Motor

Subaru BRZ Special Edition: serie limitada a 20 unidades

Subaru acaba de lanzar al mercado una edición limitada a 20 unidades de su genuino deportivo de tracción trasera. El BRZ Special Edition incorpora una serie de aditivos estéticos y ciertas mejoras en el apartado de chasis, que lo hacen aún más deseable.

El BRZ nació hace ya algunos años fruto de un acuerdo entre Subaru y Toyota (el GT 86 es su hermano gemelo) como una apuesta valiente en plena era del downsizing y con una industria del automóvil que ya empezaba a vislumbrar un panorama cambiante. Así fue como pudimos -y podemos aún- disfrutar de este deportivo sencillo y puro, con cierto sabor a décadas pasadas, desprovisto de todo tipo de artificio y centrado en ofrecer la mejor experiencia posible.

Es, quizá, uno de los últimos coletazos de la conducción analógica (aunque no renuncia a la tecnología exigible a cualquier modelo actual). Todo en el BRZ, desde la suspensión hasta la dirección, pasando por la frenada, el tacto del cambio manual o incluso la manera en la que se comunican ambos ejes, está diseñado para conseguir esa sensación de fusión entre hombre y máquina que tanto satisface a quien de verdad disfruta con un volante entre las manos. Es el claro ejemplo de que no hace falta una potencia exagerada ni una gran complejidad técnica para hacer un producto redondo y bien afinado.

En cualquier caso, el Subaru BRZ es un coche de nicho que busca un tipo de cliente muy concreto. Lo contábamos en esta prueba cuando pasó por nuestras manos una unidad hace ya algún tiempo. Y es precisamente en él en quien ha pensado Subaru a la hora de lanzar esta edición limitada con sabor a despedida. Con el ciclo de vida de esta primera generación ya bastante avanzado, el deportivo se viste con sus mejores galas para acabar en el garaje de solo 20 afortunados.

Las claves de la edición especial

El Subaru BRZ Special Edition incorpora una serie de elementos distintivos. En la vista exterior destacan las llantas de 17 pulgadas, la antena, el alerón y las carcasas de los retrovisores, todos ellos en color negro. En cuanto a las pinturas de carrocería, son las mismas que las de cualquier otra versión de la gama.

En el interior, la nota distintiva la ponen los asientos bitono para conductor y pasajero tapizados en Alcántara negra y cuero color canela. Colores que también figuran en los paneles de las puertas y en las costuras de contraste que resaltan en los asientos traseros, el volante, el salpicadero, la palanca de cambios y el cuadro de mandos.

En el apartado dinámico, este BRZ recibe unos nuevos amortiguadores SACHS que elevan un punto la deportividad, mientras mantiene el motor bóxer atmosférico de 2 litros y 200 CV asociado al eficaz cambio manual de seis velocidades.

El precio del BRZ Special Edition es el mismo que la versión Executive del actual BRZ, es decir, 32.900 euros incluyendo la campaña comercial actual de 1.250 euros -pintura metalizada excluida, cuyo precio es de 550 euros salvo en el color Pure Red-. La versión Sport de acceso a la gama se mantiene en 31.200 euros.

WhatsAppWhatsApp
FacebookFacebook
TwitterTwitter
Linkedinlinkedin
emailemail
imprimirprint
comentariosforum0