Economía

Nouriel Roubini: Los peligrosos efectos de la desigualdad

Imagen de manifestantes en Sol. Foto: Archivo

Las protestas de este año por todo el mundo han expresado la preocupación de la clase media y trabajadora ante su futuro económico, el aumento de la desigualdad de los salarios y la riqueza, y la concentración de poder por la élite.

El argumento de que el 99% de la población se hunde, mientras que el 1% prospera, tal vez simplifique una realidad compleja, pero suena certero; el capitalismo no regulado y la globalización no han beneficiado a todos, y entre sus consecuencias adversas se incluyen las pérdidas masivas de empleo, un crecimiento salarial mediocre y un aumento de las desigualdades.

La desigualdad alimenta la inestabilidad sociopolítica y reduce el crecimiento económico. También conlleva la ausencia de demanda agregada que debilita el crecimiento porque redistribuye las rentas de los actores con mayor propensión marginal a gastar a los actores con mayor propensión a ahorrar.

Un año turbulento

Este año se ha caracterizado por los disturbios sociales y políticos, y la inestabilidad en todo el mundo, con multitudes de personas manifestándose en las calles reales y virtuales del planeta.

Los levantamientos y las revueltas árabes, los últimos disturbios en Inglaterra y las protestas anteriores en ese mismo país contra los recortes de pensiones y la subida de las tasas académicas, las protestas de la clase media israelí contra el alto precio de la vivienda y la presión de una inflación alta, la preocupación de los estudiantes chilenos sobre la educación y el empleo, el vandalismo de coches caros de los peces gordos alemanes, las manifestaciones griegas contra la austeridad fiscal. Aunque no todas compartan un mismo lema, expresan (de formas diferentes) la preocupación de la case media y trabajadora sobre su futuro económico, los problemas de acceso a las oportunidades económicas y la concentración de poder por las élites económicas, financieras y políticas.

Las causas de la desigualdad

En síntesis,podría decirse que la desigualdad procede de los siguientes factores:

La mano de obra extranjera. La incorporación de 2.500 millones de chindios a la mano de obra internacional, que reduce los puestos de trabajo y los salarios de los obreros y oficinas externalizables de las economías avanzadas.

El cambio tecnológico, que hace que los puestos de trabajo estén orientados a unas habilidades y a una formación específicas.

El aumento de la desigualdad en economías anteriormente de rentas bajas pero en rápido crecimiento, (la curva de Kuznets o relación desigualdad/rentas en u invertida).

El crecimiento de los oligopolios menos competitivos y que aumentan los márgenes.

Diversos efectos de la globalización económica y financiera, así como una fiscalización menos progresiva.

En EEUU, en 2010 la desigualdad salarial recuperó valores de 1928 (ver gráfico). El año pasado, la proporción de los ingresos del 1% superior (es decir, de la parte de la población más rica) fue del 23% tras un aumento del 10% en dos décadas. El 5% superior controla el 75% de la riqueza. El coeficiente de Gini (que mide la desigualdad) indica un aumento brusco de la misma. La media de ingresos de los hogares estadounidenses ha vuelto a niveles de 1999. Las clases trabajadoras se encuentran muy oprimidas en términos de salarios y riqueza.

Las consecuencias

El aumento de las desigualdades y el consiguiente débil crecimiento de los salarios de las clases medias y trabajadoras obedecen a muchas y complejas causas. También es problemático por muchos motivos, incluso sin tener en cuenta la cuestión de la justicia de la desigualdad.

En primer lugar, el aumento del apalancamiento público y privado, y las correspondientes burbujas de crédito y activos, son en parte consecuencia de la desigualdad. El mediocre crecimiento de los sueldos de las últimas décadas ha creado un vacío entre los salarios y las aspiraciones de gastos.

En los países anglosajones (no sólo Estados Unidos y el Reino Unido, sino también en otros que han seguido ese modelo en los últimos años, como Islandia, Irlanda, España o Australia), la respuesta ha sido una democratización del crédito (mediante la liberalización financiera) que ha permitido a los hogares en apuros pedir prestado para compensar la diferencia entre gastos e ingresos, y ha conducido a un aumento de la deuda privada.

En las economías del Estado del bienestar social de la Europa continental, ese vacío se ha ido llenando mediante el suministro de servicios públicos (educación gratuita, sanidad, etcétera), aunque no se cubren íntegramente con los impuestos y, por lo tanto, provocan un aumento del déficit público y de la deuda.

