Economía

Las provincias y 'minimunicipios', un lujo territorial que cuesta 22.000 millones

¡Que las supriman! Como si fuera la Reina de Corazones del inmortal cuento de Alicia, Felipe González lanzaba así su peculiar ¡que les corten la cabeza!, en referencia a las diputaciones provinciales.

Un clamor que no es nuevo, porque hace ahora un año, el vicesecretario general del PSOE y ministro de Fomento, José Blanco, apuntaba ya esta reforma de nuestro sistema territorial acompañada, además, de una supresión de ayuntamientos pequeños que no tienen capacidad para invertir ni para autofinanciarse.

Y es que, según los cálculos que manejan responsables de la secretaría de Política Municipal del PSOE, mantener la estructura provincial en España tiene un coste anual próximo a 22.000 millones de euros.

Un mare mágnum de administraciones que nos lleva a la incongruencia de tener nada menos que 17 administraciones autonómicas con 17 parlamentos, 41 diputaciones provinciales, 3 diputaciones forales, 7 cabildos insulares, 4 consejos insulares y 8.114 municipios -frente a los 5.000 de Alemania o los 98 de Dinamarca-, de los que más de la mitad, 4.862, tienen menos de mil habitantes.

Unas cifras que convierten a España en uno de los países con menor número de habitantes por municipio de la UE y que, en contra de lo que pregona la teoría de la proximidad, la realidad demuestra que tamaña proliferación genera ineficiencias por el exceso de gasto para mantener unas burocracias que no se traducen en una mejora del servicio y la calidad de vida de los ciudadanos. Sobre todo, porque la mayoría no tiene escala para prestar servicios de agua, culturales, deportivos o de recogida de basura.

Un oscuro objeto de deseo

Pero volvamos a las diputaciones, esas administraciones intermedias entre el ayuntamiento y la comunidad autónoma, que el profesor José Ignacio Rufino ha calificado como "una caridad de la nomenclatura", y que gestionan este año 5.936 millones, incluyendo a los cabildos insulares. Una cantidad equivalente a la que ha tenido que recortar Irlanda para acogerse al rescate comunitario, y que las convierte en oscuro objeto de deseo de los partidos políticos, no sólo por el volumen de recursos, sino por el escaso poder fiscalizador que se ejerce sobre ellas.

Unos entes locales que acumulan también una deuda de 6.358 millones, que este año han recibido otros 4.293 millones de los Presupuestos por su participación en los ingresos del Estado, y cuya función ha quedado, además, relegada ante la voracidad competencial de las comunidades autónomas y de los ayuntamientos de las capitales de provincia, generando duplicidad de actividades, complejidad burocrática y un incremento de gasto incompatibles con la austeridad y la modernidad.

Y esta idea de la supresión no está sólo en el terreno del PSOE. También las organizaciones empresariales se han apuntado ahora a la idea del adelgazamiento de nuestra estructura territorial.

Concretamente, la patronal CEOE ha planteado un paquete de medidas urgentes que tienen como primer eje de actuación simplificar las Administraciones y reducir su número, rebajando también el número de empleados públicos en las actividades menos necesarias o dupli- cadas por otras Administraciones. Todo ello para evitar que el gasto de personal del Estado siga creciendo, a pesar de la reducción de los salarios, o que los gastos de las comunidades autónomas suban el 5%, mientras los ingresos disminuyen un 2%.

Propone también CEOE recortar las subvenciones a las empresas con pérdidas de un sector público empresarial, "que ha crecido intensamente en los últimos años" y cuyos elevados déficit aconsejarían en muchos casos su privatización.

En esta línea, el Círculo de Empresarios pide directamente la supresión de las diputaciones, unas entidades que califica de "superfluas" y que, asegura, tienen "escaso respaldo social", pues se perciben como alejadas de la realidad y las necesidades de los ciudadanos.

Para los responsables de esta entidad empresarial , este nivel intermedio entre las comunidades autónomas y los municipios "simple- mente añade una complejidad innecesaria, que sólo alimenta el gasto, la confusión competencial y la ineficiencia".

El modelo europeo

Y, en el caso de los municipios, el Círculo de Empresarios considera a Dinamarca como "una buena referencia" para una cualquier reforma en la que se incluya la reducción de ayuntamientos.

La estructura municipal danesa experimentó un profundo cambio cuando los 271 municipios del país se recortaron a la tercera parte. Una reestructuración que respondía "a las crecientes dificultades que las municipalidades en- contraban para hacer frente a las muchas competencias asumidas".

El documento del Círculo explica que la reforma "fue también un reconocimiento explícito de la mala coordinación entre los niveles municipal y provincial de la administración, cuyas competencias no estaban claramente delimitadas en algunos ámbitos". Por eso la solución fue traspasar una parte sustancial de las competencia al nivel municipal, cambio que para generar ganancias de eficiencia requería de municipios de más tamaño.

