Economía y Empresa - Septiembre 2019

Un templo gastronómico en la Costa del Sol

  • "En Marisquería Godoy lo saben y no escatiman esfuerzos en adquirir los productos más seleccionados con los que elaborar sus recetas"

Lugares para comer pescado y marisco en Málaga y la Costa del Sol hay muchos, pero pocos de ellos permiten disfrutar de la esencia del producto mediterráneo como lo hace Marisquería Godoy desde hace más de tres décadas.

Situada en el Muelle Uno del puerto de Málaga desde hace ocho años, donde se trasladó después de un cuarto de siglo en El Palo, Marisquería Godoy es algo más que un restaurante: es el reflejo en forma de establecimiento hostelero del carácter y la personalidad de su impulsor, Juan Godoy.

Del mar al plato

Como explica él mismo, Juan Godoy fue un pionero en ofrecer a sus cliente una oferta basada al 100% en producto de la costa de Málaga. "El sabor de un producto del Atlántico poco se parece al gusto inimitable que ofrecen los pescados y mariscos del Mediterráneo. Las aguas del Atlántico tienen más corrientes y obligan a los peces a trabajar más, haciendo más dura y seca su carne, mientras que el Mediterráneo es más tranquilo y da como resultado pescados más sutiles. Y eso es aplicable a prácticamente cualquier variedad, desde el boquerón hasta el salmonetillo, por citar dos de los que más trabajamos", explica el fundador del restaurante, quien no duda en calificar al pescado de la bahía de Málaga como "el mejor del mundo sin ninguna duda".

Un servicio de primera calidad

Este restaurante malagueño ofrece hoy una capacidad para acoger a 300 comensales, 100 de ellos en su salón interior y 200 más en las terrazas, además de ofrecer una barra para tapear y disfrutar de su oferta. Toda esta estructura está atendida por siete personas como personal de sala y seis más en la cocina, que trabajan para que quien se siente a su mesa sepa que no solo disfrutará de una comida de gran calidad, sino también de un servicio profesional y muy cuidado porque, como explica el fundador del local, "queremos que quien nos visite recuerde esa experiencia como unas horas agradables en las que se sintió feliz. No hay mejor recompensa que esa, la de convertir a los clientes en amigos", explica Juan Godoy.

Y razón no le falta, porque sus sus cocinas han dado de comer a celebridades del deporte, la política, el espectáculo o la cultura que tienen en la Marisquería Godoy una visita imprescindible durante sus estancias en la Costa del Sol.

Materia prima seleccionada

La mejor intención y el servicio más esmerado sirven de poco para un restaurante si la materia prima no acompaña. En Marisquería Godoy lo saben y no escatiman esfuerzos en adquirir los productos más seleccionados con los que elaborar sus recetas. Así, el pescado y el marisco llegan en su mayor parte de la Caleta de Vélez, nombrado en los últimos años como el mejor puerto de Málaga. "Allí seleccionamos la materia prima y contamos con proveedores que conocen nuestro nivel de exigencia y nos reservan el mejor producto fresco, el que luego servimos a nuestros clientes", explican desde la dirección de Marisquería Godoy.

En un mercado donde la competencia es dura, el precio acostumbra a jugar un papel importante a la hora de acudir a un restaurante u otro. En el caso de Marisquería Godoy, la relación calidad-precio sea, seguramente, uno de los mayores atractivos del local. "El buen producto tiene un precio, pero siempre hemos procurado ser justos con el cliente. Si pedimos 120 euros por un kilo de gambas rojas o por uno de cigalas, el producto que ofrecemos debe estar acorde a ese coste. Yo mismo como cliente he pagado mucho más y la calidad que recibido no ha estado a la altura. Eso es lo que no quiero para nuestro restaurante: ofrecer un precio justo y adecuado para una calidad exquisita como la nuestra", sostiene el restaurador.

Continuidad familiar

De cara al futuro y después de convertir al restaurante en una referencia de la buena cocina en Andalucía, los planes de futuro de la Marisquería Godoy pasan por consolidar el relevo generacional. "Hasta ahora mi esposa Teresa y yo hemos dirigido el restaurante, pero ya se han incorporado mis dos hijas al negocio y son quienes lo llevarán en los próximos años. Ambas conocen el sector, tienen muy buena mano y estoy convencido de que mantendrán el nivel y la reputación que nos hemos labrado a base de trabajo y de esfuerzo durante más de treinta años", concluye Juan Godoy.

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