Emprendedores-Pymes

Medidas alternativas al despido en las pymes

  • Los despidos tienen importantes costes intangibles para las empresas
Foto: archivo

El viernes amanecimos con uno de los Expedientes de Regulación más importantes del sector de la distribución en España. Blanco, la empresa de moda nacida en Móstoles, que ya pasó por una dieta en la que cerró tiendas, ajustó plantilla y estructura, vuelve a meter tijera. Esta vez, plantea nada menos que 958 despidos, una medida a la que hay que añadir la modificación de las condiciones salariales de los trabajadores que permanezcan en la empresa y un reajuste de los incentivos sobre ventas.

Pero esta operación incluye otras propuestas, -asesorados por la compañía estadounidense Gordon Brothers- como la reducción de gastos con acreedores, suministros, transportes, alquileres y servicios de mantenimiento, así como el cierre de dos almacenes de Móstoles y el cierre de varias oficinas de Madrid y Valencia.

Costes intangibles

Pero, ¿se puede adelgazar sin reducir plantilla? ¿Calculan las empresas el coste intangible de estas decisiones cuando las vacas están tan flacas?

De acuerdo con la consultora Lowendalmasaï, la optimización de costes laborales es "una asignatura pendiente en las pymes y micropymes españolas". La consultora señala cinco causas que perjudican el ahorro de costes laborales: cambios organizativos como suborganizaciones o fusiones; cambios de criterio en la tesorería general de la Seguridad Social; migraciones de sistemas informáticos y de gestión de nómina; rotación en los departamentos de Recursos Humanos y el desconocimiento de los cambios en materia legislativa en materia laboral y fiscal.

En ese sentido, Lowendalmasaï sostiene que en lugar de pensar en recortes a partir de ERE o despidos, una auditoría laboral puede dar mucho mejores resultados.

Esto adquiere especial relevancia si escuchamos las cifras que maneja Eva Patier, directora de Estudios Retributivos de Towers Watson. "Una compañía tarda unos dos años en amortizar un despido. Tiene un impacto directo en los resultados. De hecho, los empleados comprometidos son 2,4 veces más productivos que los que no están enganchados", asegura.

Desmotivación en la plantilla

"Si recurres a los despidos como medida de choque, hay que valorar que no sólo pierdes talento, sino que generas desmotivación en los que se quedan. Ese coste intangible muchas veces no se tiene en cuenta", dice Laura Delgado, directora general adjunta de Lowendalmasaï, complementando así la idea de Patier.

Delgado, además, añade que hay otros sectores que pueden analizarse antes de decidir entrar al área de personal a buscar reducir gastos. "Hay que revisar determinados departamentos antes de acabar con el capital humano de las empresas. Se trata de analizar los costes directos e indirectos. Hay dos áreas: la que compete al departamento de finanzas (todos los temas fiscales) y la que afecta a dirección general (política de compras, oficinas de bajo coste y temas de logística). Para nosotros también es muy importante optimizar en las inversiones en I+D+i y mejorar el circulante. Cuando las empresas no realizan I+D, se pueden revisar los costes que suponen los asesores de externos y todo lo relacionado con la política de marketing", dice.

David Bertomeu, codirector del Programa Control de Gestión Avanzado de Esade, coincide con Patier y Delgado. Opina que no hay fórmulas infalibles para reducir gastos, pero que cuando se habla del personal de una empresa, ésta debe ser muy cauta respecto a las decisiones que toma.

"No hay fórmulas mágicas. Cada caso es particular, que no crean en fórmulas generales porque no las hay. Los gastos no se reducen solos, los reducen las personas. Nunca hay que perder de vista esto. Tan importante como iniciar o lanzar una iniciativa de reducción de gasto es tener en cuenta a la gente. El personal debe tener en claro qué se hace. Que hagan suyas las iniciativas", apunta.

Varios 'médicos'

David Bertomeu, de Esade, explica dos figuras que existen en el ámbito empresarial cuando se habla de recortes, ajustes y ahorro: el cost killer y el controller. Para él la diferencia entre ambos no es sólo que el primero es más radical que el segundo. Cuando se trata de sobrevivir se habla de cost killer, que es usualmente alguien externo que no va a hacer amigos a la empresa ni tiene vínculos afectivos con ésta, sino que va a tomar medidas drásticas. En cambio, cuando es un entorno más preventivo o de salud empresarial la figura es la del controller, una especie de organizador empresarial.

Pero hay otra figura más. Y que, como las dos anteriores, también se define con un anglicismo: el CRO. El CRO es un Director General de Reestructura. Alfonso Junguitu, director en el área de Restructuring de KPMG en España, explica que "cuando una empresa pasa por dificultades, dedica más tiempo a gestionar la situación de crisis que a generar ideas y diseñar la estrategia para salir de la misma. Es ahí donde la figura del CRO, y esto es clave, da estabilidad a la compañía dedicándose, junto con el equipo directivo, a la gestión de la crisis y a reorganizar la compañía".

Sin embargo, respecto a cómo gestionar mejor los costes, Bertomeu no recurre a leyes o fórmulas especiales, como reconocía con anterioridad. De hecho, se refiere a algo tan sencillo pero elemental como es mirar la letra pequeña de la compañía. Ya que hablamos de médicos, algo tan estratégico como hacerse un chequeo en profundidad.

"El primer consejo que doy es saber de qué hablamos: cuánto dinero gastamos y para eso hay tres categorías: cuánto gasto en gente (personal), cuáles son los gastos estratégicos (materia prima, maquinaria en la que invierto) y los gastos no estratégicos, generales o indirectos (material de oficina, mantenimiento, mensajería, telefonía), aunque algunos de estos valores pueden variar de una categoría a otra", dice. De acuerdo a estas categorías se deberá decidir si se controla con un especialista externo o interno. Finalmente, recomienda que se dé seguimiento a las medidas que se toman de reducción de gasto para que no se diluyan en el tiempo.

