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La Universidad de Zaragoza pone a disposición de los ciudadanos las joyas de su Biblioteca

  • La Universidad ha albergado colecciones de libros desde su origen
Zaragoza

El presidente del Gobierno de Aragón, Javier Lambán, y el rector de la Universidad de Zaragoza, José Antonio Mayoral, han visitado este viernes los nuevos espacios de la biblioteca de la institución académica en el Edificio Paraninfo, que alberga joyas bibliográficas que están a disposición de todos los aragoneses.

Con estas instalaciones, que darán servicio a la Biblioteca General y al Archivo Histórico, finaliza el acondicionamiento del emblemático edificio universitario tras su rehabilitación en 2008. En el recorrido han participado también la consejera de Innovación, Investigación y Universidad del Ejecutivo aragonés, Pilar Alegría, y el vicerrector de Política Científica, Luis Miguel García Vinuesa.

En declaraciones a los medios de comunicación, el rector ha resaltado que estos nuevos espacios beneficiarán "más que a la universidad, a la sociedad aragonesa y a todos los investigadores" y ha asegurado que tanto en patrimonio bibliográfico, como en investigadores "tenemos un nivel comparable a las mejores universidades de España y desde luego entre las mejores de la antigua Europa".

Ha observado que cuando finalizó la obra en el edificio Paraninfo, la recuperación de los espacios de la Biblioteca "era la tarea que quedaba pendiente" para unificar el fondo de consulta y que los investigadores pudieran acceder a "las joyas que guarda la Universidad de Zaragoza". Por ello, hoy "es un día de celebración auténtica, estoy muy contento", ha manifestado el rector.

Mayoral ha destacado que "esto es fruto de un esfuerzo común" para ofrecer a la ciudadanía los fondos de la universidad que tienen "un valor incalculable y que están al alcance de todos para investigar, para mejorar y para conocer mejor nuestro pasado, que es la manera de preparar mejor nuestro futuro".

Como ejemplo de los recursos que se pueden encontrar en estas dependencias, el rector ha mencionado una edición de los grabados de Francisco de Goya que "es realmente bonita, una edición manuscrita que fue impresa por él con alguna peculiaridad". "Tenemos también algunos incunables, primeras impresiones, tenemos el expediente de Ramón y Cajal, de José Martí, tenemos el documento de Ramón Pignatelli cuando pidió entrar a la universidad, solicitando una disculpa de los dos años que hacía falta para tener el título". DOCE AÑOS FUERA

"Todo esto está archivado y guardado aquí, esto es historia nuestra, de todos nosotros, y creo que se tiene que conocer que esto está aquí, que se puede trabajar con ellos en una sala para investigadores, en una sala para ciudadanos, que se pueden consultar muchas cosas que están ya digitalizadas", ha observado, al indicar que aún quedan por restaurar algunos documentos, pero "seguiremos mejorando estos espacios y algunas de las obras que necesitan un poquito más de trabajo".

Las colecciones históricas y patrimoniales de la Universidad de Zaragoza tuvieron que abandonar el edificio Paraninfo en 2006 para poder acometer la reforma integral del edificio. Entonces fueron repartidas entre diferentes ubicaciones hasta que una inversión cercana a los 400.000 euros, con fondos Feder, ha permitido el retorno de estos bienes.

Se han habilitado "estanterías preparadas para ellos, espacios protegidos, controlados de la humedad", en un entorno "muy bonito", ha apreciado el rector, para destacar la labor del personal de Bibliotecas que "ha sabido diseñar todo para que esté bien guardado, a buen recaudo y en unas condiciones de temperatura, humedad y ambiente que permitan su conservación". 

Por su parte, el presidente aragonés, Javier Lambán, ha elogiado a la Universidad de Zaragoza, una institución "hacendosa, de prestigio y que sirve con lealtad, con fidelidad y con entusiasmo a la sociedad aragonesa", poniendo a disposición de los ciudadanos un Archivo y Biblioteca "de magnitud".

Lambán ha apuntado que el Ejecutivo aragonés, a través de la Consejería de Pilar Alegría, "ha venido situando entre sus prioridades desde el año 2015 recuperar una relaciones fructíferas con la universidad, ayudarle desde el punto de vista económico e institucional a desarrollar su altísima misión".

Así, en estos años "hemos recuperado programas de inversión, el más importante de todos las obras en la Facultad de Filosofía, pero también programas anuales que han incluido por ejemplo dotaciones económicas para esta magnífica recuperación de espacios", así como se han multiplicado por diez las becas.

"Todo ello no ha sido sino una labor de apoyo y de acompañamiento a quienes cabe felicitar por ser los verdaderos protagonistas, al equipo rectoral, a los profesores, al personal, a los técnicos de la Biblioteca y del Archivo", ha dicho Lambán, al afirmar que se siente "orgulloso" de que Aragón cuente con estos profesionales. En esta legislatura, "de pocas cosas estamos tan orgullosos como de haber colaborado con la Universidad pública de Zaragoza", ha remarcado Lambán.

Respecto a la visita a estos renovados espacios, el presidente ha relatado que lo que más le ha llamado la atención de estos documentos con "descomunal relevancia" son el expediente de José Martí, los dibujos de Ramón y Cajal, la solicitud de Ramón Pignatelli "para adelantar el acceso a la universidad, lo que denota que era un hombre de un talento absolutamente inusual".

También, "ver la primera edición del primer libro editado en Zaragoza en 1475, que es tanto como decir el primer libro editado en Aragón; una primera edición de Ibarra del Quijote, uno de los primeros ejemplares de la edición de Ibarra que se hizo en el siglo XVIII; hay incunables y ediciones desde el siglo XVI cuando se funda la universidad que hacen las delicias de cualquiera que tenga una mínima sensibilidad histórica y bibliográfica". 

De este modo, en la Sala de Investigadores del Paraninfo el presidente, el rector y el resto de autoridades han tenido oportunidad de contemplar el álbum de Anatomía de Santiago Ramón y Cajal; los Caprichos de Goya; un ejemplar del Quijote del siglo XVIII; el Manipulus Curatorum, primer libro impreso en Zaragoza, en 1475; un libro de Gestis o el expediente académico de Ramón y Cajal.

Han finalizado su visita en la antigua Sala de Lectura que, aprovechando la ocasión, se ha bautizado como Sala Jorge Coci, en honor del gran impresor del siglo XVI, afincado en Zaragoza, del que la Biblioteca conserva 40 obras de gran valor, algunas de ellas expuestas en la exposición que ahora alberga, titulada 'Imprenta: textos y géneros medievales'. El recorrido ha incluido también el Archivo Histórico, el fondo histórico, la sala de revistas y la zona de servicios centrales.

La Universidad ha albergado colecciones de libros desde su origen, en 1542, si bien no se encuentran referencias documentales sobre la propia biblioteca hasta el siglo XVIII. En la actualidad alberga más de un millón de libros, de los que casi un 9 por ciento son electrónicos y 405 incunables. Recientemente, su repositorio de acceso abierto, Zaguán, alcanzó el millar de tesis doctorales.

La Biblioteca de la Universidad de Zaragoza invierte anualmente 2,5 millones de euros en recursos de información para los estudiantes e investigadores. Su estructura se adapta a la de la propia universidad, muy descentralizada, y cuenta con 22 puntos de servicio repartidos en 15 centros y siete campus, a su vez, distribuidos en las tres provincias de la Comunidad autónoma de Aragón.

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