Empresas y finanzas

Predecir el futuro del planeta, un gran negocio

Según un experto, la Humanidad se hundirá de nuevo en un estado primitivo. Foto: i Stock Photo

¿El futuro es peligroso o, incluso, letal? Abundan las previsiones de los analistas con sabor a Apocalipsis sobre el futuro: recalentamiento global, conflictos y guerras, desastres ecológicos, colapso de las economías, etcétera.

Incluso, algo así como una nueva Edad Media.Sin embargo, la futurología o el estudio del futuro, como dicen en Estados Unidos, no son sólo cosas de horóscopos, augures y vaticinios. Hay también metodologías rigurosas y estudios serios profundos que se dedican al tema. Y más de 40 universidades de todo el mundo enseñan los modelos de análisis para alcanzar uno de los objetivos más importantes de la sociedad: prevenir el riesgo, en base a escenarios que ponen en juego ciencias naturales, matemáticas, economía e, incluso, la sociología y la psicología.

Es un auténtico negocio, con más de 60.000 expertos en todo el mundo que se ganan la vida describiendo el cambio futuro. Las previsiones que se presentan en esta página no son, de hecho, fruto de la fantasía catastrofista de unos cuantos escritores dedicados a la ciencia-ficción, sino el trabajo de algunos de los más importantes centros mundiales, comisionados por instituciones como la Unión Europea y el Gobierno de los Estados Unidos.

Los datos que se citan en este artículo tienen, sin embargo, algo en común: pintan un futuro devastador, en el que el cambio asume características negativas. ¿Un ejemplo? El clima. Las variables en juego son muchas y los científicos discuten sobre sus efectos.

2020: Grandes migraciones

Los conflictos entre países ricos para garantizarse un bienestar demasiado elevado conducirán a guerras y grandes migraciones.

A favor

Según el informe Mapping the Global Future del Gobierno de EEUU, el aumento del consumo en Occidente provocará el caos.

En contra

Según el Banco Mundial, el desarrollo del planeta puede ser sostenible, si se guía por reglas claras y la mano invisible del mercado.

2030: La crisis del petróleo

La producción se reduce a un tercio y el precio del crudo llega a superar los 500 dólares. El poco petróleo que queda ya no se puede utilizar.

A favor

La UE ha identificado la fecha de esta crisis, que algunos expertos incluso anticipan en una década.

En contra

Con las fuentes alternativas en el 8 por ciento de la producción mundial de energía, el final del petróleo será “indoloro”, según la Agencia International de la Energía.

2047: El final de los periódicos

Se imprime el último periódico en papel. Es el final de la información tal y como la conocemos hoy.

A favor

Según Philip Meyer, el modelo actual murió amanos de Internet. La publicidad pasa a la Red.

En contra

Según Barry Schwartz, la gente preferirá elegir entre unas pocas alternativas, perodecalidad. El futuro de los periódicos está garantizado.

2050: Apocalipsis climático

Efecto invernadero, recalentamiento global, subida del nivel del mar.Un tercio de la tierra se sumerge bajo el agua, mientras huracanes y sequías azotan el planeta.

A favor

Es necesario un nuevo planeta, sostiene un informe del WWF y de la Academia de las Ciencias suiza.

En contra
Según un estudio de New Scientist, no sabemos todavía lo suficiente sobre el clima comopara hacer previsiones a largo plazo.

2060: Bombas 'Nanotech'

Máquinas microscópicas e inteligentes escapan al control humano y destruyen toda forma de vida.

A favor
Un apocalipsis minúsculo pero letal, previsto por Nick Bostrom, de la Universidad deOxford, y por el escritor Michael Crichton.

En contra

Las nanotecnologías son uno de los recursos claves para construir un futuro mejor para la humanidad, no una amenaza, según los investigadores del MIT de Boston.

2070: 'Crack' de Occidente

Bancarrota completa de la economía mundial a causa de las guerras por los recursos y de un clima que empeora sin cesar. Las bolsas de todo el mundo podría cerrar.

A favor

Las previsiones de la compañía de seguros Swis RE se basan en sofisticados modelos de análisis de previsión del riesgo.

En contra

Los sistemas de gobierno mundial (desde la ONU a la OMC) se defenderán con nuevas reglas sobre los intercambios económicos.

