Motor

El 'caravaning' retrasa a 2023 la recuperación de las matriculaciones

  • El sector empeora sus previsiones para este año por la falta de semiconductores
  • La escasez de chips alarga los plazos de entrega de diez meses a más de un año
Autocaravana en un entorno rural. Foto: Aseicar

El sector del caravaning fue uno de los pocos que lograron sobrevivir a la embestida provocada por la pandemia en 2020. De hecho, las matriculaciones de este tipo de vehículos el pasado año apenas registraron una caída del 5% en comparación con 2019.

Ahora bien, las previsiones de venta que el sector tenía para 2021 se han venido abajo debido a la escasez mundial de semiconductores. No obstante, el pasado mes de junio las matriculaciones de autocaravanas se incrementaron un 4,4% en tasa interanual, mientras que las entregas de caravanas el pasado mes aumentaron un 19,2% en comparación con el mismo mes del ejercicio anterior. Por su parte, las matriculaciones de campers han registrado en junio una caída del 11,3% en tasa interanual.

Si el año empezó con una previsiones de crecimiento, la realidad del sector se ha dado la vuelta debido a la falta de chips. El vicepresidente y vocal de la asociación española de la industria y comercio del caravaning (Aseicar), Ramón Terradellas, explica a este periódico que "nos encontramos con problemas de suministros, tanto a nivel de chasis como de componentes. Aunque la demanda continúa fuerte y con claros signos de ascendencia se nos hace difícil poderla atender como también ocurre en el sector de las bicicletas". Por ello, desde Aseicar aseguran que hasta 2023 no se podrán superar las cifras registradas en 2019. El propio Terradellas reconoce que "el año que viene lo vemos muy complicado, ya que nos movemos con una previsión de que en 18 meses todo volverá a la normalidad. Esta crisis sobrevenida de los semiconductores nos ha llevado a esta situación y no tiene un fácil arreglo y se ve con dificultades de superarla". A todo ello hay que sumarle el alza de los precios de las materias primas y su desabastecimiento, algo que el vicepresidente de Aseicar define como una "situación un poco anormal".

Preguntado por la previsión que manejan de cara al presente ejercicio, el directivo asegura que "hay una gran incertidumbre sobre qué va a ocurrir con los parones de producción. Este año se debería cerrar en positivo, aunque puede ser difícil ya que no tenemos el producto suficiente para abastecer lo que nos demanda el mercado. En estos momentos, pesa como una gran losa en nuestro sector. Prevemos una caída del 10% debido única y exclusivamente a la falta de servicio tanto de chasis como de carroceros".

El propio Terradellas reconoce que al sector del caravaning le afectan dos tipos de fabricantes; por un lado, los fabricantes de vehículos; y, por otro, el de los carroceros. Debido a esta situación, el sector trabaja con unos plazos de entrega más elevados que el sector de la automoción -en torno a los nueve o diez meses-. Plazos que se han visto todavía más elevados debido a la falta de chips. "En estos momentos, es difícil que un productor, si se le pide un determinado producto con determinadas características pueda tener un plazo inferior al año", apunta Terradellas.

Falta de infraestructruras

Otro problemal que se enfrenta el sector es el de la falta de infraestructuras para atender la demanda. Ante esta situación, Terradellas asegura que "España está preparada para atender la demanda del campista, en lo que a campings se refiere". No así en lo referente al tema de la autocaravana. Para solventar este problema, el directivo opina que "cuando hay países que van en franca ventaja con respecto al nuestro, lo que hay que hacer es copiar lo que ocurre en esos países. No hace falta inventar. Inventar es necesario cuando nadie ha hecho algo en primera parte. El mundo del autocaravanismo ya está muy desarrollado en los países del centro de Europa y lo que hay que hacer es copiar lo que tienen en ellos".

Por ello, Terradellas no descarta que este año se vuelvan a producir aglomeraciones en determinados puntos, tal y como ocurrió el año pasado. Desde Aseicar afirman que en España faltan áreas dedicadas a las autocaravanas. Y es que España ha pasado en diez años de contar con 183 áreas a las 1.000 que tiene en la actualidad. Según datos de la asociación, este verano se necesitarían unas 2.000 áreas más para dar servicio a los 150.000 autocaravanistas que se desplazarán por nuestras carreteras. Si se compara las áreas que tiene España con la de los vecinos europeos, salimos mal parados. Y es que países como Francia cuentan con 7.500 áreas, mientras que Alemania e Italia disponen de 5.700 y 4.800, respectivamente.

Incertidumbre sobre cómo irá el verano

El aumento de la incidencia acumulada sobre los casos de Covid-19 en España también ha provocado incertidumbre sobre cómo se desarrollará el verano, la temporada alta para el sector. "En un principio, esta temporada se preveía muy buena, con una gran capacidad para el alquiler y la compra y estos días estamos viendo una serie de nubarrones que, de momento, es una amenaza, pero que es fácil que se convierta en una realidad no deseada", reconoce el vicepresidente de Aseicar.

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