Economía

China ultima los pasos para abrir su mercado al mundo

  • El nuevo proyecto permitirá comprar directamente acciones locales

El XVIII Congreso Nacional del Partido Comunista de China, celebrado a finales de 2012, abrió un proceso histórico de liberalización del mercado interno. Una de las patas de este programa puede hacerse realidad con el proyecto Stock Connect.

Este sistema permitirá operar en la Bolsa de Shanghái desde Hong Kong y viceversa, lo que facilitará a brókers y entidades de banca privada internacionales comprar directamente acciones locales chinas que actualmente es prácticamente imposible. A día de hoy actúan dos sistemas en esta misma dirección, conocidos como QFII y RQFII, pero son complejos y exigen inversores institucionales.

Las líderes de los dos países están en conversaciones con los bancos de inversión y los principales operadores del mercado y los reguladores para lanzar el Shanghái-Hong Kong Stock Connect en octubre. "Estamos en proceso de implementación, pero las autoridades de las dos regiones han llegado a un acuerdo para juntar fuerzas para que inversores internacionales puedan comprar acciones listadas en Shanghái a través de un bróker de Hong Kong y al revés", explica Alfonso Martín, jefe global de Flujos de Asia de Citi.

Más inversores, más liquidez

Una vez que se apruebe el nuevo sistema de negociación, cualquier bróker listado en Hong Kong podrá operar en Shanghái sin costes adicionales. En definitiva, los inversores internacionales ya podrán comprar empresas locales desde su país desde que se ponga en funcionamiento esta plataforma.

"Empieza ahora una partida de posicionamiento para la banca privada para tomar posiciones en este mercado", destaca Martín. Además, esta apertura de puertas contribuirá a dar más liquidez al mercado continental, según indican los expertos, una situación que favorecerá la entrada de inversores internacionales.

De hecho, la distancia entre el principal índice de Shanghái, el CSI 300 con el de Hong Kong, el Hang Seng, es tan elevado que refleja una situación muy diferente en los dos mercados. La dificultad para acceder a la China continental es parte fundamental en esta brecha. El selectivo chino está todavía a más de un 63% de sus máximos históricos de 2007, previos a la crisis, mientras que el Hang Seng está ya a sólo un 25%.

Los inversores internacionales han aumentado su exposición en los últimos meses a la zona de Asia Pacífico, pero la Bolsa de Shanghái sigue sin arrancar. El índice MSCI de la región avanza más de un 5% en el año y está ya a menos de un 15% de sus máximos. Es evidente que algo ocurre en la bolsa de la ciudad china cuando pierde un 4% en el año.

Shanghái 'se abre al mundo'

Tradicionalmente, en el mundo de los mercados, se ha conocido a Hong Kong como la China internacional, frente a la China continental que representa Shanghái. El motivo de esta concepción es la dificultad que tienen los inversores para comprar acciones locales de empresas cotizadas en Shanghái. De este modo, los inversores internacionales se ven obligados a operar en Hong Kong o bien acudir a fondos de inversión o ETF (fondos cotizados) para entrar en el país. Con esta medida, China no sólo abre las puertas de Shanghái a los inversores internacionales, sino que también pretende que ganen peso en el país.

Uno de los canales que tendrá la Bolsa de Shanghái para conseguir inversores extranjeros es entrar en el circuito de índices internacionales, que al incorporar a sus selectivos acciones locales, aumentará la presencia de inversores internacionales. Aquí MSCI tiene una gran importancia, y desde Citi creen que puede ser una de las opciones para captar inversores. "El peso de China en los índices MSCI es del 17%, pero no tiene nada de acciones locales", advierte Martín, "por lo que la incorporación en estos selectivos contribuirá a dar liquidez al mercado local".

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