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Dositeo Amoedo: "La educación financiera se trata más de hábitos y actitudes que de conocimiento profundos en finanzas"

  • La educación financiera de calidad nos enseña sobre todo a saber que tenemos que hacer nosotros y con quien tenemos que aconsejarnos
Madrid

Según un informe de la fundación PwC, España se encuentra a la cola en cuanto a educación financiera con una puntuación de 30 sobre 100, lejos de los países punteros en la materia como Reino Unido o los Países Bajos. Esto es un problema, ya que hay otro estudio de la CNMV que afirma que las personas con mejor educación financiera ahorran más y toman mejores decisiones con su dinero. Dositeo Amoedo, presidente de la Asociación de Educadores y Planificadores Financieros, comenta la importancia de ofrecer una educación financiera de calidad, orientándola hacia las habilidades y la ayuda de educadores financieros profesionales para mejorar los resultados obtenidos hasta la fecha en educación financiera.

¿Es necesaria la educación financiera en el colegio?

Nosotros pensamos que es fundamental. En los colegios se enseñan muchas materias importantes, y según el Ministerio de Educación, a la educación financiera se dedica a la semana 2,8 horas de media (aprox. 10% del tiempo semanal), que se imparte de forma transversal. Pues bien, según el informe de PISA "el tiempo que pasan los estudiantes expuestos al contenido de una materia es clave para el aprendizaje de esta", por tanto, hay una clara correlación entre las horas de dedicación y los resultados, como también refleja el informe de la fundación PWC, mencionado al inicio.

Todos sabemos que los resultados que se vienen obteniendo en educación financiera no son satisfactorios, creemos que algo más habría que hacer, o hacerlo de forma diferente, porque a lo mejor el problema está en cómo se tiene estructurada esta formación en nuestro sistema educativo.

Por ejemplo, las materias relacionadas con la economía y empresa a partir de la enseñanza secundaria son opcionales, cuando deberían ser obligatorias.

Nosotros creemos que debería impartirse una asignatura de economía personal desde primaria hasta el bachillerato, con un enfoque hacia la vida real, una asignatura práctica por encima de todo, para que el día de mañana, cuando estos alumnos se conviertan en personas que tengan que empezar a administrarse lo hagan de forma consciente, eficiente y responsable consigo mismas y con la comunidad.

¿Cómo ayuda la educación financiera en el día a día de una persona?

El dinero forma parte de nuestro día a día, ya sea con el cobro de una nómina o prestación, gastos, pago de créditos, uso de tarjetas, etc. Por ello, tener conocimientos y habilidades sobre su uso nos puede cambiar la vida. La educación financiera nos confiere una ventaja a la hora de planificar nuestra economía, nuestros proyectos futuros o nuestro nivel de vida presente. Puede ser que nos encontremos en un buen momento para pedir un préstamo con el objetivo de iniciar un negocio, o que queramos disfrutar de unas vacaciones o el viaje soñado, ahorrar e invertir para comprarnos una casa cuanto antes, darles a nuestros hijos la educación que les permita tener oportunidades en el mercado laboral, etc.

Por ejemplo, la educación financiera nos enseña cada día que no basta con tener una motivación de ahorro para alcanzar los objetivos personales o familiares, se necesita un sistema de autocontrol del gasto para conseguir resultados, y esto se logra realizando un plan financiero, y para hacerlo antes hay que tener los conocimientos y habilidades para planificar, y ésta es la educación financiera que nos ayuda, la educación financiera útil, la que todos deberíamos haber recibido.

Investigaciones a nivel internacional, como la realizada por los profesores J. Ameriks, A. Caplin, J. Leahy, en el estudio titulado "La acumulación de riqueza y la propensión a planificar", publicado en 2003 han demostrado que las familias que planifican consiguen aumentar su riqueza de media un 20% al año.

¿Es necesario tener estudios superiores para entender los conocimientos de la educación financiera?

Ciertamente no, ya que la educación financiera se trata más de hábitos y actitudes que de conocimiento profundos sobre finanzas. La educación financiera no es hacer un master, un curso de gestión del patrimonio, tampoco un seminario o taller sobre bolsa o criptomonedas, y menos comprarnos un libro sobre cómo hacernos ricos, es otra cosa, y esto es importante que se trasmita a los ciudadanos.

