La ministra de Empleo, Fátima Báñez, ha dicho que, "en la economía y en la vida, la paz social es muy importante, pero no puede desviar la atención principal de un Gobierno responsable, que es gobernar para la mayoría", afirmó después de que los sindicatos hayan convocado una huelga general para el 29 de marzo.
Así, aseguró que después de que no hubiera un acuerdo global entre sindicatos y empresarios, el Gobierno se ha visto obligado a legislar su propia reforma laboral por una razón de "urgencia social".
"Seguiremos hablando con los sindicatos", aseguró, para añadir que, con todo, durante la elaboración de la reforma laboral "se ha escuchado a todo el mundo y se ha hecho de verdad con el diálogo social". Además, recordó que el decreto se tramitará como proyecto de Ley en el Parlamento "para sumar las aportaciones de todos".