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Prueba | Subaru WRX STI: un mito de los que ya no quedan

El Subaru WRX STI recoge la herencia de los Impreza más radicales y llega al mercado con el conocido motor bóxer de 300 CV, un chasis mejorado y más equipamiento. ¡Pura adrenalina al volante!

Tommi Mäkinen, Colin McRae o Carlos Sainz son sólo algunos de los nombres que han figurado impresos en los laterales del Subaru Impreza STI. Grandes pilotos para un gran coche que, además de volar en los tramos de rallies, también lleva años deleitando a los aficionados en carretera abierta. Con tres generaciones a sus espaldas, el Impreza de calle se ha convertido ya en un objeto de culto para todos aquellos apasionados del motor que buscan sensaciones fuertes a los mandos. Hoy anunciamos la llegada de la cuarta entrega que, curiosamente, pierde la denominación Impreza (sí conserva la firma WRX STI), pero que mantiene intacto su espíritu.

En Ecomotor hemos tenido ocasión de poder conducir el nuevo Subaru y no de cualquier manera, sino en su hábitat natural. La presentación a la prensa ha tenido lugar durante una jornada en la que no han faltado recorridos por carreteras de montaña, un circuito con mezcla de asfalto y tierra, y hasta un tramo cerrado con copilotaje profesional (Dani Cué nos acompañaba desde el asiento derecho). Una combinación muy acertada para poder extraer hasta la última gota de las posibilidades de esta bestia de la carretera.

¿De qué estamos hablando?

Para quien aún no lo conozca, el Subaru WRX STI es un turismo de cuatro puertas, con tracción integral y un motor turbo de 300 CV, preparado a conciencia para ofrecer un alto rendimiento. Esta nueva generación cuenta con una serie de mejoras en la dirección y el chasis, enfocadas a lograr una respuesta más viva en los giros y una mayor firmeza y precisión a la hora de rodar rápido. Las vueltas de volante entre tope y tope se han reducido de 2,8 a 2,5 vueltas, mientras el balanceo de la carrocería ha decrecido en un 16%.

Pero esto no es todo, también los frenos (firmados por Brembo), la caja de cambios manual de seis velocidades e incluso el motor han dado un paso adelante con pequeños cambios que hacen superlativa una dinámica que ya antes pasaba del sobresaliente.

Respecto al motor, nos cuenta el responsable de comunicación de la marca que han reprogramado la centralita y la gestión del turbo para mejorar la capacidad de recuperación y para lograr que las órdenes del pedal derecho sean más rápidas. Por lo demás, nada cambia: bajo el capó sigue estando el propulsor bóxer de 2,5 litros de cilindrada y 300 CV, que ofrece una aceleración realmente buena. Sirvan los 5,2 segundos que emplea el coche en pasar de 0 a 100 km/h como ejemplo de ello. También el sonido, que llega al habitáculo de forma muy perceptible, aporta intensidad a la experiencia de conducción.

Un racing apto para el día a día

Hay que tener en cuenta que la mayoría de deportivos de última hornada, al menos los que podrían considerarse rivales de este Subaru, dan casi tanta importancia a la suavidad de marcha como a las prestaciones y en este sentido el coche de esta prueba se desmarca con su carácter puramente 'racing'. El Subaru WRX STI tiene un tacto que tira a duro, con una suspensión que no pretende mimar al pasaje y, como decíamos, en su interior se escucha el motor y mucho. La idea es poner los sentidos a flor de piel en cada kilómetro recorrido, sin más.

Eso sí, en defensa de su usabilidad en el día a día tenemos que decir que tanto la habitabilidad como el maletero (460 litros) han mejorado de forma notable. No es que antes fuera un coche pequeño, pero lo cierto es que ahora no tiene nada que envidiar, sino más bien lo contrario, a cualquier berlina del segmento D. Otro detalle que nos ha dejado buen sabor de boca es la sensación de calidad percibida en el interior. Encontramos zonas blandas en el salpicadero y las puertas, los materiales que recubren todo parecen mejores y el diseño en general ha ganado unos cuantos enteros.

En definitiva, el STI presta más atención a la presentación -y a la funcionalidad-, algo que es de agradecer. Por cierto, si alguien piensa que un coche de este tipo va pelado de equipamiento, que tome nota: todo, desde volante deportivo, los asientos tipo bacquet en cuero y Alcántara, pasando por el climatizador dual, la cámara de visión trasera o el equipo de audio Harman Kardon forma parte de la dotación de serie. Es más, el acabado Rally Edition es el único disponible y es cerrado, es decir, no hay ningún elemento que quede relegado al catálogo de opciones.

Al término de la jornada y con la adrenalina disparada tras haber llevado al límite las capacidades del Subaru WRX STI hacemos repaso de sus cualidades y, sin duda, nos quedamos con la eficacia de sus tres diferenciales mecánicos (el central 'DCCD' admite diferentes regulaciones del par entre ejes), su agilidad de chasis y su respuesta mecánica. Un auténtico purasangre nacido para lograr el máximo disfrute al volante.

Ficha técnica

Motor: gasolina, bóxer

Cilindrada: 2.457 cc

Potencia: 300 CV a 6.000 rpm

Par motor: 407 Nm a 4.000 rpm

Consumo mixto: 10,4 l/100 km

Transmisión: manual, 6 velocidades

Tracción: integral

Velocidad máxima: 255 km/h

Aceleración: 5,2 segundos de 0 a 100 km/h

Volumen maletero: 460 litros

Precio base: 44.900 euros

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