Ecoaula

¿La pandemia nos ha vuelto globales?

Imagen: Dreamstime.
Barcelona

En mis clases de Comunicación Global en Blanquerna-URL han participado profesores visitantes de Estados Unidos, Nueva Zelanda, Malasia, Italia, Lituania... Y es que la pandemia del Covid-19 ha llevado en sí retos y oportunidades. Una de las ventajas del confinamiento es que muchas empresas y organizaciones se han vuelto más globales en lo social, lo político y lo económico. Vivimos en un mundo más diverso y multicultural, en una sociedad políticamente estructurada, para vencer los contagios y con retos económicos asociados más que nunca a los principios de sostenibilidad. Pero ¿cuáles son las razones principales que conllevan a una concepción más global del mundo?

Vivimos en un mundo donde los medios digitales ya no tienen fronteras, más que las que se establecen por afinidades e intereses sociales y personales. La sensibilidad social crece, así como los valores de convivencia, que son justamente aquellos de los que carecemos por el aislamiento. Exigimos a las empresas una mayor sensibilidad en temas relacionados con la sostenibilidad para proteger un planeta que hemos visto al límite.

Vemos cómo las empresas tienen un papel activo en lo que se refiere a la preservación del bien común y han ampliado los proyectos de responsabilidad social corporativa, hecho que ha amplificado los proyectos y ha potenciado una mayor colaboración entre la empresa y la Administración pública. Es evidente que existe una línea más fina entre la labor de las empresas y las instituciones en este ámbito.

La sostenibilidad, gracias en parte a la generalización de los Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS) de las Naciones Unidas, se ha erigido como la principal temática global complementaria a los temas de salud. En este sentido, podemos decir que ha habido una agenda mediática, política y social común en todo el planeta y que esto ha conducido a formas de comunicación, gestión y desarrollo afines. Ha habido un interés común y, por lo tanto, también se ha gestionado de forma común.

Por otro lado, viajar -especialmente durante estos días de confinamiento total y parcial- no ha parecido ser sinónimo de globalización, como lo era antaño, sino que lo han sido las conexiones sistemáticas, online y digitales. En otras palabras, podemos movernos de país, de lengua y de interés en un solo clic, podemos hacer negocios, relacionarnos e incluso ligar. El único requerimiento para esto es tener la plataforma adecuada y estar allí en el momento adecuado.

Las empresas privadas se han digitalizado forzosamente, como nos ha sucedido en el terreno personal y privado. Se dice que el incremento del 30-40% de la actividad digital equivale a ocho años de evolución sistemática que no hubiera habido sin la pandemia.

Las/los expertas/os de comunicación trabajan codo a codo con los departamentos digitales de las mayores empresas, ahora ya miembros de los equipos directivos. El mercado se ensancha y, además, somos capaces de manejar mejor el tiempo y sintetizar mejor la gestión. Una oportunidad, sin duda, interesante para empresarias/os.

El cambio generacional se está imponiendo fruto de la incursión digital. El inglés ya no es una barrera para estas nuevas generaciones y es, también, la lengua principal del mundo de los negocios. Los/as nuevos/as managers conocen mejor el entorno sociopolítico y económico, y saben de relaciones internacionales, con mejor conocimiento de marketing, relaciones públicas y branding. Tienen un amplio bagaje en la gestión digital de personas y proyectos y son conscientes de la necesidad de usar las herramientas empresariales para conseguir sus logros.

La globalización forma y formará parte de nuestras vidas y más de los nuevos gerentes del futuro. Los grados universitarios y másteres en los que confluyen economía, business y comunicación deben estar y estarán en auge en un mundo, indudablemente, más globalizado que nunca. @EnricOrdeix

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