"La educación financiera, definida por la OCDE y por la Norma Técnica de Calidad UNI 11.402 de educación financiera de los ciudadanos dice que es la actividad cuya finalidad es hacer adquirir a los ciudadanos conocimientos, habilidades y actitud que le permita alcanzar sus objetivos vitales personales y de su familia, definidos en el completo ciclo de vida y en función de sus prioridades".

La educación financiera que tenemos que entender, y que de verdad nos va a ser útil para mejorar nuestra calidad de vida es aquella que se ocupa de ayudarnos a saber como lograr nuestros objetivos vitales, cómo gestionar nuestros ingresos de forma eficiente, cómo elegir productos financieros de calidad, y como saber con qué profesionales aconsejarnos.

En definitiva, la educación financiera no consiste en hacernos expertos en finanzas, para eso ya están los profesionales, ni en "automedicarnos" con el riesgo que eso conlleva, la educación financiera de calidad nos enseña sobre todo a saber que tenemos que hacer nosotros y con quien tenemos que aconsejarnos.

¿Cuál es el objetivo de la educación financiera?

El objetivo principal de la educación financiera es que los usuarios adquieran hábitos correctos con el dinero, planifiquen, conozcan las tipologías de productos que les pueden ser útiles y aprendan a relacionarse con los intermediarios financieros. Con ello se consigue que el ciudadano adquiera conocimientos, habilidades y actitudes que le permiten alcanzar sus objetivos vitales personales y de su familia, definidos en el completo ciclo de vida y en función de sus prioridades.

¿Por qué se le concede hoy tanta importancia a la educación financiera en todo el mundo?

Gran parte de la sociedad se ha dado cuenta de que es importante controlar el dinero del que dispones, tus gastos, cómo poder invertir para generar ingresos pasivos, etc. Más aún en esta época de incertidumbre que atravesamos ahora mismo después de la pandemia, con la inflación que azota al mundo entero y con lo cambiante que son los productos financieros o las opciones de inversión. Al ser una economía globalizada, son más los valores y agentes que interfieren en cada mercado y de qué manera se comporta el mismo, incidiendo hasta en el aumento de precio de un determinado producto o servicio.

¿La población más joven tiene que tener más formación en este tema?

Sin duda alguna, es algo en lo que tenemos que mejorar de cara al futuro. Tener educación financiera les tiene que ayudar en el futuro a gestionar su dinero con criterio y tomar las decisiones económicas adecuadas. También les tiene que ayudar a evitar fraudes y estafas, y sobre todo gestionar de forma eficiente sus primeros ingresos para conseguir cuanto antes sus objetivos, los que sean.

No hay que olvidar que los padres tienen una responsabilidad muy grande a la hora de educar a los hijos en los hábitos correctos, y dentro de estos están los hábitos con el dinero, al final los hijos aprenden de sus padres, sobre todo.

Nosotros pedimos que la educación financiera en la enseñanza se coordine con los padres y que ellos participen de forma activa.

Nosotros realizamos un programa de educación financiera en los colegios llamada yowelfare kids, junior y teen (infantil, primaria, secundaria), pues bien, este programa contempla actividades para los niños y actividades con los padres, para que ellos en casa practiquen con los hijos tales actividades.

¿Cómo es actualmente la educación financiera en España?

Según los últimos datos de los que disponemos, estamos por debajo de la media mundial, de acuerdo al informe Pisa de 2015 y lejos de los países punteros en esta materia, también en el mundo, no solo en Europa. España se encuentra en una puntuación de 30 sobre 100 en esta materia en el último informe de la Fundación PwC, por detrás de otros países europeos como Reino Unido o los Países Bajos que tienen 70 y 50 respectivamente.

En resumen, aún hay mucho por hacer y enseñar sobre educación financiera en nuestro país, por el bien de la población. Las instituciones deberían de tomar cartas en el asunto y fomentar una educación financiera pública de calidad en los colegios e institutos y en la universidad. La participación de las empresas es clave, hay que introducir programas de educación financiera para los trabajadores, esto nos permitiría acelerar el proceso y conseguir resultados mucho más rápido entre los adultos.

Nosotros estamos contactando con las empresas de las localidades donde tenemos educadores financieros, para que nos ayuden, porque tenemos el objetivo de poner al lado de cada familia española un educador financiero, para que les ayude con su planificación financiera y con su educación financiera, y las empresas son un lugar estratégico para llegar cuanto antes al cabeza de familia. Hemos creado un programa de educación financiera, llamado yowelfare, basado en normas técnicas de calidad sobre educación financiera y planificación financiera personal, que se divide en dos fases, la primera fase es de educación financiera y elaboración del plan financiero personal, y una segunda fase que consiste en crear hábitos, en ayudar al usuario a realizar las actividades que de verdad le van ayudar a conseguir resultados.

