Economía

Chirac se salta la 'égalité': la República cuesta 4 veces más que el Rey de España

El Rey Juan Carlos I charla con el presidente de la República francesa, Jacques Chirac. Foto: AFP.

El jefe de Estado francés gasta al año más de 90 millones de euros y no espeficica los costes. El coste oficial de la Monarquía es de 8 millones, pero en la práctica se eleva a unos 25 millones

"El Rey es el Jefe del Estado, símbolo de su unidad y permanencia. Su persona es inviolable y no está sujeta a responsabilidad". Es parte del título II de la Constitución Española, cuyo aniversario se celebra mañana. Legítimo heredero de la dinastía de los Borbones, y gran responsable de la transición democrática, Juan Carlos Carlos I sigue estando hoy en en el centro de todos los debates.

Al margen del cambio constitucional, ya previsto, para permitir que las mujeres puedan acceder al trono y doña Leonor pueda convertirse así en futura reina de España, uno de los grandes interrogantes que todavía muchos se plantean es cuánto nos cuesta a los españoles la Monarquía y, sobre todo, si no resultaría más económico un sistema republicano.

Aunque las comparaciones no son exactas y hay muchos elementos a tener en cuenta, baste tan sólo un dato: El coste global de la Casa Real española ronda los 25 millones de euros, casi cuatro veces menos que los más de 90 que se gasta al año la República francesa y muy por debajo también de los 36,7 millones de libras (54 millones de euros) que costó en 2005 la monarquía a los británicos, según las Finanzas Públicas Reales.

Presupuesto oficial

De acuerdo con el artículo 65.2 de la Constitución, el rey Juan Carlos I dispone libremente de una cantidad asignada cada año en los Presupuestos Generales del Estado para "el sostenimiento de su familia y su Casa".

Para 2007, sus ingresos se elevan a 8,28 millones de euros, lo que supone un crecimiento del 2,9 por ciento respecto a los de este año, es decir, por debajo de la inflación.

Pero la pregunta que todo el mundo se plantea es: ¿se trata de una cantidad razonable, es insuficiente, o por el contrario, resulta demasiado elevada? Lo que único claro es que con esa partida no se pueden cubrir todos los gastos.

Única partida excepcional

Esa cantidad no incluye, por ejemplo, el mantenimiento y restauración de los edificios reales, los costes derivados de la puesta a punto del yate Fortuna o del Parque Móvil, uno de los mayores de España con casi 70 vehículos. Y el problema en este caso es la falta de transparencia.

La única partida excepcional que se recoge de forma individualizada son los 5,8 millones que el Ministerio de Administraciones Públicas destina, por ejemplo, a pagar a los 130 funcionarios al servicio de la Jefatura del Estado. Pero a partir de ahí, resulta prácticamente imposible conocer los costes extraordinarios de la Casa Real.

Patrimonio del Estado no especifica el coste de cada uno de los edificios y el Ministerio de Economía decidió en 1994 suprimir de las memorias de la Dirección General del Parque Móvil el desglose de los gastos.

Además de tener 65 conductores y otros ocho trabajadores destinados a distintas funciones, aquel año, la Casa Real era la institución pública que más gastaba en gasolina.

Eran unos 175.000 euros, muy por encima, por ejemplo, de los 102.000 de Presidencia del Gobierno. El coche oficial del Rey es desde hace tiempo un Mercedes, aunque en muchos casos utiliza otras marcas, en muchas ocasiones regaladas por los fabricantes.

Francia, un país rico

Pero, comparémosnos con nuestros vecinos del norte. ¿Cuánto les cuesta a los franceses Jacques Chirac, el presidente de la República? Nadie es capaz de establecerlo a ciencia cierta y ni los diputados -salvo alguna excepción- ni la prensa ni los ciudadanos suelen pedirle cuentas, tal vez porque el sueldo del jefe del Estado es en sí muy modesto: 79. 133 euros anuales brutos, o sea 6.594 euros al mes, menos de lo que ganan el primer ministro, un ministro o un secretario de Estado.

Oficialmente, el presupuesto de la jefatura del Estado para 2007 se eleva a 31,78 millones, pero quienes han intentado romper la opacidad del Elíseo y desbrozar su compleja contabilidad calculan que el coste real asciende más bien a tres veces más, unos 90 millones anuales. La partida más importante es la de gastos de personal (más del 45 por ciento) y el resto corresponde a gastos de funcionamiento cotidiano y mantenimiento.

En realidad, la presidencia de la República no paga directamente mucho de lo que gasta. Los sueldos de 866 de sus 957 empleados, por ejemplo, corren a cargo de distintos ministerios.

El de Defensa, además de personal, también financia sus desplazamientos en avión. El de Asuntos Exteriores costea los gastos de los viajes oficiales y de las recepciones internacionales, y la factura de las obras de envergadura en residencias oficiales se envía a Cultura.

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