Motor

Li Shufu, el 'jefe' de Volvo Cars que duplica su valor en una década

  • Ocupa el puesto 89 de la lista 'Forbes', con un patrimonio neto de 19.700 millones

Es el mayor accionista del grupo Daimler, así como el fundador de Zhejiang Geely Holding, que controla Lotus o LEVC, el fabricante de los taxis de Londres.

Eric Li (Li Shufu) es el fundador y presidente de Zhejiang Geely Holding Group (Geely), un consorcio automovilístico que no solo controla la compañía homónima, sino que también es el propietario de Volvo Cars, así como el máximo accionista del grupo alemán Daimler, propietario de las marcas Mercedes-Benz y smart, del que controla el 9,69%. La operación, valorada en 7.500 millones de euros, se llevó a cabo en 2018, tras varios años de adquisiciones de otras compañías por parte de su conglomerado.

Y es que la historia de Li Shufu empieza en Taizhou, en la provincia de Zhejiang (oeste de China) en 1963. Sus orígenes son bastante humildes. En una entrevista con Forbes, el magnate asiático reconoció que "vivíamos en una aldea agrícola y nadie podía permitirse comprar un automóvil o volar. No podíamos permitirnos ningún juguete. No podía imaginarme haciendo un coche de verdad".

En la actualidad, Li Shufu ocupa el puesto 89 de la lista Forbes de multimillonarios de todo el mundo, con un patrimonio neto que alcanza los 19.700 millones de dólares (16.979 millones de euros), y el puesto 26 en la lista Forbes de los más ricos de China.

Ya en 2001, la compañía se convirtió en el primer fabricante de vehículos privado de China

Pero la historia de Geely comienza en 1986, cuando Li fundó el grupo como fabricante de piezas de refrigeradores. Seis años más tarde, la compañía abandonó esta industria y se embarcó en el sector de las motocicletas al empezar a fabricar y comercializar este tipo de vehículos en su ciudad natal. No fue hasta 1996 cuando se originó el grupo Geely con el objetivo de reunir todas las empresas. Un año después, Geely entró en la industria automovilística y se creó la compañía Geely Auto, que actualmente es una de las más importantes de China.

Ya en 2001, la compañía se convirtió en el primer fabricante de vehículos privado de China. Y es que hasta ese momento el Gobierno chino no permitía que las empresas privadas produjeran automóviles. En vísperas de la entrada de China en la Organización Mundial del Comercio, a Geely se le otorgó una licencia para la producción de vehículos.

Hubo que esperar a 2003 para que se crease Zhejiang Geely Holding Group, en el que se establecieron todos los negocios dedicados a la industria de la automoción. Un año después, se convertiría en el primer fabricante de vehículos en cotizar en la Bolsa de Valores de Hong Kong.

Salto a Europa

La gran diferencia entre Li y otros socios chinos radica en que mientras que los segundos buscaban distintas alianzas con socios europeos, el fundador del grupo fue a hacerse con la participación de estas compañías.

Por eso, su gran salto al Viejo Continente no llegaría hasta 2010. En ese año, el conglomerado chino adquirió a Ford la totalidad de las acciones de Volvo Cars, una compañía que estaba casi en quiebra, por un montante de 1.341 millones de euros (1.800 millones de dólares).

En febrero de 2020 anunció la intención de fusionar todas las marcas del grupo, dejando claro que se preservaría la actividad por separado de cada una de ellas. Una situación que no se vio nada bien en Suecia ante el temor de que se trasladase la producción del país nórdico a China. Desde entonces, el conglomerado asiático ha invertido en la empresa sueca cerca de 10.000 millones de dólares. Ahora, el grupo ha anunciado que la automovilística sueca cotizará en la Bolsa de Estocolmo con una oferta pública de venta de acciones (OPV), con la que planea recaudar 2.000 millones de euros, 500 millones menos de los previstos inicialmente. Además, la compañía tendrá una capitalización de 15.800 millones.

En 2017, el grupo también adquirió el fabricante malasio Proton, que era el encargado de producir los modelos de lujo Lotus.

Sus últimas incursiones están relacionadas con la industria aeronáutica

Detrás de este éxito en el sector, además de contar con el músculo financiero necesario, se esconde una relación con el actual presidente de China, Xi Jinping. Tal y como contó el profesor de la Universidad China de Hong Kong a BBC Mundo, Willy Lam, "Li se llevaba bien con Xi Jinping cuando este fue secretario general del partido comunista en la provincia de Zhejiang, entre 2002 y 2007".

Previamente, en 2006, el grupo compró por 53 millones de libras una participación del 19,97% en Manganese Bronze Holdings, el propietario de los taxis de Londres, convirtiéndose en el mayor accionista de la empresa. Esta colaboración también implicaba establecer una empresa conjunta para producir y vender los clásicos taxis londinenses en China. En 2013, se hizo con la totalidad de la compañía.

Sus últimas incursiones están relacionadas con la industria aeronáutica. El grupo anunció la construcción de un centro de pruebas y de satélites inteligentes en su ciudad natal, con el objetivo de construir satélites de baja órbita para proporcionar datos más precisos para los vehículos autónomos.

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Comentarios 2

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Asas
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Que alguien me explique como es posible que la UE, ese aquelarre de progres defensores de los derechos humanos, permite que empresas controladas por gobiernos totalitarios comunistas puedan operar dentro de la UE....

Puntuación 14
#1
Woniu
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#1, coge el dinero y corre

Puntuación 1
#2