Las centrales de compras

Un punto importante a la hora de que una pyme necesite reducir sus gastos puede ser comprar en equipo a través de una central de compras. Una forma de obtener un precio más bajo de un mismo proveedor por la misma cantidad de bienes. La principal palanca de esta figura es la potencia negociadora colectiva. Incluso existen empresas especializadas en contactar a las pymes que desean hacer sus compras junto con otras.

Aunque en términos genéricos los descuentos obtenidos por una central de compras oscilan en la órbita del 10 por ciento, pueden alcanzar el 15 por ciento en servicios como el suministro energético o la telefonía. En departamentos tan habituales como limpieza o vigilancia también se pueden conseguir estos ahorros. La clave está en los grandes volúmenes que se manejan, aunque cuando el tamaño de la empresa sea pequeño. Según datos de Anceco, la patronal de las centrales de compras, en España hay más de 130 que trabajan para unas 30.000 pymes , con una cifra de facturación aproximada de unos 30.000 millones de euros.

Pero ojo: también hay algunos aspectos que es bueno no dejar de lado. Porque los salarios (y si no que se lo digan tanto a Blanco como a otras muchas empresas) pueden tocarse. Para Eva Patier, de Tower Watson, es importante "revisar determinadas políticas salariales, como la retribución variable. Hay empresas que registran pérdidas pero se siguen pagando bonus, no tiene sentido. La nueva legislación te lo permite, hacer ajustes sin necesidad de deshacerte de la plantilla. Aunque siempre recomendamos que, en caso de que haya que hacerlo, es mejor que sea cuanto antes. En muchas empresas se realiza por goteo y resulta contraproducente".

Retribución en especie

Además, sostiene que la retribución en especie podría ser una medida efectiva en estos tiempos de crisis pero asegura que el Gobierno no está ayudando mucho con este tema. "Las últimas decisiones en materia fiscal hacen que no sea una fórmula tan atractiva como hace tiempo", subraya.

Pero como en toda dieta, también hay partes menos duras de cumplir a la hora de perder ese objetivo de peso. No olvide que también puede ahorrar costes si revisa las jornadas de trabajo, así como los horarios y la distribución del tiempo. Además se puede analizar si conviene un régimen laboral por turnos y calificar el rendimiento de las personas.

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comentariosforum6

Juan
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Las empresas pronto se darán cuenta de que despedir a los que llevan muchos años es un gran error.

Puntuación 8
#1
El monstruo de las galletas
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Bajar los impuestos, reducir el gastos público, fomentar la contratación bajando las cotizaciones sociales.

Puntuación 17
#2
MJ
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Soy empresario, todavia quedan en mi empresa 5 empleados de 15 en su mejor momento, despedir un empleado es un drama para él y para la empresa. Pero desgraciadamente las leyes laborales no dejan muchas alternativas, si bajan las ventas un 30% tal vez puedes rebajar la mitad del beneficio, pero hay un punto a partir del cual la unica solucion es rebajar los costes laborales.

Ideas:

1º Si demuestras la bajada de ventas, poder reducir la cotizacion a la S.S. durante un tiempo.

2º No subir salario segun convenio, e incluso reducir salarios durante un ejercicio antes de llegar a los despidos.

3º Y el estado, por que no rebaja la fiscalidad, si una empresa este en dificultades?

Puntuación 10
#3
Ya me extrañe que despidiendo gente, se aumente el negocio a medi y largo pla 7 millones de parado me dan tristemente la razón.s
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Si la razón de ser de una empresa es vender su producto para ganar dinero, lo que necesita son clientes que tengan dinero para poder comprar estos productos. Luego podemos ponerle a la tarta todas las guindas que queramos, para hacerla más apetecible y que se venda mejor. Esa es otra guerra donde pueden entrar los de marqueting y economistas, pero si no tenemos clientes, o si los posibles clientes no pueden comprar por falta de dinero, entonces todo lo demás sobra y no sirve para nada en absoluto. Pues esa es la cuestión, que con la generalización de despidos la pérdida de clientes es también masiva. Señores economistas, VOSOTROS MISMOS, No hace falta ser muy listo para ver que esto no funciona.¿Alguién piensa que sí?

Puntuación 5
#4
Otra vez el 4
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CADA VEZ QUE SE REDUCEN PLANTILLAS, cada vez que se despide un empleado, hay que multiplicarlo por 4 (miembros de una familia media) que no consumen o lo hacen con cuentagotas. Es decir, por cada empleado despedido son 4 clientes que se pierden y que más pronto que tarde van a afectar a la empresa que los despide y al resto. Esta es la verdad y que los economistas y panfletos de economía americana digan lo que les de la gana. La realidad se impone siempre. Despedir de forma generalizada como se está haciendo y se ha hecho, solo crea cierre de empresas y negocios como bien se ve por todas partes. Hay que inventar otros métodos porque este no funciona en absoluto.

Puntuación 5
#5
Usuario validado en elEconomista.es
Mayimbe
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Eliminar empleo es un mal necesario; es la cruda y dura realidad que nos golpea, sin un consumo moderado, no será posible mantener el empleo. La pócima mágica para mantener y crear empleo se llama flexibilidad. Hay que conceder por Ley, la flexibilización de la carca crediticia de empresas y personas, particulares sin costo alguno ni incremento del crédito para la empresa y particulares. Flexibilizar el costo fiscal y salarial.

Puntuación 1
#6