Emprendedores-Pymes

Las asociaciones empresariales piden un 'Plan Marshall' de formación

  • "El emprendedor necesita fórmulas adaptadas, como píldoras formativas"

Reformar el sistema de educación y formación de arriba-abajo. Es el objetivo de las asociaciones empresariales de nuestro país, que han llegado a la conclusión de que los métodos de formación existentes hasta el momento son "ineficaces para el tejido empresarial de nuestro país, compuesto en un 99% por pequeñas y medianas empresas".

Así lo señaló la directora general de la Fundación Caja Rural Castilla-La Mancha, Ana Isabel López Casero, en el Observatorio organizado por elEconomista y la Escuela de Empresarios CEOE-Cepyme Formación sobre Formación para las pymes: La vía esencial para mejorar el conocimiento del empresario y lograr su éxito y crecimiento, en el que quedó de manifiesto que la distancia entre las grandes y las pequeñas empresas es cada día mayor.

"Las grandes empresas cuentan con enormes recursos y departamentos para formar a sus plantillas, pero las pequeñas no tienen ni lo uno ni lo otro. Y, para un pequeño empresario que ocupa a la vez el cargo de director, de comercial, de presidente, de publicista y de gerente, la formación es muchas veces algo secundario", explica Alberto González Menéndez, director general de FADE, la Federación Asturiana de Empresarios.

Problema desde la base

Y el problema, tal y como asegura Marta Pérez Dorao, directora general de FECE, la Federación Española de Comerciantes de Electrodomésticos, viene de lejos: "los niños de hoy en día reciben la misma educación que recibimos nosotros en su día, y sin embargo el mundo ha cambiado radicalmente. Faltan más que nunca formarles en habilidades como saber hablar en público, manejar lo digital, entender cómo funciona el e-commerce?Lo que necesita este país es un gran Plan Marshall de Formación , una reforma desde la base".

Dicha propuesta recibió el aplauso generalizado de los asistentes, quienes aseguraron que esta falta de conocimiento supone, a largo plazo, que España tenga una de las tasas de mortalidad empresarial más elevadas.

"Pese a que tienen demasiado trabajo, muy poco tiempo y escasos recursos como para invertir en formación , muchos emprendedores no se dan cuenta que, con más formación empresarial, muchos de sus proyectos no morirían al año de nacer", afirmó Felix Peinado, secretario general de Cecam, la Confederación Regional de Empresarios de Castilla-La Mancha.

Argumento que apoyó Juan Navarro, director de formación de la Federación Española de Hostelería, al asegurar que el "gran problema es, precisamente, que el propio colectivo afectado no le da la suficiente importancia; de hecho, apenas tres de cada 100 emprendedores que han fracasado considera que la falta de formación ha sido uno de los motivos que han llevado a cerrar su empresa". Así, las asociaciones empresariales de nuestro país lo tienen claro: la enorme falta de conocimientos en materia de legalidad, política empresarial, habilidades directivas y gestión de equipos supone un gran obstáculo a la carrera y el futuro de la pequeña empresa española.

"La solución pasa por menos másters y más formación práctica, y es nuestra labor como asociaciones empresariales asentar esas bases y cambiar la política formativa de nuestro país", aseguró Javier Calderón, director gerente de CEOE Formación (Confederación Española de Organizaciones Empresariales), quién afirmó que su programa para futuros empresarios Tengo una idea, cómo lo hago, cuenta con un comité de empresarios que evalúa el business plan de cada emprendedor: "Hay que aprovechar la experiencia y los conocimientos de los empresarios ya asentados, que sean ellos quienes guíen a los emprendedores sobre cómo hacer las cosas".

Cambios en el sistema público

Que el sistema educativo se estudie desde la Administración Pública es otra de las grandes peticiones de los expertos. Y no sólo por la falta de base de los jóvenes españoles, sino porque como explica Alberto Gónzalez Menéndez, "la formación empresarial española está poco y mal enfocada: se trata del gran déficit del sistema educativo de nuestro país".

A él se unieron Felix Peinado, al asegurar que "en el plano educativo, la reforma es clave, y muy urgente", Javier Calderón, quien afirmó que "existe un gran handicap en nuestro sistema educativo" y Juan Navarro, para quien las administraciones no están haciendo su trabajo en materia formativa, sobre todo en la empresarial, "y las asociaciones estamos supliendo déficits del sistema, luchando contra problemas estructurales.

Sea como fuere, todos están de acuerdo en que el pequeño empresario necesita una formación distinta a la actual, más adaptada a su realidad empresarial: "Nosotros creemos que este cambio pasa por una formación más asequible, organizada en píldoras informativas y cursos cortos y prácticos, tanto para montar su empresa como para dirigirla posteriormente, como hace la CEOE con sus cursos", explicó Natalia Sánchez Romero, secretaria general de CEM, la Confederación de Empresarios de Málaga.

Con ella, creen, la situación del tejido empresarial de nuestro país empezaría a recuperarse, reduciendo la tasa de mortalidad empresarial, recuperando innovación y competitividad y aumentando la esperanza de vida de las compañías nacionales. "España se sitúa en el puesto 36 en el Índice Mundial de Competitividad, muy por debajo de nuestros vecinos y de países que creemos inferiores a nosotros. Y el problema de base es, una vez más, la educación", sentenció Juan Navarro.

Y de comparación con nuestros vecinos también habló Felix Peinado, al asegurar que en España nos regimos por un código de comercio de hace 120 años. "Tenemos que mirar a los países que nos rodean y legislar sobre los riesgos de los emprendedores como hacen ellos, o seguiremos perdiendo el ritmo", aseguró.

Financiación y necesidad

El cierre del grifo de crédito también se abordó como otro de los grandes problemas de los emprendedores españoles. La constante necesidad de conseguir dinero guía a todo aquel que crea una empresa, para lo que montan un negocio rápido y lo inscriben en concursos, spin ups, elevator pitchs, lanzaderas, plataformas de crowdfunding...: "el emprendedor está demasiado obsesionado con cómo obtener financiación, y sin embargo no presta la suficiente atención a cómo hacer un plan de negocios, a cómo gestionar su empresa, a cómo dirigir a sus equipos, y al final es igual de importante para la supervivencia" aseguró la directora general de la Fundación Caja Rural Castilla-La Mancha.

Esta falta de nociones básicas de economía se ve incrementada, además, por la alta tasa de emprendimiento motivado por la necesidad que exite actualmente en nuestro país. "Mucha gente se queda sin empleo e invierte toda la capitalización del paro en montar una empresa para seguir adelante, sin tener conocimientos en materia económica ni en gestión, y esa no es la solución, porque la esperanza de vida de estas empresas es muy corta", narra Natalia Sánchez Romero.

Y, precisamente al hilo de esto, el debate giró en torno a otro de los grandes problemas relativos a la financiación: muchas veces, los emprendedores no saben ni lo que firman con tal de conseguir un crédito. "Enseñarles cómo acceder a la financiación y cuál es la opción que más les beneficia es un aspecto fundamental", aseguró Juan Navarro, quien explicó que el acceso a esa financiación es clave.

"No podemos seguir funcionando bajo la fórmula "si fracasas, me devuelves el dinero", porque así es imposible poner en marcha un proyecto". Por ello, Navarro apuesta por pedir al sistema "menos rescate a la banca y más financiación sin aval para los emprendedores españoles. Esto no implica regalar el dinero, sino crear unos fondos con cierto riesgo de no devolución, para fomentar la creación de empresas y ganar en competitividad empresarial", explicó.

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