Editoriales

Editorial: Cuidado con una guerra de divisas

Las divisas se han convertido en un campo de batalla. EEUU y Reino Unido necesitan reactivar unas economías en riesgo de recaída. Saben que parte de su inyección monetaria se irá fuera, mitigando los peligros inflacionistas. Y en cualquier caso, su mayor miedo es la deflación, así que están recurriendo a la impresión de billetes en masa. Lo que abre la puerta para que el dólar y la libra se desplomen en los mercados.

Para colmo, pese a que se insiste con razón en que China debería dejar que el yuan se aprecie gradualmente, los mandatarios asiáticos no tienen intención alguna de rebajar su crecimiento. El propio premier chino declaró antes de la reunión del G-20 de esta semana que un alza en su divisa sería un desastre para el mundo. Japón y Suiza también han intervenido vendiendo su moneda a mansalva. Y otros países como Brasil, Corea y Taiwan se han visto obligados a reaccionar en la última semana. En Brasil, viven una entrada de capitales brutal que puede desembocar en una burbuja. Tailandia, Filipinas, Indonesia y Malasia ya amenazan con actuar. Todos pretenden mantener su divisa baja para intentar captar una parte de la demanda que flojea. Buscan unas devaluaciones competitivas que políticamente son siempre más fáciles de vender. ¿Y quién es el pagano? El euro se dispara, y podría subir aún más. El G-20 de este fin de semana debe aplacar este riesgo creciente. Si el proteccionismo se desata como sucedió en 1933, entonces sería la puntilla para una situación muy apurada. Hay que coordinarse para que, de una forma lenta pero constante, los desequilibrios comerciales se ajusten poco a poco. Eso o la guerra.

WhatsAppWhatsAppFacebookFacebookTwitterTwitterLinkedinlinkedin
FacebookTwitterlinkedin