
El presidente de la constructora francesa, Jean-François Roverato, aseguró hoy sobre la posible salida de Sacyr que "cuanto antes se vaya más contento estaré". Roverato presentó los resultados de Eiffage de 2007, año en el que obtuvo un beneficio de mil millones, casi tres veces más que en el ejercicio precedente. Por otra parte, Sacyr se aliará con la israelí Solel en energía solar: invertirán 850 millones.
En la rueda de prensa el tema dominante fue el conflicto que desde hace dos años enfrenta a las direcciones de Eiffage y Sacyr, empresa que posee el 33,3 por ciento de la constructora francesa.
Los derechos de voto de Sacyr en Eiffage y la opa que la firma española lanzó hace dos años han suscitado una controversia que ha llegado a los tribunales, pendientes de dictar sentencia, y al organismo de control bursátil francés (AMF).
Roverato se mostró confiado al afirmar que "esperamos con serenidad las decisiones judiciales", en especial la que hace referencia a la posibilidad de que Sacyr esté obligada a lanzar una opa a un precio que el presidente de Eiffage sitúa en 127 euros por acción (hoy a mediodía está a menos de 57 euros).
"Si tuvieran que pagar ese precio los accionistas harían un buen negocio, pero el problema (para Sacyr) es encontrar el dinero", dijo Roverato.
Reunión con Del Rivero en el Elíseo
Confirmó que el 14 de enero pasado tuvo un encuentro con el presidente de Sacyr, Luis Del Rivero, en el Palacio del Elíseo, auspiciado por los gobiernos francés y español, pero agregó que no hubo el menor acercamiento.
Reveló que Del Rivero planteó "algunas ideas y esbozos, no propuestas", como la de lanzar la opa a un precio inferior a 127 euros o bien desprenderse de su participación a un precio en torno a ochenta euros por acción.
"No veo que alguien pudiera pagar ochenta euros cuando puede comprar la acción en la Bolsa a menos de sesenta", dijo Roverato.
Asimismo se hizo eco de las noticias de la prensa francesa, que ha publicado que Sacyr negocia la venta de su 33,3 por ciento a un grupo francés encabezado por la entidad financiera estatal CDC (que ya es accionista con el 8,5%) y las aseguradoras AXA y AGF y CNP.
A este respecto, Roverato dijo que ninguna de las empresas mencionadas "ha desmentido" la información e incluso sugirió que podría facilitar la operación para conseguir la salida de Sacyr, aunque añadió que no negocia con la empresa española.
Si se consumara esa salida Eiffage no se plantearía fusiones con otras empresas: "La hipótesis no me parece que aporte beneficios a los accionistas, a los clientes y a las autoridades francesas. Que venga otro no es necesario ni deseable".