
Los principales consorcios económicos de Italia, entre ellos la Asociación Bancaria Italiana (ABI) y la patronal Confindustria, han pedido al primer ministro, Silvio Berlusconi, que anticipe los recortes a los gastos de la clase política del país para solventar la crisis de la deuda.
Mediante un comunicado conjunto, diez asociaciones de distintos sectores productivos del país, entre ellos también el agrícola, instaron además a Berlusconi a no esperar a reformar la Constitución para acometer la liberalización del mercado empresarial anunciada ayer en rueda de prensa en Roma.
"Consideramos que no hay ningún motivo para esperar a una modificación del artículo 41 de la Constitución, en sí positiva, para proceder a las liberalizaciones y a las simplificaciones de la administración pública que pueden reducir los impuestos sobre empresas y ciudadanos y dar más espacio a la libre actividad empresarial y al mercado", indicaron las asociaciones.
"Creemos que es necesario anticipar los recortes a los costes de la política. De otro modo, será muy difícil pedir sacrificios al país", añadieron.
Estas exigencias llegan después de que ayer, tras una nueva sesión turbulenta para Italia en los mercados de deuda, Berlusconi se viera obligado a comparecer ante los medios para anunciar la aceleración de algunas de las medidas de ajuste contenidas en su reciente plan de austeridad de 79.000 millones de euros y la aprobación de nuevas reformas económicas.
Tras una serie de conversaciones telefónicas con los líderes europeos, el jefe del Gobierno italiano expresó su intención de adelantar un año, a 2013, su objetivo de equilibrio de cuentas públicas, asunto que además pretende introducir como exigencia en la Constitución italiana, para lo que dos comisiones parlamentarias trabajarán ya desde la semana que viene.
Más cargas para las familias
Berlusconi anunció además una liberalización del mercado empresarial, una reforma laboral y la aceleración de la reforma fiscal que debe desarrollar el Parlamento, tras su aprobación en Consejo de Ministros el pasado 30 de junio, junto a un plan de austeridad que no incluye grandes recortes sobre el gasto político y pretende recaudar dinero, sobre todo, de las economías familiares.
Estas diez asociaciones empresariales aprecian el compromiso manifestado por Berlusconi de llevar enseguida esas medidas al Parlamento y de introducir además la "regla de oro" del equilibrio presupuestario en la Constitución.
"Con las decisiones anunciadas, el Gobierno ha tomado nota de la seriedad de la situación en los mercados financieros. Estamos dispuestos a debatir con el Ejecutivo sobre las medidas que serán propuestas en materia de fiscalidad y asistencia para anticipar el equilibrio de las cuentas en 2013", indicaron los entes empresariales.
"Consideramos oportuna una seria y rápida consulta a los agentes sociales sobre estas medidas. En materia laboral tiene que reconocerse el papel de los actores sociales", agregaron.
Ya el pasado jueves, el Ejecutivo se reunió con la patronal y los sindicatos en Roma para abordar el prometido pacto por la estabilidad y el crecimiento económico, que, entonces, antes de que Berlusconi anunciara estas medidas ayer, quedó emplazado a septiembre.