En ambos casos, la creciente deuda pública y privada se acabó volviendo insostenible y condujo a una crisis financiera. Cuando la burbuja de la deuda privada estalló con el hundimiento del precio de los activos, los déficits públicos y las deudas subieron incluso en las economías anglosajonas porque se socializaron las pérdidas privadas, irrumpieron los estabilizadores automáticos y se implantaron políticas fiscales contra-cíclicas para evitar que la Gran Recesión de 2007/ 2009 se convirtiera en la Gran Depresión 2.0.

En segundo lugar, las empresas de las economías avanzadas están recortando las plantillas porque aseguran que existe incertidumbre, exceso de capacidades e insuficiente demanda final. Pero suprimir puestos de trabajo reduce las rentas del trabajo, incrementa las desigualdades y limita la demanda final. Es decir, que lo que es racional individualmente (las empresas necesitan sobrevivir y prosperar) es destructivo en el agregado macro porque los costes laborales de una empresa son las rentas individuales del trabajo y la demanda.

Hacia un equilibrio

Aunque los economistas clásicos (desde Malthus hasta Ricardo o Marx) creían que la clase trabajadora estaría siempre atrapada en un nivel próximo a la subsistencia porque la oferta ilimitada de mano de obra evita que los salarios reales asciendan por encima de ese nivel, los salarios reales y las condiciones económicas mejoraron notablemente en la segunda mitad del siglo XIX.

En aquel periodo, las innovaciones tecnológicas de la Revolución Industrial conllevaron un aumento del crecimiento de la productividad que fue compartido entre los trabajadores y el capital. Esa relación entre una productividad en aumento y el ascenso de las rentas de la clase media y trabajadora no fue automática en ningún momento. Exigió que los trabajadores tuvieran la oportunidad y las destrezas necesarias para aumentar su propia productividad y poder participar en el aumento salarial derivado del crecimiento de la produc- tividad que ofrecían las nuevas tecnologías.

También hizo falta la existencia de un Estado del bienestar que suministrara servicios públicos como la seguridad social y la antigua garantía de ingresos. Todas esas políticas estatales fueron fundamentales para evitar un aumento de las desigualdades, que en los mercados del laissez-faire suele ser resultado de una concentración excesiva del poder económico, político y financiero por una élite reducida.

Para que las economías de mercado puedan operar de una forma más estable y equilibrada debemos recuperar el equilibrio correcto entre los mercados y el suministro de servicios públicos. Y eso implica alejarse tanto del modelo anglosajón del capitalismo desregulado del laissez-faire y la economía vudú, como del modelo continental europeo del estado de bienestar deficitario.

Ni siquiera el modelo alternativo del crecimiento asiático (si es que existe) ha evitado el aumento de las desigualdades en China, la India y muchos otros lugares del continente. Las economías emergentes (desde Asia a Latinoamérica) necesitan desarrollar más algunas de las instituciones fundamentales del estado moderno del bienestar social para evitar la inestabilidad sociopolítica y promover el crecimiento de una economía de consumo.

Conclusión

Cualquier modelo económico que no aborde debidamente las desigualdades suministrando servicios públicos y oportunidades económicas a todos está abocado a enfrentarse a una crisis de legitimidad. Muchos estudios de investigación académica, incluido uno reciente del Fondo Monetario Internacional (FMI), demuestran que el ensanchamiento de la desigualdad conduce a un menor crecimiento económico.

Incluso dejando de lado la cuestión de la justicia, la desigualdad también es negativa siguiendo el criterio tradicional económico de la "eficiencia". Y la frecuencia, gravedad y consecuencias recientes de las crisis económicas y financieras, en parte provocadas por el aumento de la desigualdad y la inseguridad salarial, son perjudiciales y podrían provocar una reacción contra la globalización y las reformas de mercado. Por ello, es necesario encontrar una tercera vía que equilibre el papel de los mercados y los estados en la economía.

De lo contrario, las protestas de 2011 adquirirán más importancia y provocarán una inestabilidad social y política trastornadora, que acabará minando el crecimiento económico a largo plazo y el bienestar, y desencadenará una reacción contra la globalización y las economías de mercado tanto en las economías avanzadas como en las emergentes.

