Economía

La reforma laboral, un duro golpe para el poder y el bolsillo de los sindicatos

Pierden 100 millones en ingresos por ERE y ceden en convenios y liberados.

La reforma laboral del PP lleva implícito el principio general de reducir el diálogo entre los agentes sociales, lo que les supondrá una pérdida de protagonismo e influencia que, en el caso de los sindicatos, conlleva una fuerte reducción de ingresos por la vía de los Expedientes de Regulación de Empleo (ERE) y, en menor medida, por la formación.

Pero es en los ERE donde más menoscabo va a sufrir la influencia sindical. La reforma laboral del PP elimina la autorización administrativa previa. Y, aunque se mantiene la exigencia de comunicación del ERE al Servicio Público de Empleo, la decisión final corresponde al empresario. Así, la mediación en caso de desacuerdo se hace innecesaria y se neutraliza el poder de las centrales sindicales.

Aunque no es sólo cuestión de fuerza, sino de dinero, y en cantidades importantes. Porque, aunque resulta casi imposible calcular una cifra de lo que supone el negocio de los ERE para los sindicatos, los expertos estiman que supera los 100 millones de euros anuales, sólo por asesoría jurídica.

Lo que sí se sabe es el precio que los sindicatos fijan en concepto de asesoría jurídica a los trabajadores afectados por los ERE: entre los 100 y los 400 euros. Así, si calculamos una media de 250 euros por trabajador y multiplicamos por 300.000 trabajadores afectados al año, resultan unos ingresos mínimos de 75 millones de euros anuales. Los últimos datos oficiales facilitados por el Ministerio de Empleo y Seguridad Social cifran en 253.203 el número de trabajadores afectados por ERE entre enero y noviembre de 2011 y en 302.746 los de todo 2010.

Al margen de esto, en muchos casos, las centrales sindicales cobran a cada trabajador entre un 10 y un 15 por ciento de la indemnización que reciben por encima de los 20 días por año trabajado, por lo que los ingresos totales superan con mucho los de asesoría.

También los cambios en materia de formación pueden tener serias repercusiones económicas para los sindicatos y para la patronal, dado que la reforma aprobada permite a las empresas homologadas por el Ministerio presentar directamente sus planes de formación e impartir los cursos.

Convenios y liberados

Con la reforma, los sindicatos pierden poder en la negociación colectiva. En este punto, la flexibilidad casi total que se otorga a las empresas para el descuelgue obliga a los sindicatos "a ponerse las pilas y trabajar más", en palabras de un dirigente sindical.

Menor trascendencia tiene la reforma del marco laboral para los liberados sindicales, una cuestión que afecta tan sólo a las empresas grandes y medianas, así como al sector público. Con los datos que maneja la patronal CEOE, se cifran en 322.452 los delegados sindicales que existen en España y en 4.127 los liberados en las distintas empresas.

La pérdida de poder e influencia sindical con esta reforma laboral es evidente, cimentada por las cifras. Otra cosa es que se logre acabar con algunas prácticas, denunciadas por varios despachos de abogados, que argumentan que las asesorías jurídicas de los sindicatos pactan a menudo unas tarifas al margen de su representatividad.

Pero todo indica que, para las centrales sindicales, va camino de hacerse realidad lo dicho por Mariano Rajoy a Alfredo Pérez Rubalcaba: "Aquí van a perder muchas posibilidades, o mucho poder, si quiere usted, tanto las organizaciones empresariales como las sindicales, pero es que nosotros tenemos que gobernar para la gente".

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