
Bruselas, 10 feb (EFE).- La Comisión Europea (CE) ha expresado hoy "cierta preocupación" porque el paquete de ayudas anunciado por Francia al sector del automóvil pueda infringir las normas de competencia comunitarias y el mercado único si pone condiciones a los constructores como mantener las fábricas en territorio francés.
El portavoz comunitario de Competencia, Jonathan Todd, indicó que la Comisión ha escrito hoy a las autoridades francesas para pedirles todos los detalles del plan anunciado esta semana, que prevé préstamos directos por valor de 6.500 millones de euros a Renault, PSA y Renault Trucks a cambio de que no haya cierres de fábricas ni despidos en Francia.
En ese sentido, indicó que el Ejecutivo comunitario "vigilará de cerca" el régimen de ayudas y que intentará llegar a una conclusión lo antes posible.
Todd aseguró que, aunque se trate de ayudas que tengan como base las ya aprobadas por la CE para sortear la crisis económica, si incluyen condiciones suplementarias como la obligación de mantener los centros de producción en Francia serían "ilegales".
"No vamos a permitir ayudas que minen el mercado único", señaló, y agregó que, de lo contrario, la recesión en Europa "empeoraría" con el riesgo de convertirse en "una depresión como la de los años treinta".
Aunque no han trascendido las medidas concretas que contempla el plan, distintos medios apuntan que el Gobierno francés exigirá a los fabricantes, como contrapartida a las ayudas, que compren los componentes a suministradores franceses.
Asimismo, el presidente francés, Nikolas Sarkozy, señaló en un discurso televisado el pasado jueves que "es normal que, si damos dinero público, haya contrapartidas", y puso como ejemplo que, si la industria Automovil (IAUTO.MC)stica recibe financiación estatal, "no es para enterarnos de que una nueva fábrica se va a la República Checa o a otro sitio".
Todd hizo referencia hoy a la reunión que la comisaria europea de Competencia, Neelie Kroes, mantuvo con el secretario de Estado de Industria francés, Luc Chatel, la semana pasada, en la que recalcó que todas las ayudas públicas deben respetar la legislación comunitaria y, en concreto, los principios de no discriminación, libertad de establecimiento y libre circulación.
Chatel aseguró entonces que las ayudas que estaba estudiando París al sector no tienen carácter proteccionista, y confirmó la intención de su Gobierno de cumplir sus obligaciones bajo la legislación europea.
El portavoz comunitario indicó que la Comisión no ha recibido ninguna "sorpresa" sobre las medidas proteccionistas a las que apuntan los medios, ya que, en el encuentro celebrado en Bruselas, Chatel "no dio detalles" del plan porque aún seguían consultándolo con la industria.