Economía

Niño Becerra: "Los que especulan en las bolsas no son asesinos de masas"

  • "Todo el mundo ha estado alimentando a los mercados porque se les necesitaba"
  • Piensa que la actuación de los bancos en la burbuja inmobiliaria fue la adecuada
Imagen de portada del nuevo libro de Santiago Niño Becerra Más allá del crash

El economista Santiago Niño Becerra participa este domingo en el programa 'Salvados' que emite La Sexta. Durante su intervención, el catedrático de Estructura Económica analizará el panorama económico-financiero que va a heredar el gobierno que salga de las próximas elecciones generales.

Este viernes Niño Becerra ofrece en su blog de La Carta de la Bolsa un adelanto de lo que podrán ver los espectadores. Buena parte de su intervención estará centrada en el papel de los mercados y en intentar aclarar que sólo el deseo de los humanos de mejorar e ir a más "que está sus genes", justifica la crisis.

¿Quién tiene la culpa de la situación económica actual? "Nadie o todo el mundo la ha tenido. A los humanos se les concedió capacidad de endeudamiento porque había que crecer", recuerda Niño Becerra.

"En el fondo, a los mercados les ha estado alimentando todo el mundo porque todo el mundo les necesitaba". Por eso, para Niño Becerra tiene poco sentido criticar la presión que ejercen. "Se podrá despotricar contra su instinto asesino, pero lo cierto es que fue aceptado el inmenso deseo de tener y los mercados posibilitaron el saciarlo".

En este sentido, el economista apunta que "no son asesinos de masas quienes especulan en las bolsas, son personas físicas o jurídicas cuyo modo de hacer ha posibilitado que se extendiera la disponibilidad del material con el que se ha estado fabricando el PIB: el crédito"

Ante tal escenario, las entidades financieras se limitaron a  jugar un papel esencial sin el cual no hubiera sido posible la expansión económica. "Su actuación en la burbuja inmobiliaria y en la orgía de consumo vivida en estos años pasados fue la que correspondía". Probablemente si hubiesen actuado de otra forma, el crecimiento hubiese sido "ínfimo". Niño Becerra lo tiene claro: "España fue bien porque se hizo lo que se hizo. Si se hubiese actuado de otra manera, España no hubiese ido bien".

Nadie puede pagar todo lo que debe

Las consecuencias de tanta alegría crediticia es que hoy, con cuatro años de crisis a las espaldas, nadie puede pagar todo lo que debe. Y cuando verdaderamente se aborde esta situación, las implicaciones de algo así serán "tremendas". "Se producirá una reducción sustancial del tamaño de las economías con retrocesos muy significativos en los estándares de vida".

"El desempleo del factor trabajo no va a caer, al revés: aumentará a medida que la actividad se vaya deteniendo. En España más debido a su particular modelo productivo, a su concreta estructura de PIB". Luego, cuando se logre estabilizar la situación, dominará la actividad informal, el empleo precario y un paro estructural del 16%, apunta.

Sin duda, "el escenario que se va a encontrar el nuevo Gobierno será triste, muy triste, y con poquísimas posibilidades". Por ello, Niño Becerra piensa que no deberían celebrarse elecciones generales, sino que los políticos deberían dejar paso a los técnicos para que tomen las riendas de la situación.

"Técnicos" que deberían sentarse alrededor de una mesa y determinar quién puede pagar qué y cómo, "teniendo en cuenta que España no va a poder pagar todo lo que debe". "Muy poco más va a poder hacer el próximo Gobierno de España independientemente de cual vaya a ser su color", sentencia Niño Becerra.

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