países ves como protegen cada uno lo suyo", destacó Ordieres.

Esta situación es muy diferente a la española, donde todos ellos tienen que competir con diferentes empresas de varias nacionalidades. En Talgo "competimos con alemanes, franceses e italianos", tal como aseguró José Luis López Gómez.

Todos coincidieron en que es muy difícil salir fuera y entrar en determinados países como China, donde el Gobierno del país pone bastantes barreras a la entrada de empresas extranjeras. De hecho, según señaló Rafael Casas, "si en China vas a hacerles la competencia a ellos, te echan". En cambio, en Brasil muchos han encontrado un mercado potencial gracias a la ayuda de socios locales, convirtiéndose incluso en un mercado más importante que el español. "En España crecemos menos que en otras partes del mundo, como es Brasil que es crecimiento tras crecimiento", según afirmó el consejero delegado del Grupo Calvo.

Para algunas empresas como Cinfa, la internacionalización es su principal estrategia para el futuro, y "estamos en vías de conseguirlo, ya que llevamos más de 15 años en el mercado exterior", aseguró Enrique Ordieres. El caso de la industria de los medicamentos en el exterior es independiente al de otros sectores, puesto que tienen que regular cada medicamento en todos los países, independientemente de si son mercados financiados a través del sistema de seguridad social o no. Además, el desarrollo de cada uno de los productos puede prolongarse entre dos y cuatro años, en función de cada mercado.

Aún así, la internacionalización de sus respectivas marcas les ha ayudado a ser más competitivos y a "ser conscientes de los hándicaps que tenemos", según señaló desde Talgo José Luis López Gómez.

Para otras empresas, como GMV, la internacionalización no fue una opción sino una "opción única desde el principio". Miguel Ángel Martínez, director de desarrollo de negocio de esta compañía, destacó que "comenzamos trabajando directamente fuera porque en España no había mercado".

Preocupaciones a futuro

Estas seis empresas españolas continúan preocupadas por la situación financiera de nuestro país, pese a que estemos comenzando a recuperarnos. El consumo comienza a crecer tímidamente, pese a la pérdida de 1,5 millones de residentes, aunque no es suficiente para que España vuelva a situarse a niveles de hace diez años.

Además, nuestro país está comenzando a recibir grandes inversiones del exterior, aunque "aún falta para que los ciudadanos españoles tengan flujo de efectivo y empleo", según indicó Manuel Calvo.

Por estas razones, se prevé que los problemas de nuestro país continúen durante los próximos años, a no ser que haya un mayor número de emprendedores, aseguraron en el Observatorio.

WhatsAppWhatsApp
FacebookFacebook
TwitterTwitter
Linkedinlinkedin
emailemail
imprimirprint