Motor

Valtteri Bottas se despide de Mercedes con victoria en Turquía, mientras Verstappen vuelve a ser líder

  • Carlos Sainz, que remontó de la decimonovena a la octava plaza, fue nombrado 'Piloto del Día'
  • El que no tuvo su día fue Fernando Alonso, que tras un toque en la salida terminó decimosexto
  • Solo seis puntos separan a Verstappen de Hamilton en un Mundial más que apasionante
Bottas delante de Verstappen, la tónica de un G.P. de Turquía muy pasado por agua.

Valtteri Bottas se llevó la victoria en un mojadísimo Gran Premio de Turquía, que obligó a todos los pilotos a circular siempre con neumáticos de lluvia intermedios. Max Verstappen, con su segundo puesto, arrebata el liderato del Mundial a un Hamilton que solo pudo ser quinto.

La Fórmula 1 es quizá uno de los campeonatos deportivos más injustos. Todos sabemos que rara vez gana el piloto que no tiene el mejor coche. Quizá nos tendríamos que remontar a los trifunfos de nuestro Fernando Alonso, cuando ganó los Mundiales de 2005 y 2006 con un Renault que era muy buen coche, sí, pero estaba a años luz del Ferrari de Michael Schumacher.

Por ello, cuando este año tenemos claro que hay dos coches a la par en el Olimpo del Circo, Mercedes y Red Bull, con dos pilotos extraordinarios a los volantes de sus primeros coches, Lewis Hamilton y Max Verstappen, existen otros condicionantes que pueden decantar la balanza del triunfo de un lado o del otro. Hablamos de los subalternos. De los segundos pilotos. De los escuderos. Como queramos llamarlos, pero hablamos de Valtteri Bottas en Mercedes y de 'Checo' Pérez en Red Bull.

Porque ayer fue la 'carrera de los segundones'. Porque tanto uno como otro prestaron un servicio a sus 'jefes' que no se paga con dinero. Bottas, porque fue el mejor piloto del fin de semana, y ganó en Estambul en la que puede ser su último triunfo con Mercedes, y quién sabe si en su carrera en la Fórmula 1 (recordemos que el año que viene correrá en Alfa Romeo). El finlandés, con su triunfo, restaba siete puntos a Max Verstappen, que hubiera ganado con facilidad de no estar Bottas de por medio. Y con ello, le resta siete puntos al neerlandés en el momento en que más apretado está el Mundial.

Y luego está Sergio 'Checo' Pérez. El mexicano, que ya ha ganado una carrera este curso, ha confirmado más que de sobra que su fichaje por la escuadra austríaca ha resultado todo un acierto. Porque hace equipo, porque es un gran piloto, y porque es plenamente consciente de su papel en el box de los coches azules (ayer blancos en homenaje a Honda, que corre sus últimas carreras en Fórmula 1). Pérez terminó tercero tras Bottas y Verstappen, pero lo más sobresaliente de su actuación fue sin duda su férreo control sobre un Lewis Hamilton que llegó a desesperarse detrás del mexicano, que pudo frenar al heptacampeón mundial, como hizo Fernando Alonso hace unas cuantas carreras. Una vez más, Hamilton, del que nadie duda que es uno de los mejores pilotos de la historia, vuelve a perder una lucha con un piloto y un coche con nivel parejo. Recordemos que la mayoría de sus siete Mundiales fueron un paseo triunfal casi sin competencia.

Aunque la gran protagonista de la carrera en Turquía fue la lluvia, en forma de 'txirimiri' sin fuerza pero sin pausa, que obligó a estrujarse los sesos a los estrategas de cada equipo en relación a la elección de neumáticos. Al final, hubo que correr toda la prueba con gomas de lluvia intermedia, una situación poco habitual, que unos gestionaron mejor que otros. El que peor lo hizo fue, precisamente, Lewis Hamilton, que salió en undécima posición por cambio de motor, pero que aún así bien pudo haber quedado mucho mejor. Pero ya sabemos que el talón de Aquiles del británico es la gestión de los neumáticos (y eso que ya no es el desastre que era en sus primeras carreras), pero al final, por culpa de sus degradadas gomas, no pudo ni con Pérez y ni siquiera con Leclerc, que consiguió un meritorio cuarto puesto para Ferrari.

A Carlos Sainz le tocó ayer partir de la cola del pelotón para lograr un meritorio octavo puesto, 11 por delante de su 19º en parrilla.

Sainz, una máquina de adelantar

Y hablando de Ferrari, hay que destacar la carrera de Carlos Sainz, el 'mejor escalador' en la parrilla de ayer, pues partió en decimonovena posición, también por un cambio de motor, y terminó once puestos más arriba, en una carrera con un continuo 'partido a partido', adelantamiento a adelantamiento, bajo la suave y pertinaz lluvia. El madrileño, que fue nombrado 'Piloto del día', está firmando sin duda una gran temporada en el Cavallino, ya que a estas altura del Campeonato, tras 16 carreras disputadas, y con solo cinco (o seis) citas por delante, Sainz sigue por delante de su compañero Leclerc en la clasificación, sexto y séptimo, aunque solo sea por medio punto de ventajas (116,5 a 116). Y eso que Leclerc cuenta siempre con el nuevo material y desarrollo antes que Sainz. Y no hablemos ya de los 'sospechosos' sempiternos problemas del madrileño a la hora de parar en boxes, donde siempre siempre siempre los mecánicos se encuentran con algún 'problema'. Ayer, sin ir más lejos, perdió más de seis segundos en una parada.

El trompo en la primera curva que echó por tierra las muchas perspectivas de Fernando Alonso en Turquía.

Alonso, condenado por un trompo

En el otro lado de la actuación española, y por una vez, sobre Fernando Alonso tenemos que escribir en negativo. Porque, aunque el asturiano salía en su mejor posición de parrilla en años, quinto, pocos metros delante de la línea de salida su carrera se fue al garete, al ser tocado por uno de los pilotos calificados como 'peligrosos' en la parrilla, el francés de AlphaTauri Pierre Gasly, lo que provocó un trompo en el Alpine 14, sin impacto, pero sí con la consiguiente pérdida de puestos y la condena a bregar toda una carrera en mojado en la cola del pelotón. El francés fue sancionado con cinco segundos por dicha acción, exactamente el mismo castigo que sufrió el propio Alonso con una acción parecida con Mick Schumacher, fruto sin duda de la rabia del bicampeón mundial ante la oportunidad perdida.

Y, en resumen, el Mundial está más precioso que nunca. Allá en lo alto de la clasificación los dos gallos siguen intercambiándose el liderato carrera tras carrera. Y la cresta que dominará, al menos las dos próximas semanas, en las que el Circo cruza el charco para correr en Estados Unidos, es Max Verstappen, que su segundo puesto de ayer, pero sobre todo ayudado por el quinto de Hamilton, le saca seis puntos en lo alto de la tabla (262,5 por 256,5). Lo dicho, el Circuito de las Américas de Austin (Texas) será la próxima cita del Mundial más apasionante de los últimos años.

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