Nouriel Roubini. Presidente de RGE. © Roubini Global Economics (RGE)

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Comentarios 22

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Sorp
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Y tan peligroso que es, no pueden quedar impune tanto ladrón de guante blanco como existe hoy día.

Sin sospecharlo, están preparando fuertes revoluciones, el primero el Sr. Aznar riéndose de los movimientos ciudadanos.

IMPRESENTABLES como este traerán serios conflictos a España.

Puntuación 60
#1
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Es muy claro como la clase media del mundo va desapareciendo de a poco. Warren buffet le dijo hace poco a Obama, los ricos deben pagar más impuestos. http://www.enqueinvertir.com/buffet.php

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#2
cas
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La clase media perdió su derecho a existir con la caída del comunismo, el capital ya no necesita carne de cañón o de urna para defenderse.

Puntuación 35
#3
Iago
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#3

Es posible que el capitalismo no necesite carne de cañón o urna, pero necesita compradores, Revolución Industrial 2.0...

Puntuación 9
#4
Francisco
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Por otro lado cientos de millones de pobres de China e India han dejado de pasar hambre. De esto nadie habla nunca.

Puntuación -2
#5
Francisco
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Warren Buffet dijo que los ricos americanos deben pagar mas impuestos, lógico, solo pagan el 17%. En España cualquiera que supere un umbral de riqueza paga mas del 48%, y ahora impuesto de patrimonio, si Buffet viviera en España saldria corriendo hacia otro pais.

Puntuación -2
#6
cas
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#4

Cierto, pero en su ceguera ninguna empresa quiere ser la primera que rompa el círculo vicioso de la maximización de beneficios, todas esperan que sean las otras las que paguen más salario para que los consumidores compren sus productos.

Menos es más, ésa es la lección a aprender por el capitalismo, pero en tiempos en los que las compañias presentan resultados trimestrales sólo existe la visión a corto plazo, cuyas consecuencias estamos sufriendo ahora.

Puntuación 19
#7
alguien
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Bob Dylan hace treinta años dijo una grandísima verdad, a pesar de ser, como tantas, una obviedad:

"Quien no tiene nada, no tiene nada que perder"

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#8
Racional
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En america, entre 1945 y 1960, el tramo mas alto del IRPF era del 90%. EL comunista de Eisenhower.

Y la economia era estable y un trabajador manual podia mantener una familia de 6, casa y coche y mandar a los hijos a la universidad.

A cambio, solo podias elegir entre tres marcas de coche, las importaciones eran caras.

Puntuación 19
#9
campesino
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hace 3 años he leido en un libro (la mirada del dinero) que el mundo crearia miles de millones de pobres y 100 millones de ricos

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#10
emilio
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Si los salarios y la distribución de la renta fueran más justos, las familias no se hubieran endeudado tanto. En España no se para de perder poder adquisitivo desde el año noventa y ocho; se incrementó la pérdida a partir de la entrada en el euro. Eso unido a que la sobrevaloración de los inmuebles, absorve gran parte de la renta para el consumo en otros sectores, hace que las familias para cubrir sus necesidades reales y las inducidas por la publicidad etc. de las empresas no tengan suficiente dinero para llegar a final de mes, lo cual llevó al sobreendeudamiento familiar

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#11
Genjuro
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Muy buen artículo, resume perfectamente la situación socioeconómica actual y los motivos de la indignación colectiva.

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#12
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Que no somos iguales, bribones. Están los que saben y los que no saben, los tontos y los listos, los inteligentes y los bobos, los trabajadores y los vagos, los futboleros y los creadores, los emprendedores y los palmeros, los que tiran del carro y los que se suben al carro, etc. Conclusión, los que trabajan son listos y saben buscarse la vida, van para adelante y los que no al vagón de cola a seguir con sus proclamas de irrealidad.

Puntuación -5
#13
Mindundi
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Pues a consumir lo menos posible y a hacer trueque con los colegas, y quienes más se beneficien del sistema que rasquen la cabeza y busquen soluciones, porque hasta aquí, las soluciones que se han buscado son las facilonas: desahucios, precariedad, empobrecimiento de la clase media, etc.

