Castilla y León

¿Más ayudas al carbón? La Hullera Vasco Leonesa reparte 1,9 millones en dividendos

Un minero durante las últimas protestas por la reducción de ayudas

Los efectos "catastróficos" que han augurado las empresas mineras españolas por la reducción de las cuantiosas ayudas al carbón no parecen haber sido suficientes para modificar la política de reparto de dividendos de la Hullera Vasco-Leonesa, una de las 14 compañías privadas del sector de la hulla, en el que también opera la empresa pública Hunosa. La compañía que preside Antonio del Valle comunicó el pasado 21 de junio a la Comisión Nacional del Mercado de Valores (CNMV), cuando ya se conocía la minoración de un 60 por ciento de las subvenciones que obtendrían del Gobierno, el pago de un dividendo complementario de 0,162 euros brutos con cargo a los beneficios de 2011.

Este pago, que ha supuesto un desembolso de 1,3 millones de euros, completaba el dividendo a cuenta repartido a principios de año hasta elevar la "recompensa" a los accionistas hasta los 1,9 millones de euros por el pasado ejercicio, en el que la compañía minera obtuvo un saldo positivo de 4,32 millones de euros, uno de los más altos de los últimos años.

El volumen de dividendos a repartir fue similar al de años precedentes, salvo en el año 2010, ejercicio en el que la compañía que preside Antonio del Valle, no premió a sus accionistas al registrar pérdidas de 3,3 millones fundamentalmente por la importante reducción de las ventas de mineral nacional tras el plante de las compañías eléctricas, que rechazaron durante meses quemar el carbón producido en nuestro país al ser más caro y de peor calidad que el de importación.

En 2009, la compañía cotizada distribuyó 1,9 millones de euros de los 2,1 millones que tuvo de números negros, similar a los años 2008 (2,7 millones de beneficios) y de 2007, ejercicio en el que se dispararon los resultados hasta la seis millones de euros.

La compañía explica en su informe de gestión del pasado año enviado a la CNMV que su actividad se vio afectada por la falta de suministros a centrales térmicas durante los dos primeros meses del ejercicio y la suspensión temporal de actividad como consecuencia del expediente de regulación de empleo (ERE) de carácter temporal que concluyó a mediados del mes de marzo, lo que motivó un descenso de la producción del año en un 19 por ciento, respecto del año anterior. Sin embargo, la aplicación del Real Decreto 134/2010, de 12 de febrero, y de la Resolución de 8 de febrero de 2011, de la Secretaría de Estado de Energía, los suministros aumentaron en más de 776.000 toneladas, lo que duplicó la cifra de negocios del ejercicio anterior. Las ayudas para cubrir el déficit de la producción corriente fueron de 42,5 millones de euros frente a los 43,1 de 2010. Los gastos de explotación también disminuyeron por la suspensión temporal de actividad, con especial incidencia en los costes de personal, que se minoraron un 20 por ciento. Las amortizaciones, sin embargo, aumentaron un 14 por ciento, como consecuencia de la entrada en funcionamiento de las inversiones realizadas en los últimos ejercicios.

El resultado de explotación del ejercicio se situó en 6 millones de euros, mientras que los resultados financieros del ejercicio, aunque mejoraron con respecto al ejercicio anterior, se hicieron notar en la cuenta de resultados por la elevada utilización de la financiación bancaria durante los primeros meses del ejercicio, debido a la falta de ingresos por la venta de carbón y el retraso en el pago de las ayudas.

Los beneficios antes de impuestos al cierre del ejercicio ascendieron a 4,3 millones de euros (frente a las pérdidas de 1,19 millones de euros en el ejercicio 2010), según detalla la compañía a la Comisión Nacional del Mercado de Valores.

Las inversiones realizadas durante 2011 ascendieron a 14,1 millones de euros, por debajo del nivel de inversiones realizadas en los últimos años, como consecuencia de la suspensión temporal de la actividad de la Sociedad durante el primer bimestre del ejercicio. De las inversiones realizadas en el año, 13 millones corresponden a inmovilizaciones en curso, de las que 7,9 millones fueron traspasados a inmovilizado de explotación al cierre del ejercicio, y el resto, un millón de euros a inversiones ordinarias.

Los tres consejeros ejecutivos de la compañía (Antonio del Valle Alonso -presidente-, Arturo del Valle Alonso -vicepresidente- y Aurelio del Valle Jover -jefe de personal- se repartieron el pasado año en concepto de retribución fija 485.000 euros, cifra a la que hay que añadir 28.000 euros por sus asistencias a las reuniones del consejo. Los otros cinco miembros del órgano de administración 50.000 euros por este último concepto. La Hullera posee además cuatro directivos ejecutivos que se repartieron 465.000 euros en retribuciones.

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