Ecomotor

La historia del Challenger II, el 'coche' que se ha convertido en el más rápido de la tierra 50 años después de su creación

Ecomotor.es16/08/2018 - 13:511 comentario

El pasado fin de semana, el Challenger II, un peculiar vehículo cuya forma evoca la silueta de un cohete, rubricó todo un hito automovilístico en el Salar de Bonneville al establecer un nuevo récord de velocidad terrestre alcanzando los 722 km/h.

Se trata de una hazaña que cobra aún más relevancia si se atiende al origen de este singular automóvil, pues fue creado hace ya 50 años, en 1968, por el piloto de carreras Mickey Thompson para batir la plusmarca establecida por él mismo en 1960 a bordo del Challenger I (654,36 km/h). Ahora, tras medio siglo, Danny Thompson, hijo de Mickey, ha cumplido a sus 69 años el propósito de su ya fallecido progenitor en el mismo escenario que le afamó.

Mickey Thompson y su esposa fueron asesinados en 1988, prácticamente tres décadas después de que el piloto norteamericano pasara a la historia por pulverizar el récord de velocidad sobre el asfalto de Utah. Tras lograrlo, intentó superarse a sí mismo en dos ocasiones, pero ambos capítulos resultaron ser desdichados y vetaron la proeza.

El mismo año de la consecución de su récord acometió la primera tentativa de mejora, pero una avería la frustró, explica Jalopnik. Y ocho años más tarde, en 1968 con el debut del Challenger II, el contratiempo fue una inoportuna tormenta que impidió probar suerte. Un test fallido que precedió a los 15 años que el vehículo se pasó en el ostracismo guardado en un garaje sin ser usado.

Ahora, el Challenger II ha pasado a la historia 50 después de ser fabricado en la Speed Week 2018. Para oficializar el récord, la prueba requiere que se culminen con éxito sendos intentos en dos días consecutivos, en los que su hijo Danny alcanzó los 718,7 km/h y 725,6 km/h, respectivamente, para una media de 722 km/h y superar los 706 km/h del récord de 2012.

El coche está construido con 68 paneles de aluminio fabricados a mano y atesora dos motores -uno para cada eje- Hemi V8 de nitrógeno seco de 2.500 CV. Una combinación con la que la familia Thompson ha cumplido su sueño y ya forma parte de los anales del automovilismo.