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Light Rider: una moto eléctrica fabricada por Airbus mediante impresión en 3D

No es nada barata, pero seguro que a los amantes de la tecnología más pudientes les pondrá los dientes bien largos. La Light Rider, con su motor eléctrico y su peculiar chasis, ya está a la venta y sólo se fabricarán 50 unidades.

APWorks, empresa perteneciente al fabricante de aviones Airbus y especializada en la impresión en 3D, se ha lanzado a la aventura de crear una moto (ellos la llaman así, aunque en realidad parece más bien una bicicleta) con motor eléctrico e impresa en 3D. Se denomina Light Rider y es un prodigio tecnológico.

La idea era hacer una estructura lo más ligera posible. Así que en APWorks se pusieron manos a la obra para fabricar, basándose en "algoritmos biónicos", un chasis como el que se ve en las imágenes, de formas complicadas de definir pero muy livianas a la vista. El resultado es un esqueleto de apenas seis kilogramos que sirve como elemento central de este vehículo.

35 kilos de peso total

El material del que está hecho se llama Scalmalloy y está patentado por la marca. Es similar al aluminio que se utiliza en aeronáutica y, no sólo es perfectamente apto para su uso en impresoras 3D sino que ofrece gran ligereza y una resistencia similar a la del titanio.

La moto-bici Light Rider tiene un peso total de 35 kilogramos y se mueve gracias a un motor eléctrico que entrega 6 kW (equivalentes a unos 8 CV). Esta potencia es superior a la de, por ejemplo, una Bultaco Brinco, un vehículo similar por concepto. Este motor logra una aceleración de 0 a 45km/h en 3 segundos y una velocidad punta de 80 km/h. La autonomía es de 60 kilómetros y la batería, que va alojada en la parte delantera del chasis, es intercambiable.

Algo curioso es el diseño de la APWorks Light Rider, que se aleja del aire futurista de este tipo de creaciones para ofrecer una imagen muy vintage, en línea con una tendencia que hoy tiene mucho tirón. Esa estética que podríamos calificar casi de Cafe Racer, queda patente en elementos como el asiento, el faro o la postura de conducción. De alguna manera, tradición y modernidad se dan la mano en este vehículo de dos ruedas que, más allá de querer convertirse en un éxito de ventas, seguramente busque hacer ruido (en sentido figurado, ya que en el literal, ruido, más bien poco) y dejar a la vista las cualidades de una empresa que, según parece, puede imprimir en 3D lo que se proponga.

La Light Rider se fabricará en una serie limitada a 50 unidades, cuyo precio no es precisamente asequible. Nada menos que 50.000 euros cuesta esta virguería de dos ruedas. Ya se admiten pedidos en la web, previo pago de una señal de 2.000 euros.

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