Cultura

Las grasas insaturadas compensan el riesgo cardíaco asociado al sobrepeso

NUEVA YORK, 19 Oct (Reuters) - Las personas que comen de más deberían por lo menos tratar de que esas calorías extras deriven de las grasas insaturadas, según un nuevo estudio.

Cuando las personas delgadas engordan algunos kilos, cambian sus factores de riesgo cardíaco, algunos para mejor, si el exceso de comida contiene grasas insaturadas en lugar de grasas saturadas.

El autor principal, el doctor Ulf Riserus de la Unidad de Nutrición y Metabolismo del Parque Científico de Uppsala en Suecia, comentó que hasta 1,5 kilos más en una persona joven y delgada eleva los factores de riesgo, como la resistencia a la insulina y la disfunción vascular.

Pero en el estudio, las grasas insaturadas en la alimentación de los participantes mejoraron los valores de colesterol a pesar de las calorías extras y el aumento de peso.

Dos grupos de adultos saludables, relativamente delgados, de entre 20 y 38 años agregaron entre tres y cuatro muffins diarios a la alimentación habitual, sin modificar sus niveles de actividad física.

El equipo utilizó muffins de 240 calorías; las grasas proporcionaban la mitad de esas calorías. Un grupo de 19 adultos recibió muffins con aceite de girasol y el otro grupo de 20 personas comió muffins con aceite de palma. El aspecto de los muffins era el mismo.

A las siete semanas, ambos grupos habían engordado entre el 2 y el 3 por ciento de su peso o unos 1,5 kilos. El perímetro de cintura había aumentado un 1 por ciento, pero la presión no había variado significativamente.

Riserus explicó que es probable que ese aumento de peso en el corto plazo no sea peligroso, pero que su acumulación en el tiempo, en especial en el abdomen, puede ser dañina para la salud.

Los análisis de sangre revelaron que el grupo que había consumido los muffins con aceite de girasol tenían valores de colesterol y lípidos más bajos al final del estudio que al inicio de la investigación. Pero el consumo de los muffins con aceite de palma elevó los niveles de colesterol, según publica el equipo en Journal of the American Heart Association.

En ambos grupos aparecieron signos de un aumento de la resistencia a la insulina.

El autor explicó, a partir de estudios previos de su equipo, que las grasas saturadas e insaturadas tienen distintos efectos moleculares en el hígado. Precisó que las grasas insaturadas inducen al hígado a capturar colesterol de la sangre.

"Nuestros resultados son importantes si tenemos en cuenta que una gran proporción de la mayoría de las poblaciones se exceden en el consumo de calorías y engordan en el tiempo", dijo Riserus. "Aunque hay que evitar engordar, los resultados nos dicen que nos ayudaría si consumimos suficiente cantidad de grasas insaturadas, independientemente de la cantidad de calorías que ingerimos".

Sostuvo que los resultados respaldan la recomendación de la AHA de reemplazar una parte de las grasas saturadas de la dieta, como las carnes con grasa, la manteca o el queso, con grasas insaturadas, como los aceites vegetales y los frutos secos.

(Información de Kathryn Doyle; Editado por Gabriel Sánchez)

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