Yo busco hacer de mi debilidad (pocas rentas y bastantes gastos, muchos inducidos como la hipoteca) mi fortaleza. Estoy preparado para no comprar un jersey o una camisa en años (mis gastos en ropa en 2011= 24 euros y en zapatos = 36 euros)

No he comprado coche en los últimos 7 años, ni tengo ninguna intencion de hacerlo en los próximos, y en lugar de irme de vacaciones, nos vamos de excursión a lugares cercanos e igualmente interesantes que no teníamos ni idea de que existian.

Se acabó ir al cine, las pelis en el videoclub, que las vemos todos, o si no, la que pasen por la tele. No necesito ver ningún estreno (no tengo prisa)

Estoy sustituyendo el office por el openOffice, el windows por linux, etc, etc.

Que consuman (y sostengan el "tinglao") Warren Buffet, Bill Gates, los banqueros, los políticos, etc...

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#14
Mindundi
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Para el #13:

¿Y entonces que hay que hacer con los que tú llamas "tontos" y "bobos"? ¿Es que los "tontos" no tienen derecho a una vivienda digna ni a comer 3 veces al día ni a llevar a sus hijos al colegio o al hospital si están enfermos?

¿O es que sólo tienen derecho a vivir dignamente aquellos cuyo C.I. sobrepase 120?

El mundo también es de los menos favorecidos, y habrá de existir un sistema que garantice a todo habitante de él, un mínimo vital digno. Todo lo que no sea ir por esta vía, a mí me recuerda a cierto tipejo de la Alemania de los años 30.

Puntuación 7
#15
Mindundi
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Para el #13:

En España a menudo existe confusión entre los términos "listo" y "sinvergüenza".

¿Como cree que se autoconsideran los consejeros de las cajas que se han autootorgado sueldos y primas generosas? ¿Listos o sinvergüenzas?

Déjelo, no me conteste...

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#16
El porcentaje de 'hambrientos' en EE.UU. es tres veces mayor que en China
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El número de estadounidenses que experimentan dificultades para el aprovisionamiento de alimentos y medicamentos llegó al nivel más bajo desde el inicio de la crisis económica. El porcentaje de 'hambrientos' en EE. UU. es tres veces mayor que el de China.

Según un informe de la consultora Gallup citado por diversas fuentes estadounidenses, la situación alimentaria en EE. UU. se agravó significativamente. En particular, se refiere a la categoría de personas que son incapaces de abastecerse de alimentos de forma estable. Según Gallup, el 19% de la población de EE.UU., o unos 60 millones de personas, han tenido problemas de esta índole en los últimos 12 meses.

En lo referente a esta tasa Estados Unidos está por detrás de China, donde sólo el 6% de la población es incapaz de abastecerse de alimentos de forma estable. Hace solo tres años la situación era diametralmente opuesta: el 9% en EE.UU. frente al 16% en China.

El índice básico de bienestar que refleja el acceso de la población a bienes y servicios esenciales, también cayó en EE. UU. en septiembre hasta el nivel del 81,4%, alcanzando su punto más bajo de la historia de estas estadísticas.

El porcentaje de estadounidenses que pueden permitirse visitar a un médico privado se redujo del 82,5% al 78,3% en los últimos tres años. El número de estadounidenses que tienen seguro de salud disminuyó del 85,9% al 82,3%.

Gallup se basa en una encuesta mensual realizada entre 29.000 adultos del país. Los encuestados responden a 13 preguntas que describen su nivel de bienestar: desde el acceso a alimentos y agua potable hasta el hogar y la calidad del servicio médico.

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#17
¿Es real el í­ndice de desempleo en EE.UU.?
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Casi devastada y en declive, la ciudad de Detroit parece sentir toda la fuerza de la crisis económica que golpea a EE.UU. Uno de cada tres residentes vive por debajo de la línea de pobreza. Casi la mitad de las escuelas públicas están a punto de cerrar y la tasa de criminalidad aumenta como nunca antes.

Según datos del Gobierno de EE.UU., el 9,1 por ciento de la población se encuentra sin trabajo. Pero los expertos aseveran que las medidas -a las que califican- de decepcionantes y las estadísticas -de cuya veracidad dudan-, enmascaran una epidemia real de desempleo.

"Ellos no toman en cuenta a los trabajadores parciales que buscan un empleo constante. Tampoco consideran a la gente que estuvo sin trabajar un largo tiempo, aquellos que estuvieron desempleados más de medio año", destaca el periodista y escritor David DeGraw.