¿La educación financiera podría evitar ser víctima de estafas y ciberestafas?

Es una de las ventajas que tiene tener conocimientos sobre el dinero y su uso. Poder identificar rápidamente una estafa bancaria por condiciones incongruentes, ayuda a tener más cuidado en internet con el dinero y nuestros datos, y no solo para eso. También permitirá saber qué producto financiero es el mejor para nosotros, o si un banco o una empresa de crédito o préstamos nos está imponiendo cláusulas abusivas, etc. 

Es necesario tener conocimientos básicos sobre tecnología para comprender los mecanismos de las ciberestafas.

En general, tener este tipo de información ayuda a cuidar mejor nuestro dinero y no aceptar condiciones que sabemos que no nos son favorables, así como a identificar mejor los intentos de estafa, tanto en la vida como en internet.

¿La educación financiera puede generar correctos hábitos de ahorro?

El principal resultado de la educación financiera de calidad es que genera hábitos correctos, genera beneficios al ciudadano sobre todo a largo plazo, como explicaba en preguntas anteriores, y para no repetirme, el usuario, si quiere adquirir educación financiera de calidad que le produzca beneficios, entendiendo por beneficios que le ayude a mejorar su calidad de vida y la de su familia en el presente y en el futuro, tiene que prestar atención a qué educación financiera le ofrecen, porque la educación financiera es un tema que está muy de moda, y no toda la educación financiera que se ofrece, sobre todo a través de internet, le produce beneficios al ciudadano. En particular hay que tener mucho cuidado con la que nos ofrecen gratuita, o por personas o empresas que disfrazan de educación financiera la venta de cursos para comercializar sus productos.

Nuestro consejo es que se pida garantías de calidad a quién nos ofrezca educación financiera, informarnos si cumple con las normas técnicas de calidad sobre educación financiera, si la persona que la imparte tiene certificación profesional, si tiene algún tipo de conflicto de interés, y si presta sus servicios con un contrato por escrito donde se recoge su cualificación profesional, metodología y herramientas que utiliza.

¿Cuáles serían las claves para empezar a tener una buena educación financiera?

Conciencia, lo primero es concienciarnos que necesitamos tener educación financiera, educación financiera de calidad. No necesita tener más educación financiera quien tiene menos, quien gana menos, en absoluto, la educación financiera es como la salud, es la persona la que tiene que cuidar su salud, es la persona la que tiene que cuidar su educación financiera, por tanto, todos hemos de tener educación financiera al margen de nuestro nivel de ingresos o nivel de patrimonio.

En segundo lugar, mirarnos a nosotros mismos y preguntarnos si estamos gestionando todo lo bien que deberíamos nuestras finanzas personales, y si la respuesta es que se puede mejorar, entonces contactar con un educador financiero profesional y ocuparnos de esas áreas de mejora.

Entiendo que en este punto la pregunta que la gente se hará es ¿y yo como sé si lo estoy haciendo bien o tengo cosas que mejorar, hábitos que mejorar?, pues haciéndonos las siguientes preguntas:

¿sé cuáles son los puntos fuertes y débiles de mi economía personal o familiar?

¿sé cómo definir los objetivos vitales?

¿sé cómo precisar la situación económica y financiera de mi familia?

¿sé cómo maximizar el ahorro?

¿sé cómo estabilizar la situación económica en el año?

¿sé cómo planificar la protección, la jubilación, la inversión y el endeudamiento?

¿sé cómo valorar la calidad de los productos financieros que me ofrecen los intermediarios?

¿sé buscar ayuda y con qué profesionales aconsejarme?

Si alguna de las respuestas genera dudas el siguiente paso es contactar con un educador financiero profesional y ponerse manos a la obra, en nuestra asociación tenemos a disposición de los ciudadanos más de 250 educadores financieros certificados repartidos por toda España y que se puede contactar con ellos a través de nuestra web 

Y, para terminar, invitar a todos aquellos que hayan llegado hasta aquí leyendo esta entrevista y se queden reflexionando si la actividad de educador financiero de calidad podría ser su profesión o una herramienta que le ayude a mejorar la calidad en la relación con sus clientes si se dedican a la venta de productos financieros o de seguros.

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