
El Gobierno ruso ha revisado a la baja el crecimiento del producto interior bruto y de las inversiones para este año, debido a la prevista disminución de las exportaciones de gas.
"Puedo decir con seguridad que se rebajarán los pronósticos de las exportaciones de gas y de las inversiones y, consecuentemente, se revisarán a la baja los ritmos de crecimiento del PIB", anunció hoy Andréi Beloúsov, ministro de Economía de Rusia.
Beloúsov añadió: "Probablemente, el pronóstico de crecimiento del PIB según la variante más conservadora será menor del 3 por ciento".
"Según la variante más optimista, que prevé la realización de proyectos de infraestructuras y su activación por orden del presidente, pienso que (el crecimiento) rondará el 3,2 por ciento", dijo, citado por las agencias locales.
Además, destacó que el crecimiento económico durante el primer trimestre ya había sido peor de lo previsto por el Ejecutivo.
"Prácticamente, el crecimiento en los primeros tres meses fue del 1 por ciento", señaló.
La economía rusa creció un 3,5 por ciento el pasado año en comparación con 2011, medio punto porcentual por debajo de las previsiones oficiales debido a la ralentización sufrida en la segunda mitad del año.
El presidente ruso, Vladímir Putin, ha manifestado su preocupación por la ralentización de la economía que vinculó directamente a factores externos.
"La segunda mitad del año fue menos exitosa que la primera para la mayoría de economías del mundo. Las dificultades en Europa influyeron en la economía mundial y (en particular) en los países BRICS (Brasil, Rusia, India, China y Sudáfrica)", comentó.
Precisamente, la ralentización coincidió con el ingreso de Rusia en la Organización Mundial de Comercio en agosto pasado tras casi dos décadas de arduas negociaciones.
El primer ministro Dmitri Medvédev ha asegurado que su Gobierno debe garantizar un crecimiento económico estable por encima del 5 por ciento.
Al respecto, el viceministro de Economía, Andréi Klepach, advirtió de que para garantizar un crecimiento económico del 5 por ciento serán necesarias profundas reformas económicas, postura compartida por el Fondo Monetario Internacional.