Motor

Los accionistas de PSA y FCA aprueban la fusión del que será el cuarto fabricante mundial de vehículos

  • La fusión generará unas sinergias anuales de 5.000 millones de euros

Los accionistas de los grupos automovilísticos PSA y FCA han aprobado la fusión de ambos consorcios que dará lugar al cuarto mayor fabricante de vehículos, que se completará el próximo 16 de enero y se denominará Stellantis.

En el caso de los accionistas de PSA, que agrupa a las marcas Peugeot, Citroën, DS y Opel / Vauxhall, la junta aprobó con el 99,5% de los votos la fusión con el conglomerado italoamericano.  

El presidente de PSA, que también será el consejero delegado de Stellantis los próximos cinco años, Carlos Tavares, destacó en la junta extraordinaria de accionistas que se celebró a través de una videoconferencia, que "estamos listos para esta fusión, para esta creación de valor, para pasar a la siguiente etapa de esta fabulosa historia".  

Tavares insistió en que el objetivo de los 5.000 millones de euros de sinergias anuales gracias a la concentración "será la primera prioridad de la dirección de Stellantis".  

"Seremos más fuertes juntos que separados, en primer lugar porque Stellantis nos aporta una gran complementariedad" en términos geográficos y tecnológicos y porque se sumarán las inversiones en investigación y desarrollo.  

Los accionistas de FCA, por su parte, aprobaron con el 99,1% de los votos del capital presente la fusión con el francés PSA para crear Stellantis.

El consorcio automovilístico italoamericano aglutina las marcas Abarth, Alfa Romeo, Chrysler, Dodge, Fiat, Jeep, Lancia, Maserati y Ram.

Este gigante automovilístico será el cuarto fabricante mundial por volumen de ventas, por detrás de Volkswagen, Toyota y la alianza Renault-Nissan-Mitsubisthi.  

"Es una fusión histórica", describió el presidente de Fiat Chrysler, John Elkann, en su discurso al inicio de la junta de accionistas del grupo italiano, que ha quintuplicado su valor en los últimos diez años.  

"Stellantis es una unión de dos socios con ideas afines, que se unen para construir algo único y grandioso, una combinación de dos empresas que han demostrado una extraordinaria capacidad de resistencia e ingenio" y que ahora "están mostrando la previsión de combinar sus fortalezas para abordar los desafíos globales" a los que se enfrenta la industria automovilística, destacó Elkann.

Hasta 14 marcas distintas

El nuevo grupo nacido tras la fusión tendrá sede en Holanda, pero continuará cotizando en las bolsas de París, Milán y Nueva York; y generará unas sinergias estimadas en 5.000 millones de euros al año. Además, contará con más de 400.000 empleados y una capitalización bursátil de más de 40.000 millones de euros.  

Por volumen de negocio, será el tercer fabricante mundial de automóviles, con 167.000 millones de euros, en base a cifras de 2019 (FCA tuvo una facturación de unos 108.000 millones de euros y PSA de unos 59.000 millones de euros, excluyendo Faurecia).

En total, la fusión contará con 14 marcas, algunas de las cuales no tienen penetración en Europa, la segunda región más importante por detrás de Asia, mientras que otras han reducido su cuota de mercado en los últimos años.

Tal es el caso de la italiana Fiat. Si en 2019 Fiat tuvo una cuota de mercado en Europa del 4,2%, entre enero y noviembre de 2020 esta cuota se situó en el 3,4%. En España, la cuota de la automovilística italiana ha pasado del 3,7% en 2019 al 3,3% en 2020.

FCA distribuirá 2.900 millones a los accionistas

FCA anunció que el consejo de administración ha aprobado un dividendo especial condicional de 1,84 euros por acción, correspondiente a una dividendo total de aproximadamente 2.900 millones de euros, que pagará a los tenedores de acciones ordinarias del grupo italoamericano registradas al cierre de operaciones el viernes 15 de enero de 2021.

El grupo confirmó que el pago de este dividendo se realizará después del cierre de la fusión con PSA.

comentariosforum0WhatsAppWhatsAppFacebookFacebookTwitterTwitterLinkedinlinkedin
forum Comentarios 0
Deja tu comentario
elEconomista no se hace responsable de las opiniones expresadas en los comentarios y los mismos no constituyen la opinión de elEconomista. No obstante, elEconomista no tiene obligación de controlar la utilización de éstos por los usuarios y no garantiza que se haga un uso diligente o prudente de los mismos. Tampoco tiene la obligación de verificar y no verifica la identidad de los usuarios, ni la veracidad, vigencia, exhaustividad y/o autenticidad de los datos que los usuarios proporcionan y excluye cualquier responsabilidad por los daños y perjuicios de toda naturaleza que pudieran deberse a la utilización de los mismos o que puedan deberse a la ilicitud, carácter lesivo, falta de veracidad, vigencia, exhaustividad y/o autenticidad de la información proporcionada.