"Antes esta gente habría sido clasificada como desempleada, pero el Gobierno continuamente modifica la definición de esta clase de desempleados y lo hace con el propósito de que las tasas de desocupación parezcan menores de lo que son. Así que con el transcurso de los años, las cifras fueron rectificadas de manera que el estado de la economía tenga mejor apariencia de la que realmente tiene", señala Peter Schiff, director general de la compañía Euro Pacific Capital.

Si se toma en cuenta a los trabajadores temporalmente ocupados y a los parados, la tasa real del desempleo en EE.UU. asciende a casi el 16 por ciento, una estadística que con frecuencia las autoridades prefieren ocultar a la opinión pública.

"Si estuvieran incluidos, el Gobierno tendría que reconocer que están frente a una crisis mayor y deberían hacer algo al respecto. Esto es parte de su campaña de propaganda, lo que les permite mantener el status quo, hasta que la sociedad sufra un colapso", añade David DeGraw.

La recesión en EE.UU. comenzó en 2007 con la crisis hipotecaria y su expansión provocó la depresión del sector laboral, que se convirtió en un hecho imposible de ignorar.

"Es un período difícil para el país. Pero somos la nación norteamericana. Somos más duros que los tiempos que vivimos", dijo el presidente de EE.UU. Barack Obama durante su discurso en Washington.

Pero para curar las heridas de la economía nacional, los analistas subrayan que los funcionarios deben dejar de lado su retórica optimista y encarar la cruda realidad.

"El desempleo continuará creciendo. La inflación seguirá aumentando y en vez de aparentar que la situación no es tan mala, debemos aceptar su carácter decadente, porque así tenemos más probabilidad de percibir los errores que cometemos. Es decir que la línea política es deficiente y más regulación gubernamental no mejorará la situación", asegura Peter Schiff.

El presidente Obama propuso un plan de reanimación del mercado laboral en EE.UU., que supone una inversión de 447.000 millones de dólares. Pero hay quienes advierten que si se cierran los ojos a los problemas candentes, no habrá dinero que alcance para acabar con esa enfermedad llamada desempleo.

Puntuación 5
#18
Bonito gráfico
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Qué curioso: el gráfico se cae en la II Guerra Mundial...

Puntuación 3
#19
Tomasí­nGalindo
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Marx fue antes que 3 años, antes que 30 años antes que Bob Dylan, antes que Roubini, antes que Warren Buffet y sigue ahí carcajeándose desde su tumba.

Puntuación 2
#20
carlos
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No existe en Europa y USA un problema de deuda. Es un problema de corrupcion total, masiva, generalizada e incontrolada.

La deuda es el segundo plato de la comilona que ha hecho crecer el tumor cancerigeno de la corrupcion.

El primer plato fueron los impuestos altos.

Solucion:

Cada ciudadano debe retener el 80 % de sus ingresos. Eliminacion total de cualquier tipo de rescate, subvencion o ayuda.

Los bancos son dueños de sus sicarios politicos y funcionarios a sueldo y madres de las multinacionales.

No existe ni capitalismo ni democracia.

En un sistema capitalista jamas se hubiera rescatado a una banca ganster que lleva al planeta a la ruina con su manipulacion de todos los mercados.

Hasta ahora todos los que han querido dominar mercados planetarios han acabado en la ruina. Caso Hunt con el de la plata.

Los bancos grandes descontrolados han querido comerse al mundo con los 600 trillones de derivados y se han arruinado

Con capitalismo real y sin corrupcion politica no hubieran existido rescates con montañas de moneda falsa sin valor y el planeta se hubiera librado de golpe de una deuda artificial creada por la simbiosis de banca corruptora y politicos a sueldo corruptos.

Ahora hay que lograr la desaparicion de la deuda mundial luchando a cuerpo descubierto con todos los juguetes de matar creados a partir de la ruina de la poblacion.

Si el 1% quiere liquidar al 99%. El 99% tiene todo el derecho moral del mundo a eliminar al 99%.

Puntuación 0
#21
Albert López
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El sistema no nos necesita como productores pero si como consumidores.

Nuestra fuerza está en la reducción del consumo: si fueramos capaces de coordinarnos temblarían los poderes políticos y financieros. Boicot al consumo.

Puntuación 1
#22