Construcción Inmobiliario

La preocupación por la situación política marca el Barcelona Meeting Point

Barcelona, 18 oct (EFE).- El salón inmobiliario Barcelona Meeting Point ha abierto hoy las puertas de su 21 edición, marcada este año por la situación política en Cataluña, tema que preocupa a los empresarios del sector, que temen que acabe dañando la recuperación de un mercado en plena expansión.

El ministro de Fomento, Íñigo de la Serna, ha sido el encargado de inaugurar esta feria, en la que participan 265 empresas procedentes de dieciséis países, medio centenar más que en 2016, y que ocupan una superficie de exposición de 22.000 metros cuadrados en el recinto ferial de Montjuïc.

Tras una década de profunda crisis, el sector inmobiliario español vive actualmente una nueva etapa de crecimiento que podría verse truncada si, como advierten políticos y empresarios, persiste la actual situación de tensión política e incertidumbre jurídica en Cataluña, derivada del proceso independentista.

El ministro De la Serna ha asegurado que el sector inmobiliario "está asustado" ante la "inestabilidad" existente en Cataluña y que ello está provocando también la paralización de inversiones.

En declaraciones a la prensa, el ministro ha destacado que el sector "clama" por que la Generalitat vuelva a la ley y a la Constitución, para que se recupere la "confianza y el crecimiento económico", y ha asegurado que aún se está a tiempo de "reconducir" esta situación si el ejecutivo catalán rectifica y vuelve a la legalidad.

El presidente del Meeting Point y del Consorcio de la Zona Franca de Barcelona, Jordi Cornet, ha afirmado también que los empresarios están "muy preocupados por lo que pueda pasar" y que los inversores internacionales han dejado muchas operaciones en suspenso a expensas de lo que ocurra en Cataluña.

De hecho, los inversores extranjeros que participan en las ponencias de BMP han caído este año entre un 15 y un 20 %, después de varias ediciones de crecimiento sostenido, según Cornet.

"El capital quiere tranquilidad, que sus inversiones estén garantizadas, y eso ahora mismo no se está produciendo", ha declarado el presidente de BMP.

Al ser preguntada por el impacto de la situación política en el ámbito empresarial, la consellera de Gobernación y Administraciones Públicas, Meritxell Borràs, ha afirmado que lo que no favorece la llegada de inversiones a Cataluña "son las imágenes de agresiones y de represión" que se han visto en las últimas semanas y que "no son nada positivas".

Empresarios presentes en el salón consultados por Efe han reconocido que la situación política es preocupante, pero han recalcado que hasta ahora el impacto ha sido mínimo y que es pronto para valorar qué consecuencias puede tener a medio y largo plazo.

"Los empresarios están preocupados, pero no puedo utilizar la palabra asustados", ha manifestado el presidente de la Asociación de Promotores de Cataluña (APCE), Lluís Marsà, que ha reconocido que algunas firmas de compraventa se están retrasando, aunque por el momento no se han cancelado.

Los intermediarios, por su parte, le han comentado que potenciales clientes inversores extranjeros han dado instrucciones de esperar un poco para ver si se aclara la situación.

Directivos de la inmobiliaria Forcadell reconocen también que el contexto político genera cierta "inquietud" entre los clientes y que, aunque algunas operaciones se han bloqueado, se trata casos concretos que no permiten generalizar.

"Forcadell va a cumplir 60 años y en todo este tiempo las hemos visto de todos los colores y hemos superado todas las crisis", ha destacado a Efe Toni López, socio-director de la compañía, que cree que la actual situación de incertidumbre puede servir también para estabilizar el mercado y hacer que bajen los precios, que vuelven a estar a niveles de 2006.

Desde la promotora Corp, por su parte, aseguran que la compañía opera con normalidad, con un buen ritmo de ventas, y que la previsión es cerrar el año con más de 750 viviendas en construcción.

El responsable de Relaciones Institucionales de la firma, Joan Carles Sánchez, pide "prudencia" y lamenta el "alarmismo" que "por una mera cuestión de juego político" se está generando en las últimas semanas por el impacto de la política en la economía, lo que puede acabar minando la confianza del ciudadano.

"Hay que dar un poco de tiempo, es demasiado pronto para hacer juicios de valor", ha subrayado Sánchez, que entre 2013 y 2015 fue alcalde de Sabadell (Barcelona) por el PSC.

El salón Barcelona Meeting Point está organizado por el Consorcio de la Zona Franca y cerrará sus puertas el próximo domingo, día 22, en el palacio 8 de Fira Montjuïc.

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