2080: El mundo se queda sin recursos energéticos

EEUU, la UE, China e India acaban con los recursos disponibles en el planeta por su crecimiento enloquecido.

A favor

Una catástrofe anunciada e inevitable, según las asociaciones de medioambiente y el famoso Informe Stern de Reino Unido.

En contra

EEUU asegura que las nuevas tecnologías permitirán un crecimiento ilimitado.

2100: El cambio total

Se iniciará una nueva Edad Media sin tecnología y sin ciencia. Enfermedades, guerras tribales, cambios y una población reducida al 15 por ciento de la actual.

A favor

Según John Michael Greer, futurólogo americano, el fundamentalismo y el amor enloquecido por la ciencia llevarán al mundo a la ruina.

En contra

Un estudio de la revista Nature asegura que el futuro no será un infierno industrial.

Conflictos internacionales

Según dos informes del Pentágono y del Ejecutivo británico sobre el clima, las consecuencias (económicas, políticas y sociales) son previsibles: por ejemplo, conflictos entre Estados Unidos y Europa por los derechos de pesca, dado que las alteraciones climáticas podrían empobrecer las reservas piscícolas; o disputas entre Japón y Rusia por los recursos siberianos, migraciones nunca vistas en Asia, crisis económicas regionales y, quizás, una nueva y terrible recesión económica mundial.

Todo ello, partiendo de los efectos de otra previsión: que el clima continúe cambiando, siguiendo una tendencia que, sin embargo, los científicos todavía no han descubierto del todo, y sobre la que no se ponen de acuerdo.

Partamos del dato opuesto: el análisis económico. El crecimiento de los gigantes asiáticos -China e India- se prevé total: velocísimo y constante en el primero, más modulado en el segundo. La previsión es que el impacto del crecimiento combinado de ambos países sobre el consumo energético mundial se puede calcular en un aumento total del 50 por ciento en dos décadas (desde 1980 hasta el año 2000 fue del 34 por ciento). Según la Agencia Internacional de la Energía, este impacto será dramático. Y es que la oferta global de energía, sumando la convencional y las nuevas fuentes alternativas, apenas conseguirá satisfacer las necesidades de sus poblaciones. De ahí que las consecuencias directas para los 3.000 millones de habitantes de la zona sean inimaginables.

Por otra parte, el final del petróleo, que dan por descontado la gran mayoría de los geólogos, es una realidad difícil de imaginar en todas sus consecuencias geopolíticas, económicas y tecnológicas.

Ya existen los carburantes alternativos para los automóviles, las casas y las industrias, pero, en el sector aeronáutico, no está previsto ningún avión que funcione con corriente eléctrica. ¿Y cómo se puede imaginar un futuro sin transporte aéreo?

Hacia un estado primitivo

En torno a las previsiones, los científicos se dividen en apocalípticos e integrados. Los primeros coinciden en una tendencia: la visión pesimista de la tecnología y de sus usos. Los segundos, en cambio, más positivos por principio, subrayan a menudo todas las posibles vías de salida en sus investigaciones científicas realizadas.

Un ejemplo de ello es la nanotecnología, a la que algunos definen ya como la salvación de la Humanidad. Sin embargo, hay otros, como Nick Bostrom, de la Universidad de Oxford (donde dirige el Future of Humanity Institute), que la consideran destinada a hacer desaparecer a la Humanidad de la faz de la tierra.

Para James Daton, que es profesor de la Universidad de Manoa (Hawai) y director del centro local de estudios de futurología, "cualquier afirmación sobre el futuro, para ser válida, tiene que parecer ridícula".

Cuando las previsiones van demasiado lejos, parecen casi profecías. Desde la desaparición de la información en prensa a los escenarios de novela de ciencia-ficción en el mundo del año 2100 del futurólogo estadounidense John Michael Greer.

Según las previsiones de este experto, el mundo de entonces será una especie de Edad Media, en la que la Humanidad se hundirá de nuevo en un estado primitivo. Todo el saber acumulado en formato papel y digital se perderá por la acidez destructiva del papel y por la obsolescencia de los formatos digitales. Los cambios climáticos, el agotamiento de los recursos naturales, en especial los energéticos, y el surgimiento de conflictos devastadores harían el resto. Queda por demostrar si esta cadena de acontecimientos que predicen los expertos es ineludible. Y ni nosotros ni el profesor Greer lo podremos verificar personalmente.

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