Suecia y Grecia también modelos

Antes de la reforma danesa, otros países abordaron una transformación similar. El Círculo de Empresarios recuerda cómo Suecia llevó a cabo una drástica reducción del número de municipios, que pasó de 2.281 a sólo 278, por iniciativa del gobierno central.

Y en Grecia, bajo la presión de una situación fiscal "inviable", el Parlamento de Atenas aprobó, en 2010, una ley por la que reducía los 1.035 municipios del país a sólo 355, otorgando a los ayuntamientos con un mínimo de 10.000 habitantes mas poder para que pudieran ofrecer mejores servicios a los ciudadanos, reduciendo el gasto total.

Respecto a las comunidades autónomas, sólo decir que al finalizar el año 2010 han alcanzado un récord histórico de endeudamiento, equivalente al 10,9% del Producto Interior Bruto (PIB) nacional. Incluso, en algunas de estas comunidades, como Castilla-La Mancha, Baleares, Cataluña y Comunidad Valenciana, la deuda ha llegado a superar el 15% de su PIB regional. Y la cifra es sólo parcial, porque no incluye la deuda a corto ni la correspondiente a las empresas públicas.

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comentariosforum7

La Gallina Cocoguagua
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Eso, concentremos los municipios, de esa forma pequeños municipios que en este momento quedan fuera de las garras del poder que emana de los partidos políticos y entreguemos toda esa riqueza al control de los de siempre.

Mi pueblo tiene 20 habitantes, no tiene deuda alguna, los servicios básicos están mancomunados y en él manda "El Pueblo" y nadie más.

Mucho ojo con lo que se propone, o al menos matícese para no meter la pata y seguir concentrando el poder en cuatro manos.

Puntuación 1
#1
El Hombre del Plan
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Claro, pero ese dinero está bien invertido en votos cautivos de funcionatas en puestos e instituciones inútiles.

Esa legión de barrigas agradecidas y "lamespaldas" que formaron la clase política en España allá donde les interesaba, vota!,ergo si votan son imprescindibles porque votan a los que los mantienen en esa situación.

El resto de la ciudadanía que lo permite votando a esos polítikos con "k" de "okupas", son lo que pagan con sus impuestos el despilfarro.

A joderse tocan!

Puntuación 30
#2
garudá
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No hay mal que por bien no venga. Nuestra casta política, después de inventarse las Autonomías sigue cometiendo la incongruencia de mantener las Provincias. Pero por sentido común, aprovechémoslo para eliminar las 17 Autonomías, manteniendo las Provincias. Y volver a plantearse desde cero quien tiene derecho a una autonomía y con que competencias.

Ahora se empieza a tomar conciencia que dar Autonomía a todas las regiones, no ha resultado bueno y, que solo ha sido la mala gestión de un exministro Secretario General del Movimiento, que no sabia gobernar y, se mantenía en el poder repartiendo de forma irresponsable cosas a todo el mundo.

Puntuación 16
#3
uno de leon
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Que bonito suena lo de reducir el número de municipios, pero no habría que plantearse primero que los pequeños municipios están en su mayoría saneados económicamente, gastan lo que tienen y no están endeudados. A ver si lo que realmente se pretende es hacerle pagar a la población de los municipios pequeños la ineficiencia de los grandes.

Creo que antes de crear macromunicipios habría que reformar el sistema electoral (elección directa del alcalde y concejales elegidos por distrito) y la responsabilidad de los políticos en su gestión (como si el municipio fuera una empresa).

Por cierto el sistema de refresco de la página de El Economista es molestísimo.

Puntuación 26
#4
chorizo
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Sirven para colocar basura política al por mayor.

Puntuación 21
#5
Anibal
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Lo irónico de todo esto es que con la firma digital, muchos de los tramites que anteriormente realizaba un empleado publico, se pueden realizar desde tu ordenaros en tu casa, la declaración de la renta es un ejemplo claro de todo esto, así y todo el numero de empleados sigue aumentando, claro bajando así el desempleo.

Puntuación 9
#6
tina
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suprimir las diputaciones y agrupar ayuntamientos pequeños , hay que hacerlo !! ya !!. Politicos que se busquen la vida como los demás.

Puntuación 0
#7
jasp
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Y, a qué se espera ! A perder otros 22.000 mill/año ?

Póngase coto a tanto desmán ! Que no está el horno para bollos !

Pasividad. Este es el carácter que mejor define al español:

la pasividad. Que los haga otro, que yo estoy muy ocupado !

Haciendo mocos.

Puntuación 9
#8
Usuario validado en elEconomista.es
vergonya de pais
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la diputCION DE VALENCIA SOLO SIRVE PARA REGALAR EL DINERO A LOS AYUNTAMIENTOS DEL PP, LAS AMAS DE CASA DEL PP, LOS EVENTOS DE CAMPS ,LOS BOTELLONES DE RUS . Y TODAS LAS DEMAS COSAS QUE INTERESAN AL PP.

Puntuación -1
#9