Empresas y finanzas

Sebastián da 100 millones a Seat para mantenerla en la puja por el Audi 'Q3'

Volkswagen ha convertido la adjudicación de la fabricación del nuevo todoterreno urbano Audi Q3 en una subasta en toda regla. El pasado miércoles, el ministro de Industria, Miguel Sebastián, viajó a la sede central de la multinacional alemana en Wolfsburg para forzar una decisión y regresó a España con las manos vacías y las orejas gachas. El Gobierno ha desbloqueado la subvención pero la empresa cree que la ayuda es insuficiente, reclama más dinero y más sacrificios salariales

Tras su entrevista con el presidente de VW, Martin Winterkorn, y con el presidente del Consejo de Administración de Seat, Francisco Javier García-Sanz, el ministro no sólo no logró ningún compromiso de la multinacional, sino que recibió una regañina. Los dos ejecutivos echaron en cara a Sebastián que el Gobierno español hubiera paralizado hace dos semanas ayudas a Seat por valor de 100,7 millones de euros. La intención del ejecutivo de Zapatero era condicionar las ayudas a la adjudicación del nuevo Audi Q3 a la fábrica que Seat tiene en Martorell.

Sin embargo, lo que antes de viajar era una medida de presión, luego se convirtió en una condición previa que puso VW para que Seat no quedara descartada ya de la puja que hay abierta por el nuevo modelo. Por este motivo, ayer el Consejo de Ministros, en su reunión semanal, autorizó conceder a Seat cien millones de euros en ayudas pese a que la planta de Martorell (Barcelona) no tiene ni mucho menos asegurada la producción del nuevo Audi Q3.

La autorización del Consejo de Ministros es necesaria en todas aquellas subvenciones que sobrepasen el umbral de los 12 millones de euros. Los 100 millones forman parte de las ayudas del Plan de Competitividad de Automoción que está dotado con un total de 800 millones de euros. Esta cantidad no figuraba en la primera propuesta provisional de resolución de las subvenciones, a la espera de que el grupo Volkswagen adoptara una decisión sobre la adjudicación de la producción del Audi Q3.

Del importe total de ayudas asignado por el Gobierno a Seat, 48,12 millones de euros corresponden a la propia marca y a la factoría de Martorell, otros 23 millones de euros a su filial de cajas de cambio Gearbox, ubicada en El Prat del Llobregat (Barcelona), y los 29,65 millones restantes al Centro Técnico de Seat, también en Martorell.

Las peticiones de VW no sólo están dirigidas al Gobierno, sino que también exigen un mayor compromiso de la Generalitat de Catalunya y de los sindicatos. La administración autonómica ha comprometido otro centenar de millones en ayudas, mientras que los sindicatos de Seat han aceptado la congelación salarial durante 2009 y un aumento simbólico en 2010.

La multinacional alemana reclama a los trabajadores de Seat dos años de congelación absoluta del sueldo y a las diferentes adminitraciones ayudas equivalentes a unos 300 millones, que es lo que tiene que invertir la empresa para producir un coche como el Audi Q3.

Los otros candidatos

A la adjudicación del Audi Q3 optan otras fábricas del consorcio alemán VW en Europa. El rival más directo de Martorell es la fábrica alemana de Ingolstadt, sede central de Audi. Aunque en Alemania los costes laborales son mucho mayores, lo cierto es que las plantas germanas también empiezan a necesitar carga de trabajo para poder evitar despidos. En estas circunstancias se encuentra Ingolstadt, que hasta antes de la crisis estaba totalmente saturada.

Consulte la información completa en la edición de fin de semana de diario elEconomista.

WhatsAppTwitterTwitterLinkedinBeloudBeloud