Empresas y finanzas

Repsol subirá el dividendo más del 10% por la operación en Brasil

Los nervios vuelven a estar a flor de piel en el seno de Repsol con la llegada de la revisión del dividendo para el próximo año. Según fuentes consultadas por elEconomista, la petrolera prepara un aumento generoso de la retribución al accionista que supondrá un incremento notablemente superior al 10 por ciento para el próximo ejercicio, lo que servirá para reconciliar en parte a Repsol y Sacyr, aunque el pay out se reducirá por los ingresos extraordinarios de la operación de Brasil.

Esta alegría para Del Rivero y Criteria <:CRI.MC:> se produce gracias a la venta de una parte de su filial carioca a la china Sinopec, que libera recursos necesarios para la inversión y por la recuperación del negocio ordinario.

Los analistas son muy positivos respecto a esta desinversión y, según el consenso de Factset, la petrolera estará en posición de ofrecer su mejor dividendo en 2012, con una retribución de 1,06 euros, frente a la de 0,88 euros de este año.

Además, la llegada de Sinopec llevará a la petrolera a tener un beneficio récord en tres años, con lo que superaría incluso al registrado en 2007, donde el grupo alcanzó un resultado de 3.188 millones, gracias al aumento de los precios del petróleo y a los mayores márgenes de refino.

A lo largo de los últimos días se han sucedido las revisiones al alza de las recomendaciones de analistas y sitúan el precio medio objetivo en 23,3 euros. No obstante, la cotización aún se sitúa por debajo y ayer cerró a 19,43 euros por acción, con un retroceso del 0,28 por ciento con respecto al día anterior.

La petrolera, por contra, está dispuesta a reinvertir la mayoría de los 5.200 millones de plusvalías que ha supuesto la llegada del grupo chino para crear un gigante brasileño y no quiere ceder a los cantos de sirena que piden destinar una parte de este dinero al pago de un dividendo extraordinario.

Fuentes cercanas a la compañía explicaron a elEconomista que en el consejo de administración celebrado ayer no se incluyó en el orden del día la retribución al accionista y que este punto se dejará para la siguiente reunión, pero el asunto ya se debate entre bambalinas y la posición del presidente, Antonio Brufau, es clara: se podrá ser algo más generoso.

Esta iniciativa en el dividendo favorece a corto plazo a Sacyr (SYV.MC), que acumula una pérdida de valor del 25 por ciento en su inversión en la petrolera, en tanto que del mencionado dividendo depende de forma directa el pago del crédito sindicado y los intereses del mismo solicitado para comprar el 20 por ciento de la petrolera.

Del Rivero además tiene que afrontar el año próximo la refinanciación del crédito para su entrada en Repsol. El presidente de la constructora fue quien propuso dar entrada a un nuevo socio en Brasil para compartir las ambiciosas inversiones de este país por valor de 10.000 millones hasta el 2020, y poder así recuperar el histórico dividendo de 1,05 euros por título del año 2008.

Sacyr, no obstante, siempre ha mantenido una reivindicación y es que el dividendo se encuentre en la media del sector petrolero de la que Repsol estaba alejada. Brufau y el director general del Upstream, Nemesio Fernández Cuesta, mantienen su filosofía de que para sacar frutos son necesarios los esfuerzos, en este caso, económicos.

Y es que la cúpula de Repsol (REP.MC), tras el recorte de su dividendo en un 19 por ciento el pasado año por la caída de su beneficio, quiere mantenerse fiel al Plan Estratégico, que se ha llegado a calificar como La Biblia para la compañía, así como a su estrategia de crecimiento en Brasil.

La contrapartida: Eskenazi

No obstante, según ha podido saber este diario, la petrolera tiene también un plan B para la retribución al accionista, ya que no descarta aprobar un dividendo extra tras la eventual venta de su filial argentina YPF, donde el grupo aspira a deshacerse de hasta un 49 por ciento para reducir su exposición en este país.

Por el momento, el empresario argentino ya adquirió un 15 por ciento hace dos años y en febrero de 2012 vence la opción de compra que ostenta por otro 10 por ciento adicional. Fuentes del proceso explicaron a elEconomista que la familia Eskenazi ha pedido financiación a Repsol para ejecutar esta opción, tal como ocurrió en la compra del primer paquete.

Sin embargo, la petrolera se ha cerrado en banda a esta petición y rechaza incurrir en las mismas condiciones en las que se firmó la primera venta. Además, Repsol tampoco quiere tener como referencia el valor de la transacción de 2008, que ascendió a 15.000 millones, porque entiende que esta filial se ha revalorizado notablemente en los últimos años y actualmente su cotización asciende a 17.000 millones.

Brasil ha dado aire a Repsol y considera otras opciones para perder peso en Argentina, sin renunciar al mencionado traspaso del 10 por ciento al Grupo Petersen. Entre estas alternativas se encuentra una eventual colocación en bolsa o la entrada de un nuevo socio, como ha ocurrido en Brasil donde también se interesaron varias petroleras chinas.

Sinopec adelanta 400 millones

El acuerdo con el gigante chino ya está dando sus frutos, a pesar de que hace tan sólo un mes de la firma de la alianza. Sinopec ya ha abonado a Repsol unos 400 millones como adelanto por la compra del 40 por ciento de la filial brasileña, aunque el pacto contempla una transacción de 5.200 millones que se irá ejecutando a lo largo del año, una vez se hayan conseguido las pertinentes autorizaciones.

En definitiva, las plusvalías de Brasil se destinarán a ejecutar el plan estratégico, mientras que la venta de YPF se podrá utilizar para elevar la retribución.

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